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domingo, 24 de mayo de 2026
jueves, 30 de abril de 2026
sábado, 17 de agosto de 2019
sábado, 6 de julio de 2019
Justiniano Guillermo Pallares de Armas: juglaría y tradición en Chiriguaná
![]() |
| Justiniano Guillermo Pallares de Armas/Foto: archivo. Lic. Yesid Pallares |
-A mí no me
duele morir,
lo que les
digo yo no es mentira
porque yo he
sido un hombre feliz,
bastante que
he gozado en la vida.
-Guillermo
Pallares-
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Julio de 2019
@luisaguilarpe
(Chiriguaná, 1932, Chiriguaná, 2001) Nació el 14 de mayo, padres Justo Pallares y Teresa de Armas; los cuales
murieron cuando contaba con tan solo doce años.
A sus doce años de edad, se empleó como lechero en una finca en
Chiriguaná, con lo cual podía ayudar a sus tres hermanos menores huérfanos
que permanecían a su cargo, ya que su padre murió al mes de muerta su madre.
De acuerdo a la historia en concepto de juglar es “Persona que en la Edad Media iba de pueblo en pueblo
divirtiendo a la gente con sus canciones, bailes o juegos a cambio de dinero o
dádivas. “ En la
posmodernidad fue muy grato encontrarnos con un juglar que gracias a su
profesión de chofer deleitaba a las personas que requerían su servicio para
trasladarlos al lugar que necesitaba ser transportado. Su carro no
contaba con el llamado pasa cinta, y no lo necesitaba, porque él, don “guille”
hacia uso de su silbar melodioso y muy particular, además de todo, ¿quién se
perdería de la última inspiración de su autoría?
Su diario recorrido
por las carreteras del Cesar; San Roque, Curumaní, Santa Isabel, La Loma, San
Sebastián. Etc… Era un viaje envuelto en la magia del juglar que recorriendo
los pueblos con su canto, su alegría y
su tratar escueto y amigable hacían de él un personaje humilde.
En Chiriguaná era frecuente verlo en parrandas de reconocidos
personajes del folclor vallenato, algunos de ellos pernotaban en su casa; entre
ellos podemos mencionar a Luis Enrique Martínez; el pollo vallenato, Enrique
Díaz, Alejo Durán, Nafer Durán, Marcial Pava. Y era habitual verlo en piquería
con el juglar de San Roque Cesar Leonardo Carreño.
En entrevista a uno de sus hijos el licenciado Yesid Pallares,
esto nos dice: “Al hablar del viejo guille; se vienen a la mente sus canciones,
con las cuales parrandeaba, alegraba a sus pasajeros y dándole una pisca de humor y
alegría a sus viajes; ellas recapitulan lo que sentía y pensaba. Cantaba a las
mujeres, musas de muchas de sus canciones, a los amigos, a un fraude electoral,
la Chiquinquirá, a la madre de alejo, al maestro Mejía, al mandato caro del
presidente Alfonso López Michelsen, a los políticos, malos servicios; a todo lo
que le inspiraba le componía una canción, llegando a tener aproximadamente unas
treinta, de las cuales le grabaron: El rico millonario; por Emilio Oviedo y
Rafael Orozco, Amor de Madre; por Enrique Díaz, El parrandero y mujeriego,
Mandato caro, La mujer de los dos esposos; por Alfredo Gutiérrez, La muerte y
Mi caballito; por Julio de la Osa, entre otras. Era un hombre de un carácter
placible por lo cual agradaba su presencia y compañía. Pese a todo lo defendió
hasta el final, el amor por sus hijos, por su pueblo y amigos.
Desde niño compuso canciones, a las diversas circunstancias
que la vida le propinaba, es así que le compuso una canción a su hermano mayor,
quien al haberse enamorado los abandonó por mucho tiempo, consiguiendo que su
hermano después de escuchar esta canción volviese arrepentido.”
En medio de la charla con su hijo se nota un dejo de tristeza
y continuando expresa: “Al biografiar su existencia terrena, parece válido comenzar
por su muerte -pues solo se conoce a alguien totalmente en su morir-; su obra,
es decir, su verdad y pensamiento; detenernos un poco en sus alegrías y pesares
por donde todo inicia, por su vida.”
El profesor Yesid relata apartes de los últimos momentos de
su padre, momentos trágicos producto del caos y desasosiego en una sociedad.
Tomando la continuidad de sus palabras nos dice: “La sorpresa que me llevó, al
enterarme del secuestro del viejo guille; era algo enteramente descabellado,
absurdo y sin sentido, la muchedumbre en los corrillos de las plazas y del
mercado, susurraba sorprendidas el insólito hecho, todos apelaban al principio
de ser una confusión, no cabía en la cabeza de nadie, la repentina desaparición
del viejo de cantos alegres y sonrisa perpetua.
Las investigaciones realizadas por la autoridad y por algunos
amigos cercanos, confirmaban lo que se temía; pero ¿Por qué? O ¿Por quién? O
tal vez ¿Para qué? Eran las preguntas que divagaban sueltas y pérdidas en las
cabezas de todos; que aun pese a esto no acaecían que esta adversidad solo
fuera el comienzo de una larga y penosa desgracia.
Estábamos en la casa aquel 29 de marzo, cuando de manera
inesperada y sin ninguna preparación, llegó súbitamente lo temido; “mataron al
viejo guille”… es tan difícil describir ese momento, en que las lágrimas y
sollozos de desconsuelo y resignación, fuesen el único lenguaje de aquel dolor.”
El maestro Guillermo Pallares “El viejorro” como
cariñosamente le llamaban sus hijos, cuando en vez de decirle viejo, apelaban al anterior
seudónimo; muere el 28 de marzo del 2001. Dejando un legado cultural muy amplio
y de interés para las siguientes generaciones; y quien haciendo uso de su
natural ritmo de su silbar alegro el corazón de muchos chiriguaneros con sus
cantos y trato.
domingo, 10 de marzo de 2019
El barrio más sabroso del mundo
Barrios de Puerto Principe, Ahití/ Julio Etchart / Alamy Foto de stock
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Marzo de 2019
Marzo de 2019
@luisaguilarpe
Encerradas en sus casuchas improvisadas con cartones y otros residuos se encontraban las familias abrazadas a ellas mismas con el temor de que llegara hasta ellos el aguijonazo de las balas que zumbaban desde las calles, todo producto de un golpe de Estado más en el país más pobre de América.
