sábado, 16 de septiembre de 2017

Calma en medio de la tempestad


Papa Francisco/Foto: Conferencia Episcopal de Colombia-2017

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Septiembre de 2017
@luisaguilarpe
Esta visita del sumo pontífice, representante de la Iglesia Católica, a Colombia, generó tantas inquietudes de católicos, creyentes y no creyentes, ateos y algunas que otras personas de diferentes religiones.
Inquietudes que me hicieron recordar un discurso de Gabriel García Márquez, que escribiera para una conferencia en Ixtapa- México en 1986; en el despliegue de ese escrito, deja ver la torpeza del hombre y su afán ciego por alcanzar el poder, aún a sabiendas que será objeto de destrucción por su propio invento.
El inicio de ese discurso dice: “Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo. Las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sahara, la vasta Amazonía desaparecerá de la faz del planeta destruido por el granizo, y la era del rock y de los corazones trasplantados estará de regreso a su infancia glacial. Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio seguro a las tres de la tarde del lunes aciago de la catástrofe magna, sólo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas.“ [1]
Y lo cito como algo parecido al sufrimiento que ha padecido el pueblo colombiano con tantas vicisitudes desfavorables en el contexto social, económico y cultural, una nación que en medio de funestos acontecimientos, su gente se despierta con pie derecho y con la frente en alto para continuar en la lucha por el bien de su familia y el crecimiento del país.
En medio de todo persiste el mal que quiere acallar la alegría de las personas honestas y trabajadoras de un país que inmisericordemente fue mancillado y en algunos casos continúan mancillado por quienes presionan y obligan llevarlo por la senda del odio, más no la reconciliación.
Como invoca nuestra Constitución Política de 1991, artículo 19: “Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley”.  Siendo Colombia una nación que así lo determina, no quiero herir el sentir de otras religiones, al expresar en este escrito sobre la inmensa necesidad en los corazones de los colombianos de la llegada del  jerarca de la Iglesia Católica  a Colombia.
Una muestra de júbilo y bienvenidas fueron las manifestadas por muchas personas, que como lo vimos agrupó a tantos que se fundieron en un solo sentimiento y su presencia en algunas ciudades calmó los corazones ávidos de amor y quizás enfureció a los que en su mezquina creencia no encuentran significado en la gran cantidad de adeptos que tiene la Iglesia Católica en Colombia. Fue merecida esa visita, enaltece la fe en Dios, en el poder creer en la paz que nos merecemos, la misma que merece el mundo; ese que se encuentra en peligro por acciones de guerra y controversias que trascienden la espiritualidad del ser humano y pretende la creación de mortales armas que no permitirán más que solo muerte, desolación y miedo en un mundo anhelante de reconcilió y hermandad.
Un mundo que merece la atención de los grandes gobernantes de las naciones que presumen del poder, el poder; de someter, de esclavizar con políticas económicas y accionar belicoso lo que solo genera consecuencias o respuestas que tienden llevar a la especie humana a una extinción absoluta, tanto así que ni los creadores del mal encontraran espacio, porque el poco tiempo que les quedará, ya estará maldito y ocupado de manera abrumadora; como dijo nuestro extinto premio Nobel García Márquez, en su discurso “el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas”.

Referencias
[1] Huellas. Historia Socioeconómica de Colombia. Pág. 90. Edi. Voluntad. Bogotá. 1999.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Su majestad la danza: tradición dancística en Chiriguaná

Danza Santa y Sucia Milagrosa/Foto: Davinsón Troconis
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Septiembre de 2017
@luisaguilarpe

Antes de la conquista, los pueblos aborígenes de América tenían sus expresiones desprendidas de su esencia, como naturalmente existen en toda civilización las manifestaciones culturales que con el transcurrir del tiempo se van transmitiendo de generación en generación, aún al ocasionarse una aculturación, siempre quedará un poco de muestra de una cultura a pesar de haber sido sometida a cambios impuestos por extraños. En la esencia aborigen queda la huella indeleble de los sueños, las vivencias y el sentir propio de un pueblo que se resistió a olvidar sus raíces.

Los aborígenes o indios tenían sus danzas para exaltar sus creencias y sus significados ancestrales. Se cuenta que las danzas practicadas por los indios se caracterizan porque se realizan en grupos para contar una historia o un hecho vivencial; como los matrimonios, antes de las cosechas o para recogerlas, la caza, la pesca o prepararse para la guerra.