El ejército de esa Nación trataba de apaciguar, con balas, calibrazos y garrotes; a las personas que salían a las calles a demostrar su descontento con el gobierno que a fuerzas se apoderaba del mandato constitucional y democrático. El caos era propicio para enfrentamientos entre unos y otros, quienes compartían los ideales de los golpistas celebraban con alegría, mientras que aquellos que no estaban de acuerdo buscaban la forma de hacer escuchar sus pedidos.
Las naciones más poderosas daban a conocer ante la prensa internacional sus puntos de vista con relación a la situación que vivía el país en ese momento. Algunos argumentos no dejaban notar si estaban o no de acuerdo con el golpe de estado, lo que confundía aún más a la audiencia nacional y mundial, al parecer los intereses particulares del momento primaban ante el sufrimiento de un pueblo, en donde la corrupción campea por todos los frentes, en el cual existía una clase privilegiada y una que por muchas décadas llevaba el peso del abandono.
Al final, todo parecía volver a la normalidad, los golpistas quedaban en el poder y el pueblo tenía que enterrar a sus muertos. Los gobiernos más poderosos cavilaban desde sus naciones la continuidad de una historia de enfrentamientos, hambre, miseria y desasosiego para un país pobre. Quizás no era el momento para entrar a buscar soluciones, dejando en manos de una clase política corrupta y con intereses propios que se sucediera el bien o el mal; como por lo general siempre había sucedido en esa nación.
El hambre, el desorden y la miseria seguía con su forma, forma que ya las gentes sin empleos, sin ayuda y con algo de fuerza para continuar adelante con sus familias, tenían que convertirse en inventores para comer algo que satisficiera el hambre o engañar el estómago, pensando que el cuerpo asimilaría, en ciertos casos, unas proteínas y energías desprendidas del hecho de estar con algo en sus estómagos.
Severet Donaprout, un anciano prematuro, no tenía algo más de 39 años, su cara mostraba el sufrimiento que ha padecido en muchos años, unas señales blancas a manera de pelo rodeaban sus mejillas, era una barba incapaz de crecer más, unos ojos profundos como un mar perdido denotaban la oscuridad infame de la pobreza, carecían de brillo; el brillo de la esperanza.
Don Severet, en una ocasión se dejó tentar por el rico olor que expelía un vegetal que abundaba en su nación, el hambre lo tentó tanto que hurgó en el barro en el que se encontraba hundido hasta la cintura y comenzó a hacer un mejunje con el vegetal y de pronto tomó el barro para revolverlo en la jugosa mezcla, dejando expuesto al sol unas porciones de barro a manera de arepas, decoradas en los extremos con unas rayitas.
Severet Donaprout, tomó entre sus manos un manojo de galletas, sí, galletas de barro y comenzó a devorarlas con ansias, ansias de vida, ansias de hambre; quizás encontró la solución, para engañar al hambre y morir más lentamente. Lo que no sabía era que día a día su invento; que fue divulgado al resto de personas hambrientas, niños, jóvenes y ancianos los iría tornando lentos, con ánimos de muerte y su palidez, producto de la fuerte anemia que los invadía, no dejaría vestigios de una prole que en otros tiempos luchó para conseguir ser libres, de la mano fuerte del opresor francés.
Hoy se enfrentan a los desaciertos de la misma vida, la naturaleza los golpea y su desarrollo sigue igual, igual al de nuestros ancestros, con poco más que las ganas de vivir y prevalecer en un mundo que también, es de ellos.
Nota: cuento tomado del libro “Sueños de libertad. Poemas, cuentos y diez reflexiones”. Págs. 65, 66. Luis Alcides Aguilar. 2013
miércoles, 19 de diciembre de 2018
Relatos de la vieja Chiriguaná
Diciembre de 2018
@luisaguilarpe
Cuenta el maestro Luis Mariano Castañez, que para mediados de 1930 ocurrió en los alrededores de Chiriguaná, casco urbano, un incendio en el espeso bosque de la región ocasionándose una escasez de cosechas de productos de pan coger y pan comer, ya que todo lo sembrado fue arrasado por la fuerte quema.
En virtud de lo anterior solo era posible encontrar grandes cantidades de bastimento como yuca, ñame, platano y otros en un lugar en inmediaciones del hoy corregimiento de La Aurora Cesar, más precisamente "Descornaó", allí en una finquita de un señor de apellido Machado. Pero al momento de ir las personas en busca de los productos escasos para abastecerse comprando la existencia de los mismos, existía un pequeño impase; consistía en lo siguiente: si las personas que iban a la finca del señor Machado a comprar los productos eran hombres, para poderles vender tenía que enfrentarse en franca lid a uno de los hijos del señor Machado, este contaba con cinco hijos varones, dentro de los cuales existía un discapacitado -cojo y manco- pero que también estaba dispuesto a pelear con el que lo escogiera. Solo así se le podía vender los escasos productos.
En medio de ese espectáculo llegó un señor de Rincón Hondo, en busca de comprar productos y al exponerle la situación, éste, no se acogió al acuerdo, tomó su burro para regresar por el camino por donde vino y en medio de una larga reflexión compuso el siguiente son: (escuchar audio).https://www.4shared.com/s/fAck7buVFda
“Yo no voy a Descornaó ni aunque me fundan de nuevo,
porque yo le tengo miedo a los hijos de Macha´o,
unos dicen que Eriberto otros que José María,
se la pasan noche y día
echando varios proyecto.
echando varios proyecto.
Tiro a salir y no acierto,
porque me tienen accorralaó,
porque ahí hay un jorobao que medió malos indicios;
y si me ha de serví de perjuicio,
yo no voy a Descornaó”
yo no voy a Descornaó”
viernes, 7 de diciembre de 2018
El arraigo afrodescendiente de Chiriguaná (Cesar) y sus corregimientos: el caso de La Sierra
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| Fuente dibujo: http://afroraices.net/y-afropanameno/
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Diciembre de 2018
@luisaguilarpe
|
Esta población también se distingue como asentamiento en el
plano del Hato San Antonio del Dividivi, para finales del siglo XVIII existía.
Según la tradición oral, Fidian Martínez, nativo de La
Sierra y presidente del Consejo de Comunidades Negras de La Sierra, El Cruce y
La Estación, dice:
<En un principio esta población se conocía con el nombre
de El Carmen.
Pero, debido a la concurrencia al lugar de personas que se
dedicaban a la labor de aserrar madera, sobre todo, hacía la parte montañosa de
las piedras; del Manantial de las Piedras, colindando con la hoy carretera que
va de Rincón Hondo a Santa Isabel, al momento de los aserradores disponerse a
realizar su labor, decían “vamos a la sierra”, en alusión a su actividad en el
lugar o en inmediaciones de la hoy población de La Sierra; con el tiempo el
pueblo adquirió el nombre de La Sierra>
Si para 1798 ya aparece La Sierra con el actual nombre, es
posible que el nombre de El Carmen, hubiese existido a comienzos de 1700 o en
el transcurso del mismo.
Fidian Martínez, comenta que en la tradición oral existe la
información del asentamiento inicial de mujeres de tez blanca o mestizos y al llegar
los hombres, algunos huyendo de las circunstancias de esclavitud del momento y
en busca de su libertad, encuentran cabida en esta comunidad. Dentro de los
descendientes de tez blanca podemos mencionar a los Ruiz y alguno de los
Caamaño, los que con el tiempo permiten el cruce y se hace más nutrida la
población.
Un aspecto de mucho estudio en Colombia es la sublevación y
cimarronismo, es así que de acuerdo a Jorge Palacios Preciado en el estudio
sobre “La esclavitud y la sociedad esclavista” refiere: “Durante el siglo XVII,
y especialmente a lo largo del siglo XVIII, fueron numerosas las rebeliones y
huidas de esclavos y surgieron muchos palenques y comunidades de negros
fugitivos” (p. 168)
Es evidente que La Sierra en su desarrollo inicial como pueblo
haya tenido una incidencia de la mano de pobladores de etnia negra, ya que es
una población con un fuerte arraigo y connotaciones afrodescendientes, es muy
común en ellos las “huellas de africanía”. Muchos de estos pueblos se
fundamentaron con la presencia de negros esclavos, que con el anhelo de ser
libres, huyen del yugo de su amo, a quienes servían en hatos como Las
Cabezas, y al prestarse la espesa vegetación, de ese entonces, para
preparar un escondite ideal, ocasionándose así un asentamiento; sitio
donde quizás, sus pobladores no incurrieron en un fuerte enfrentamiento con sus
amos y autoridades al momento de ser perseguidos.
También puede ser el resultado de la descendencia de negros
libres que al ubicarse en territorios extensos y con oportunidad de abundante
comida, ganado y otros, pues vieron el lugar perfecto para construir las
estructuras de sus hogares.
Teniendo en cuenta lo anterior y según el documento "El surgimiento del pueblo de libres de Chiriguaná y el uso de la tierra por parte de sus habitantes" encontrado por el historiador Hugues R. Sanchez Mejía (2010), refiriéndose a los vecinos del Hato San Antonio del Dividivi -alias Chiriguaná- dice: "En tanto, otros vecinos se establecieron en áreas de frontera del hato y del sitio, como es el caso de un tal Eusebio del Castillo, quien tuvo hatillo en la sabana de La Sierra con posesión de casa de corral, cocina y chiqueros. En donde permaneció junto con su familia y mujer hasta su fallecimiento"(p.140), está referencia tiene mucha connotación referente a los "libres de todos los colores" categoría que se utilizó en un censo de 1777 y 1778 en la colonia para designar a las personas que por ser mezclas de diversos "linajes" (esclavizados, zambos, blancos e indígenas) escapaban del pago del tributo y de la vecindad. Partiendo de lo anterior expuesto podemos argumentar que uno de los primeros habitantes de La Sierra fue Eusebio del Castillo a finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX.
Otro aspecto en relación de cómo fue su poblamiento, existe
el siguiente argumento:
De acuerdo a la información que recibe de su abuelo,
Concepción Herrera, el maestro Luis Mariano Castañez relata la manera como
posiblemente se fundamentó la población de La Sierra:
<La Sierra se fundó inicialmente en las tierras que son
de Tomasa Ospino Peinado, parte oriental de la actual Sierra, y a la misma las
personas de esa época se referían al lugar como “allá riba”, no era parte de
montaña o escarpada; pero si de espesa vegetación y con grandes árboles de mango
de muchos años de existencia, prueba de ello fueron los mangos legendarios
cortados por Miguel Barahona. -Quizás por su apariencia de montaña, por
encontrarse el territorio muy enmontado por malezas o monte, se le haya dado el
nombre de La Sierra-.
Micaela Espinosa Altamar, quien vivía en Animito, lugar que
queda cerca del Hatillo de la Cruz (inmediaciones de Rincón Hondo), eso era más
o menos más arriba donde está el manantial de las Piedras, esta señora tenía de
toda clase de animales domésticos, dentro de ellos carneros y chivos del
“hediondo”, gallinas, piscos, entre otros. Cualquier día los ovejos y chivos
comiendo, perdieron la ruta, y luego de atravesar muchos caños vinieron a parar
donde se inició La Sierra; por la vegetación era un lugar sombrío, con especies
vegetales como pimentón, palma amarga, chilaco, canelito, tomasuco, gusanero,
cedro, mango y limón. Al atardecer, los animales al existir abundante comida se
quedaron ahí, en consecuencia de ello la señora Micaela Espinosa, junto con su
compañero, del cual no tengo el nombre, se propusieron buscar sus animales y
siguiendo un poco de sus rastros llegaron al inicio de la noche al lugar donde
se habían estacionado los animales, al notar que los animales no querían
seguirles, decidieron señalar el lugar, con la preocupación de que sus animales
fuesen presa del tigre; al día siguiente regresan al lugar a darse cuenta de
sus animales y ahí estaban todos, pensando de llevárselos por la tarde. En la
tarde al tratar de agrupar a sus animales, estos se resistieron en seguir, y
empezaron a dar vueltas constantes en el mismo sitio sin la esperanza de
regresar a su lugar acostumbrado, en vista de no tener éxito con su
insistencia, ellos, doña Micaela y su compañero, decidieron hacer una choza con
el fin de pasar esa segunda noche con los animales y así el marido fue al
Animito regresó con todo lo necesario para pasar la noche.