Hoy se conoce que las danzas colombianas están influenciadas por los ritmos africanos, acompañados por tambores y otras percusiones, vestidos con grandes coloridos y movimientos cadenciosos. Después de la conquista los españoles dejaron notar sus danzas elegantes de salón en parejas, danzas cuyos movimientos por lo general se realizaban de manera horizontal y de forma acartonada. A pesar de todo tuvo gran influencia en nuestro sentir cultural el aporte negro, el negro que por su condición étnica sus cuerpos se convierten en auténticos medios de expresión al danzar; es así que en las regiones costeras de Colombia, se destacan las danzas al aire libre con gran expresión de todo el cuerpo de acuerdo a los ritmos. En Colombia aún se conservan danzas de origen africano, como El Mapalé, El Congo y El Currulao.

Según Edgar Rey Sinning:

“En Chiriguaná (Cesar) son muy tradicionales las danzas de Los Negros Colombianos y la de Santa y Sucia, en las cuales se expresa todo el contexto laboral en el que se desenvolvían los negros esclavos en esa subregión de la Costa Caribe. Santa y Sucia es la danza más representativa de las carnestolendas en esa población. Es una danza-teatro de profunda significación para los hombres negros, ya que los treinta minutos aproximados que dura la danza es un tiempo de éxtasis, de embriaguez estática en la que nos transportamos a un universo mágico de horizontes indescifrables, en el cual se revelan las condiciones reales de un mundo social afortunadamente desaparecido, como el de la esclavitud; en ella se muestra el conflicto de autoridad y la religiosidad.... Es la danza que permite la mayor supervivencia de una tradición folclórica de teatro callejero. Los participantes parecen poseídos por una gran efervescencia.”

Se dice que ambas danzas (Los Negros “Colombianos” –Cubanos- y La Santa y Sucia) son realizadas con características similares a las del Son de Negro, con movimientos similares, pintura de los cuerpos, acento marcado en las relaciones y otros elementos de identificación con la cultura negra. También es muy significativo resaltar la danza Cumaná: una representación de unas festividades de años anteriores.

En el aporte o escrito de Rey Sinning, se habla de la danza Los Negros Colombianos; pero según consultas y aclaraciones, el verdadero nombre es “Los Negros Cubanos”. Con respecto al cambio del nombre, Álvaro Vega, gestor cultural, investigador y coreógrafo, natural de Chiriguaná, dice:

<Esta danza la rescata en Chiriguaná Milciades Castañez en 1982 a través de un señor de apellido Paneso, de Curumaní y sin ánimo en crear un conflicto de derechos de autor, más bien con la honestidad de adaptarla a nuestra región, pues se le cambió el nombre de Negros Cubanos a Negros Colombianos, igualmente se le cambió algunos estribillos o el sentido original de algunos nombres de ciudades de Cuba por otros nombres de ciudades o pueblos de Colombia; por ejemplo por decir “Oooh pa’ la Habana me voy a la siembra e la caña; pa’ la Cauca me voy a sembra el algodón; entonces nosotros decíamos, pa’ Codazzi me voy a la siembra e la caña, pa’ El Paso me voy a sembra el algodon”; pa’ San Roque me voy a la siembra e cacao.

Mario de la Mar, coreógrafo de Maicao, Guajira, ha llevado al exterior esta danza con el nombre de Negros Colombianos. Lo que le ha dado un realce significativo a la danza, al igual que una importancia cultural a Chiriguaná en el aspecto de las danzas.

Entonces, el caso del cambio del nombre original de la danza, quizás se ha desvirtuado, porque al buscar la información con respecto a la importancia de la danza en el contexto cultural de Chiriguaná, una fuente de información secundaria entrega una versión que no coincide con la realidad de lo que aquí contamos anteriormente sobre lo que ocurrió con el cambio del nombre>

- Continuando la charla con Álvaro Vega sobre la actividad danzaría en el municipio, comenta-:

<Dentro de las danzas tradicionales de Chiriguaná recuerdo los Indios brincones, Los Negros de Santa y Sucia, Los Negros Cubanos, Las Kukambas, La Cumaná, Las Pilanderas, La Caza de la Tigra, Los Golero, Los Indios sobones, La danza de las panochas (actual), danza que ha tomado forma gracias al Maestro Miguel Angulo, natural del corregimiento de Rincón Hondo.