En el transcurrir de los días al ver que los animales se
habían amañado al lugar, entonces decidieron establecerse o hacer una casa en
ese terreno y es así que se inicia La Sierra>.
Concepción Herrera Cogollo, no fue uno de los fundadores de
La Sierra; pero si fue uno de los primeros en llegar al territorio. Más
adelante llegan otras familias como, Catalino Fragoso, María Villazón, Miguel
Fernández, José de la Cruz Sánchez, José Manuel Mayorga, Francisco Moreno.
Llegan personas de El Paso, de La Guajira, de Bolívar.
Con el transcurrir de los años la población se va
extendiendo hacia el occidente de la anterior población y es donde hoy se ubica
a la población de La Sierra, el sitio inicial, hoy se encuentra convertido en
una zona de cultivos.
La comunidad de La Sierra se ha caracterizado por ser unida
e inquieta por su tierra. En el transcurrir del siglo XX, continuó defendiendo
sus tierras “sabanas ancestrales”, así llamadas por ellos, ya que a algunos
terratenientes les apeteció y quisieron apropiarse de ellas, aunque perdieron
algunas hectáreas mediante engaños; hoy son más conscientes sobre sus baldíos
nacionales primando su defensa y lucha.
Tomado de "Chiriguaná. Historia y cultura" Luis Alcides Aguilar. 2016.
martes, 30 de enero de 2018
El carnaval en Chiriguaná
Foto: Luis Alcides Aguilar Pérez.
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero de 2018
@luisaguilarpe
Según el Diccionario de la Real Academia, el término “Carnaval” procede del italiano carnevale, de carne (carne) y levare (quitar). Hace referencia a que es un período anterior a la abstinencia sexual y al ayuno propio de la Cuaresma.
Sin embargo, algunas culturas han tomado el carnaval no para hacer reverencia puntual al significado literal de la palabra “Carnaval” según su derivación de la voz latina; por el contrario en su manifestación se disfruta y goza sanamente en la esencia de un significado cultural propio de nuestras generaciones. El hecho que algunas personas lo malinterpreten está sometido a la subjetividad del ser pensante.
Chiriguaná es uno de los pocos municipios de Colombia que mantiene el fervor y ánimo por los carnavales. Según Ocampo López (1992), “la costumbre anual de la celebración del carnaval se observa en los últimos tres días que preceden al miércoles de ceniza y cuando en el mundo cristiano se inician los ayunos cuaresmales”.
Estas fiestas se acompañan con danzas, disfraces, cumbiambas, comparsas, comedias. En el carnaval la gente derrocha alegría y jolgorio, haciendo honor al, rey Momo, Baco y Arlequín. Aquí la alegría del pueblo se envuelve en el canto y la picardía propia de las expresiones de una cultura que en suaves manifestaciones del encanto y diversión hacen explotar el espíritu creativo del ser humano como muestra de vida, fe y esperanza.
Las fiestas de carnaval en Colombia son de origen europeo, fueron introducidas por españoles y portugueses; esta tradición parte del 20 de enero, día de San Sebastián, cuando las autoridades coloniales permitieron los regocijos populares a los negros esclavos, en 1.538, hasta igualar las fiestas religiosas en su iniciación a la cuaresma.
Esta expresión patrimonio cultural de todos los chiriguaneros, llega hasta nuestra sociedad a través del río Magdalena y Cesar, cuando a nuestros pueblos llegaban costumbres propias de los europeos y se disfrutaban en los pueblos cercanos a los centros coloniales de gran significado, es así que desde Mompóx se comienza a recibir la influencia del carnaval.
En el transcurrir del tiempo notamos que al goce del mismo se unen las danzas de negros, indios y uno que otro colorido de la cultura europea, lo que hace más grandiosa y de todos, esta fiesta o disfrute de los pueblos del Caribe colombiano.
En Chiriguaná, una junta que realiza el Alcalde mediante decreto se encarga de la organización de estas festividades en cabeza de un presidente, igualmente se institucionaliza la figura de una reina que es denominada la reina central, quien en el marco del mismo evento realiza la lectura del bando; palabras jocosas con las cuales la reina decreta y ordena la disposición del imperio de la alegría. De igual manera así quedan autorizados los festejos de precarnaval y carnaval en el municipio. En adelante cada barrio con el aval de la junta central y la junta del barrio o comité aporta una reina que los represente.
Se inicia con los pre-carnavales dentro de los cuales cada viernes y sábado se realizan actividades en que los niños y adultos disfrutan del calor y entusiasmo acompañado de maicena, cola, agua.
Los bailes, por las horas de la noche, se realizan en casetas lideradas por los diferentes comités de los barrios con sus respectivas reinas y bailes, que se van turnando permitiéndose que cada comité realice, en tiempo de pre-carnavales, un baile, recaudándose así un poco de dinero que se “utiliza” para el vestido y preparativo de las reinas.
Ya en el apogeo final del carnaval se llega a la coronación de la reina popular de cada barrio, se realizan desfiles de carrozas por las calles principales, en el que cada barrio con su reina asiste acompañados de comparsas, música de tamboras.
Esta festividad termina con el entierro simbólico de “Joselito Carnaval” en algunos casos representado por un muñeco de trapo, salen con él por las calles, llorado por una viuda (enlutada) y otros acompañantes e indicándose que el carnaval ha terminado.
Según se argumenta por parte de algunos ciudadanos de Chiriguaná, se añoran los carnavales de hace más de veinte años, cuando desde las horas de la mañana las reinas se concentraban en sus tronos construido en sus barrios en donde se departía sana y alegremente; mientras tanto por las calles del pueblo se gozaba el carnaval, armonizado por el espectáculo representado en una comedia o drama a cambio de un aporte económico al grupo o persona que lo realizaba; también era muy emotivo la salida de los “puercos del carnaval”, personas untadas de barro en todo su cuerpo, quienes salían a las calles a disfrutar y ensuciar a otras personas.
De igual manera, ha desaparecido la “vara santa”, la cual consistía en un palo bastante recto muchas veces obtenido del árbol del mismo nombre, el cual era empachado de hormigas que al picar dejaban grandes ronchas. Por lo general los comités u organizadores del evento ataban a la vara santa a ciertas personas que no aportaran dinero o ron; el que daba su aporte se salvaba del castigo.
En ese mismo proceso se acudía a la retención de la reina de un determinado comité o barrio, muchas veces por parte de un comité diferente pidiendo a cambio dádivas por su libertad; es decir, algo que permitiera continuar con la fiesta, el disfrute y la parranda sana, propia de este magnifica expresión cultural.
Se rememora las marionetas de don Bernardino Simanca (qepd), tales como La gigantona, los enanos cabezones, el caimán, entre otros; las comedias de Rafael Martínez “Ambua” (qepd); las del difunto Próspero López; el señor Hurtado; y otros que aportaron al deleite de este evento.
Otro aspecto de los carnavales en el municipio era el famoso “capuchón”, consistente en un atuendo a manera de disfraz mediante el cual una persona sin distingo de sexo ocultaba su identidad para confundir a otros y al mismo disfraz agregaba el cambio característico de su voz, todo con el fin de realizar bromas.
Hoy los bailes y encuentros del movimiento del carnaval parece que se disfrutara por noctámbulos y muy poco de día, ya que los bailes por lo general se realizan en las horas de la noche hasta las primeras horas de la madrugada.
domingo, 10 de diciembre de 2017
Al final, se largarán todos
Foto: Tomada de Panorama Cultural
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Diciembre de 2017
@luisaguilarpe
Recordando un poco del escrito de Eduardo Caballero Calderón, “Siervo sin tierra” en uno de sus apartes en el cual los liberales de ese tiempo, del tiempo de los “chulavitas” al encontrarse desamparados, arguyen: “– ¿Y los jefes, no dicen nada?
-¿De cuáles jefes habla, mano Siervo?
-De los nuestros, de los liberales; los que mandaban por encima de don Ramírez, que ya es decir algo.
-Se largaron todos.
-¡No me diga! ¿A los llanos?
-No, señor, al extranjero.
Así es el accionar de la oligarquía Latinoamericana, cuando al no funcionarle su campaña de desprestigio y dudas sobre los contendores u opositores más fuertes deciden irse del país que ayudaron a destruir regalando sus materias primas al mejor postor, subiendo los impuestos al pueblo y favoreciendo a las multinacionales con políticas de cero impuestos.
Luego se amparan en los países dueños del capital que protegían y desde allá comienzan a idear artimañas belicosas y de desprestigio preparando el camino, para luego volver al poder.
Colombia, actualmente se encuentra ad portas de un cambio político, económico y social. Todo se vislumbra por la cantidad de acontecimientos que a diario son noticias, tales como: corrupción en el Congreso de la República, corrupción en las altas cortes, corrupción en los diferentes estamentos estatales, robo a los dineros de inversión en proyectos alimenticios para niños de las escuelas públicas; en fin, acontecimientos que al no encontrar culpables en una acción de los entes de control, pues seguirán repitiéndose por la benevolencia de nuestras leyes, que al parecer favorecen a esos mismo que la hacen; los que, como castigo les dan casa por cárcel.
Mientras tanto la sociedad seguirá cuestionándose, con argumentos que reflejan el temor por un gobierno de izquierda, pero muy silenciosamente cuestionan el accionar de los que siempre han gobernado, los que poseen apellidos de la elite que está gobernando a Colombia desde tiempos de la independencia del yugo español.
A final de cuentas, este país ha sido saqueado y vulnerado por personajes que propugnan intereses particulares y beneficios a los dueños del poder económico mundial, actitud que tarde o temprano hará diluir la cuerda o la línea que mantiene en el poder a las elites genealógicas que han sumido a Colombia en la miseria, con pocas oportunidades para un pueblo que exige mejor estatus social referente a oportunidades de salud, educación, empleo y desarrollo de la familia.
Colombia es un país que pone a pensar a su sociedad sobre la realidad económica, política y social del mismo; porque vemos el afán por entregar todos nuestros recursos valiosos para nuestra subsistencia, a las grandes multinacionales; recursos tan valiosos como el agua, la tierra, unida a ella la seguridad alimentaria y otros que para mantener el equilibrio de vida y protección de nuestros ecosistemas es mejor dejar que sigan con su naturaleza sin modificar o alterar por el afán de explotar en razón a la política económica extractiva, la misma que según los viejos gobernantes, es la que le permite crecer a nuestro país.
Hoy en nuestro país vemos como los que gozan de los bienestares de sus riquezas y también aquellos que la vida les ha permitido prosperidad, a pesar de la catástrofe en la dirección del país, se ensañan en propugnar por que continúe la guerra y el odio, algunos por intereses particulares prefieren la continuidad de la guerra, al igual que otros por el orgullo que quizás no los deja visionar, otros porque fueron víctimas de las circunstancias. Y es ahí cuando notamos que no prefieren un nuevo líder o gobierno que piense en equidad e igualdad de derechos para un país que anhela un cambio, un país que sin salirse de la ideología capitalista prosiga con un capitalismo más humano, de oportunidades, de perspectivas de desarrollo, explorando aspectos que nos permitan depender más de nuestra capacidad emprendedora que de la venta de nuestras materias prima.
Mientras Colombia siga eligiendo como gobernantes a personas que vienen al poder para vender la patria en pedazos sin mirar a fondo las consecuencias, si se continúa optando por los mismos, que continuarán exceptuando a las grandes empresas de impuestos, cargándolo todo al ciudadano común; mientras se sigue prefiriendo a personas que gobiernen para la elite mundial, más no para el pueblo que lo eligió; seguiremos siendo testigos de la huida de aquellos estadistas que al terminar sus periodos se van al extranjero con sus familias a disfrutar de sus riquezas amparadas en guaridas fiscales, para regresar, solo a manipular y continuar desde el exterior dirigiendo a su antojo a sus marionetas.
Porque así ocurrirá, cuando ya Colombia quede cansada, y en la quiebra absoluta por lo dadivoso de la rancia derecha que siempre ha gobernado a Colombia en favor de la política del garrote, dejando huellas, como ríos contaminados, cráteres profundos por acción de la explotación minera del carbón fósil, sin activos propios, con una deuda impagable y de fácil manejo político y económico por las potencias económicas que imponen sus intereses; entonces, los “señores” del poder político tradicional en Colombia, al final, se largarán todos. O continuarán haciendo los mandados de sus amos, los nuevos esclavistas del siglo XXI.
jueves, 12 de octubre de 2017
¿Quién descubrió a quién?
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Octubre de 2017
@luisaguilarpe
En los anales de la historia encontramos la información sobre lo que algunos historiadores han llamado el “descubrimiento de América”, allí mismo existen cuestionamientos sobre la información, si es que podemos decir que existió un “descubrimiento”.
Cuando los europeos arribaron a lo que hoy se llama América encontraron a muchas personas con el torso descubierto, lo que, según la historia, eran considerados salvajes; y ¿ quién no se torna salvaje cuando a su territorio llegan personas con inmensas embarcaciones, armas, objetos y animales que ellos nunca habían visto?; sin embargo eso no los convertía en salvajes. Pudiendo decir que se han encontrado con otra civilización y los atuendos del momento y creencias corresponden a su forma de vida.
Algunos historiadores empiezan a justificar la necesidad de convertirlos al cristianismo, acercarlos a la iglesia, para que fuesen un poco más “humanos”. También se sorprendieron los europeos por sus inmensas construcciones, en el hoy Perú, México, en Colombia la ciudad perdida, construcciones de la época prehispánica, que denotaban el gran desarrollo de estas culturas; lógicamente dentro de ellos, es decir, en su espacio, también ocurrían acontecimientos que se parecían a la Europa de ese entonces, acontecimientos que en forma y fondo eran diferentes, pero llevaban la malicia del hombre. Todo encaminado al poder de unos sobre otros, un ideal para ser dirigidos por alguien que evitara el caos.
En América celebramos el día de la raza, haciendo honor al 12 de octubre de 1492, cuando el europeo llegó a un vasto territorio, el cual confundió según la realidad, y utilizando su fuerza entró a desplazar a nuestros aborígenes. Abusaron de sus mujeres, les quitaron sus riquezas, hicieron de España un país más rico y por ende más poderoso. Trajeron del África a hombres y mujeres, para someterlos y ponerlos a producir, para crear más riquezas.
Vinieron con el ánimo de comercio; pero éste venía acompañado con el firme propósito de buscar poder económico y político, el objetivo de todas las guerras del mundo. Entonces, ¿Qué celebramos? ¿El descalabro que cometieron con nuestros aborígenes, o la llegada de los invasores?
Algunos relatos históricos actuales muestran que todo lo negativo de la historia respecto al “descubrimiento” de América, es decir, en contra del aborigen, es mentira; y tratan de desmitificarlo, según ellos al decir la realidad de lo que pasó. Es cierto que junto con los llamados conquistadores, llegaron cronistas, algunos más perfilados intelectualmente que otros, y también existían algunos que les gustaba escribir fantásticamente y por lo general omitían lo que no les convenía mostrar, y quizás existieron otros que mostraban la realidad tal y como era. Muchas de las realidades de lo que ocurría en las colonias, las conocía el rey de primera mano gracias a algunos visitadores de la corona. En muchas historias se nos dice que el rey era benévolo que amaba a los aborígenes y que quería para ellos lo mejor.
Más adelante, en la colonia, la iglesia estableció la inquisición “poderes adquiridos u otorgados a los obispos de Indias en 1517” 1.; algo así como la policía secreta que se encargaría de mantener limpio el camino de personas que pretendan ir en contra de las órdenes y leyes del Estado. La Inquisición castigaría crímenes y delitos de herejía o pecadores, el que pretendiera difundir un nuevo conocimiento en bien de la humanidad era acusado de ser hechicero, todo aquel que estuviese en contra de la fe católica era castigado con la hoguera, era quemado vivo, o torturado en unas máquinas primitivas que ocasionaban desmembración de partes del cuerpo. Estas acciones desfiguran la "benevolencia del rey", que quizás desde la urbe permitía y ordenaba un trato digno al aborigen por ser los dueños de la tierra, tanto así que la inquisición fue excluida de la población indígena en la primera década del siglo XVI por ser considerados neófitos en el cristianismo.
Volviendo a la historia con nuestros aborígenes, ¿ cómo podríamos analizar la cantidad de muertes de aborígenes en los primeros siglos de invasión del europeo? Fueron exterminados en un momento, sobre todo a aquellos que eran más guerreros y que no se dejaron someter prefiriendo morir en su lucha por la libertad. Otros fueron diezmados por las enfermedades o epidemias de viruela, sarampión, tifus, gripe. Sumándose a esto después la difteria, las paperas, la sífilis y la peste neumónica. De ahí que hoy se cuestionan los fastuosos festejos y los tributos ofrecidos a España por haber llegado a América y traernos la “civilización”; concepto que algunos de nuestros educandos o niños en la escuela, repiten al no hacérseles un análisis crítico de la realidad del llamado “descubrimiento” de América.
Después de todo, preguntémonos: ¿Quién descubrió a quién? ¿Qué existió aquí, un encuentro de dos culturas o un choque de culturas? ¿Será que los españoles nos civilizaron? ¿Será que éramos salvajes?, ¿Cuál sería nuestro o nuestros idiomas actuales?, ¿Será que valió la pena miles de muertes aborígenes? ¿Hay que dar gracias inmensas a España por traernos el idioma español y la religión Católica? O será mejor callarnos totalmente y no seguir con la crítica, para que nuestras futuras generaciones olviden para siempre lo que algunos medios del pueblo han llamado exterminio y someternos al perdón sin derecho a recordar nuestra realidad histórica.
Esa es la historia, que quizás no han contado ampliamente los grandes historiadores coherentes con los ideales de España. La parte crítica es necesario hacerla para hacer una reflexión que nos aliente al futuro, un futuro que esté cargado de actitud de mutua ayuda, de tolerancia, de fe católica; pero de la buena, de un poder que se use para servirles a todos por igual. Esta es la parte por la cual no pregunta el Icfes, al momento de hacer sus exámenes a los bachilleres.
sábado, 16 de septiembre de 2017
Calma en medio de la tempestad
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| Papa Francisco/Foto: Conferencia Episcopal de Colombia-2017 |
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Septiembre de 2017
@luisaguilarpe
Esta visita del sumo pontífice, representante de la Iglesia Católica, a Colombia, generó tantas inquietudes de católicos, creyentes y no creyentes, ateos y algunas que otras personas de diferentes religiones.
Inquietudes que me hicieron recordar un discurso de Gabriel García Márquez, que escribiera para una conferencia en Ixtapa- México en 1986; en el despliegue de ese escrito, deja ver la torpeza del hombre y su afán ciego por alcanzar el poder, aún a sabiendas que será objeto de destrucción por su propio invento.
El inicio de ese discurso dice: “Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo. Las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sahara, la vasta Amazonía desaparecerá de la faz del planeta destruido por el granizo, y la era del rock y de los corazones trasplantados estará de regreso a su infancia glacial. Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio seguro a las tres de la tarde del lunes aciago de la catástrofe magna, sólo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.“ [1]
Y lo cito como algo parecido al sufrimiento que ha padecido el pueblo colombiano con tantas vicisitudes desfavorables en el contexto social, económico y cultural, una nación que en medio de funestos acontecimientos, su gente se despierta con pie derecho y con la frente en alto para continuar en la lucha por el bien de su familia y el crecimiento del país.
En medio de todo persiste el mal que quiere acallar la alegría de las personas honestas y trabajadoras de un país que inmisericordemente fue mancillado y en algunos casos continúan mancillado por quienes presionan y obligan llevarlo por la senda del odio, más no la reconciliación.
Como invoca nuestra Constitución Política de 1991, artículo 19: “Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley”. Siendo Colombia una nación que así lo determina, no quiero herir el sentir de otras religiones, al expresar en este escrito sobre la inmensa necesidad en los corazones de los colombianos de la llegada del jerarca de la Iglesia Católica a Colombia.
Una muestra de júbilo y bienvenidas fueron las manifestadas por muchas personas, que como lo vimos agrupó a tantos que se fundieron en un solo sentimiento y su presencia en algunas ciudades calmó los corazones ávidos de amor y quizás enfureció a los que en su mezquina creencia no encuentran significado en la gran cantidad de adeptos que tiene la Iglesia Católica en Colombia. Fue merecida esa visita, enaltece la fe en Dios, en el poder creer en la paz que nos merecemos, la misma que merece el mundo; ese que se encuentra en peligro por acciones de guerra y controversias que trascienden la espiritualidad del ser humano y pretende la creación de mortales armas que no permitirán más que solo muerte, desolación y miedo en un mundo anhelante de reconcilió y hermandad.
Un mundo que merece la atención de los grandes gobernantes de las naciones que presumen del poder, el poder; de someter, de esclavizar con políticas económicas y accionar belicoso lo que solo genera consecuencias o respuestas que tienden llevar a la especie humana a una extinción absoluta, tanto así que ni los creadores del mal encontraran espacio, porque el poco tiempo que les quedará, ya estará maldito y ocupado de manera abrumadora; como dijo nuestro extinto premio Nobel García Márquez, en su discurso “el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas”.
Referencias
[1] Huellas. Historia Socioeconómica de Colombia. Pág. 90. Edi. Voluntad. Bogotá. 1999.
domingo, 2 de abril de 2017
¿Cambio de estrategia o seguir en las mismas?
Abril de 2017
Mientras tanto la rancia oligarquía seguirá intentando imponer sus normas con la complicidad de muchos oprimidos, que aún no han comprendido que las estrategias de guerra en las calles; pelear en favor o en contra de los que tienen y pretenden el poder, dejará nefastos resultados; más abundantes del lado del pueblo que del lado de los que siempre han pretendido el poder para continuar con el bastón de mando.
@luisaguilarpe
Las
consecuencias, de los continuos desmanes por parte de las oligarquías, origina
la sed de poder de los que siempre han estado oprimido. Pero el paso del tiempo
pretende demostrar que este mundo no es real y justo sin el aporte del
capitalismo; entonces debemos entender las razones de una verdadera justicia
social, la cual es posible en cabeza de demócratas leales al sueño de un pueblo
que exige justicia social.
Mientras tanto la rancia oligarquía seguirá intentando imponer sus normas con la complicidad de muchos oprimidos, que aún no han comprendido que las estrategias de guerra en las calles; pelear en favor o en contra de los que tienen y pretenden el poder, dejará nefastos resultados; más abundantes del lado del pueblo que del lado de los que siempre han pretendido el poder para continuar con el bastón de mando.
Quizás
un grave error en la historia política de Colombia, a más de que ocurrió en la
Colombia naciente del siglo XIX y a finales del siglo XX, fue haber cambiado
casi que íntegramente la Constitución Política de 1886; en el concepto de un
ciudadano común y corriente, posiblemente fue un error descuadernarla toda y no
realizarle solo los cambios necesarios y actualizarla respecto a las
necesidades reales de un país pujante con sueños; pero malogrado por el
maquiavélico pensamiento de “políticos” egoístas y generadores de conflictos.
Ella en la actualidad ha permitido ser
permeada y reformada al interés del gobernante de turno.
El
cúmulo de colombianos de bien observan con dolor y razonamiento lógico el afán
de los oligarcas por su carrera en busca de un nuevo posicionamiento en el
poder y continuar alimentado su ego y poder. A ultranza, persisten vendiéndole
al pueblo el ideal de lo que ocurriría si llega a quedar bajo un gobierno
comunista; mismo que sería producto de las consecuencias por sus desmedidas y
desastrosas administraciones del poder.
Para
tratar de evitar el próximo descalabro institucional de una Colombia que aún se
puede salvar de caer en las garras de la nueva élite de poder, bajo el mando de
personajes con ideales que atentan contra la libertad política, social y
cultural, es necesario un nuevo argumento, en el que prime la razón natural de
la verdadera política. Es entonces cuando surge el urgente afán de cambiar la
retórica por una que llegue a la gente, sin los vicios propios del político de
antaño que repite como loro el discurso continúo de la vieja clase política
colombiana.
Con el tiempo aparecen los
“redentores” algunos con ideales de justicia y otros con el objetivo de
perpetuarse en el poder, le da prioridad al pueblo, estudio gratuito, salud
integral, mejoras de vivienda; es decir, una vida justa y acorde con las
riquezas de una Nación, riqueza que en otros tiempos se repartía la oligarquía.
El pueblo se enceguece y ve dioses de carne y hueso, diariamente dan vítores al
cambio. Algunos de estos “líderes” después pretenden atornillarse en el poder;
y es cuando comienza a cobrar lo que parecía justicia social, dejándonos un
sabor agridulce al comprobar que su accionar no era gratis. Hasta el momento
uno de esos líderes en América Latina que referenció un cambio justo fue Lula
da Silva en Brasil y Nelson Mandela en
Sur África; se entregó a su pueblo, sufrió por su pueblo y ahora ese legado
quedó en manos de los ciudadanos sur africanos ¡allá ellos si lo quebrantan y lo conviertes
en una porquería..! En estos países la dialéctica o retórica de cambio
funcionó; mientras tanto en Colombia se ve lejos un espíritu de cambio que nos
permita sacudirnos de los mismos de siempre y en eso ha tenido que ver las
políticas sociales implementadas por la oligarquía mediante la cual le hace
creer a la gran mayoría, es decir, el pueblo, pueblo, que lo que por derechos
le permitió, son dádivas de un gobierno para continuar viviendo mejor y si no
continúan con las directrices de su redentor, entonces perderán lo que lograron
alcanzar.
Si la sociedad sufrida de
Colombia, no sienta cabeza y continúa creyendo en los ideales de la clase
política tradicional, entonces es mejor que continúe dejando espacio para la
retórica de la confusión, o aprovechar la coyuntura de una dialéctica atrofiada
en la que prime la verdad y la comprensión, que los agentes del cambio somos
esa sociedad que sueña con una Colombia de todos, sin los preceptos de
sometimiento y atraso social.
martes, 25 de septiembre de 2012
NUESTROS INDIGENAS EN LA ACTUALIDAD
Foto tomada de: ayi-noticias.blogspot.com
Por: Luis Alcides Aguilar P.
Sentado
con una hermana en las afueras de un negocio de comidas en Valledupar, no era
extraño ver; como en muchas otra ciudades de Colombia, a una señora indígena de
bastante edad, extendiendo su mano derecha con un papel escrito y protegido; le
dan a conocer a los transeúntes la razón del documento y su pedido, mi hermana,
amablemente lo lee; al instante, a mi llega otra personita portadora de un
documento igual, documento que hace alusión a su necesidad de pedir una ayuda
económica porque han sido desplazados de sus tierras. La niñita que me entrega
el documento, quizás tiene unos 6 o 7 años, descalza y con una ropita
completamente sucia, se me acerca con unos ojos silenciosos; pero que hablan, una
sonrisa de esperanza, llena de inocencia, ¡me partió el alma!, al darme cuenta
todo el daño que ha causado la misma humanidad.
Al
lado mío se encontraba un Señor quien a
la vez se refiere a la persona que los
dirige, el cual no iba con ellos, el Señor, dice “El jefe de ellos se la pasa
con varias mujeres, gozando y bebiendo ron y los pone a ellos a pedir plata”,
entonces también es factible pensar que ya nuestros indígenas aprendieron las
mañas de los “blancos”, se les olvida la
esencia, la tolerancia, las costumbres. Aprenden que es mejor continuar en el
placer a costa de todo un pueblo, muchas veces ignorante y respetuoso de sus
principios; pero firme seguidor de los pedidos de su jefe mayor.
Duele
en el alma ver crecer una generación de indígenas que desde pequeños se les
inculca el salir a las calles a mendigar, es descuido también de los dirigentes
indígenas no encausar las pocas políticas que salen del gobierno en favor de
los grupos indígenas en Colombia, un obstáculo podría ser su ley, en el sentido en que muchos de sus
miembros más sobresalientes hacen con ellos lo que les
da la gana; ley mediante la cual son
considerados autónomos; justificado esto en la Constitución Política de 1991. “Actualmente, la comunidad
internacional ha aceptado el principio de que las culturas, las formas de vida,
las tradiciones y las normas consuetudinarias de los pueblos indígenas y
tribales son valiosas y necesitan ser respetadas y protegidas, y los pueblos
indígenas y tribales deben participar en los procesos de adopción de decisiones
en los países en los que viven. Las normas más recientes de la OIT sobre este
tema, establecen estos principios y confieren un marco para los gobiernos, las
organizaciones de los pueblos indígenas y tribales, y las organizaciones no
gubernamentales, para garantizar el desarrollo de los pueblos concernidos, con
pleno respeto de sus necesidades y deseos”
1.
Es
preocupante esa cara de nuestra querida Colombia, nuestros niños indígenas
creciendo en medio de una pobreza de arrastre ilustrada muchas veces por los
adultos de sus propios grupos que en muchos casos no son tan inconscientes de
las realidades.
"Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan" (Miguel de Unamuno)
"Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan,
hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan" (Miguel de Unamuno)
1. Tomado
de: La OIT. Organización Internacional del Trabajo (Pueblos indígenas y
tribales).
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