Si preguntamos: ¿cuál es la danza propia de Chiriguaná o de la región? pues particularmente yo diría que es la danza los Indios brincones e Indios sobones, ya que desde hace mucho tiempo se bailan en Chiriguaná y además tiene relación con los aborígenes que en otrora vivieron por estas tierras como son los indios Chimilas. Otras danzas que también podríamos considerar como propias son La Cumaná; en síntesis la Cumaná es una tambora o baile cantao, la Cumaná es una representación de unas festividades de años anteriores, que consistía en llevarle una fiesta de tambora a la persona que cumplía años; y en la actualidad la danza de las Panochas.

La Santa y Sucia, como danza y saber llegó a Mompox a través del río Magdalena y luego llega a Chiriguaná a mediados del siglo XIX, 1882, mucho tiempo después y conservándose la tradición, el señor Esteban García, la acogió desarrollándose el ánimo por bailarla; de igual manera ocurrió con los Negros Cubanos. A pesar de todo, digo que la Santa y Sucia hace parte de la identidad cultural de Chiriguaná.

Todas esas danzas e incluso danzas del Pacifico –prosigue comentando Álvaro Vega- fueron bailadas por el grupo “Estampas Chiriguaneras” del cual hice parte, siendo su director en ese entonces Milciades Castañez>.

El docente, Especialista Miguel Martínez, bailador de danzas y muy reconocido en ese arte por la jocosidad y estilo muy característico al danzar, dice sobre “La Santa y Sucia Milagrosa”, lo siguiente   <Un grupo de jóvenes amantes del arte dancístico entre los que se cuentan: Víctor Julio Pérez, Naime García, Luis Barboza, William Torres, Alberto Flórez, Hernán Martínez, Fabio Pérez, Álvaro Pallares, mi persona y otros que ahorita no recuerdo; para el año 1972 bailamos esta danza, su director era don José María Díaz, (Chema Díaz). Pero antes de nosotros bailarla, existieron otras generaciones que ya la habían organizado y bailado.

Con respecto al origen de esta danza pues no tengo información relevante ya que las  personas adultas como mi papá,  nunca nos informaron sobre la historia o signo de la danza. En ese momento, o en esa generación, la danza se bailaba con un solo tambor, que en su momento lo tocaba el señor Teobaldo Flórez. En adelante se le fue agregando otros instrumentos musicales; cuando la bailamos nosotros, otra generación, es decir, desde 1972.

En ese momento algunos danzantes le imponíamos más dramatismo, y eso pues entusiasmaba a los demás danzantes y observadores.

Recuerdo también la danza de Las pilanderas, esta era bailada por  hombres vestidos de mujer, salían a las once de la noche y comenzaban a bailarla de manera circular, te estoy hablando, según informaciones desde 1965.>

Le esencia étnica, es decir, el aporte autóctono de nuestros aborígenes, además de la etnia negra y al  hecho de que Chiriguaná fuese un paso obligado al interior del país y un lugar en donde se festeja el carnaval hace que la efervescencia y el gusto por las danzas de negros e indios tomen fuerzas haciéndose grande al encontrar personas amantes de las tradiciones que les encantaba bailarlas a manera de disfrute, ya sea en medio de una parranda.

Alcides Ríos Paba, gestor cultural de Chiriguaná, y quien ha mantenido viva la tradición de la danza Los Indios brincones cuenta sobre esta danza:

<La danza de los Indios brincones, así la conozco desde que la empecé a bailar, desde hace cuarenta años, inicié a bailarla a los veintidós años en el año de 1957, yo el signo no se lo conozco a la danza –es decir quien la creo- no sé quién la fundó, yo la aprendí a bailar con un señor de Mompox, llamado Encarnación Amaris y aquí en Chiriguaná por apodo le decían “Chon el Indio”, él vino aquí con esa danza de Los indios brincones. Dentro de las personas que empezaron a bailar esa danza en Chiriguaná están: Encarnación Amaris, Maria Picasa, Eugenia Duque, Natalia García Tafur.

Las personas que conforman la danza son doce entre hombres y mujeres seis y seis, se compone del cacique y una cacica>.

Apartes de las diferentes danzas:

ü  Danza Los Negros Cubanos

(Hablando)
Una rosa estoy jaciendo
por mandato re mi jamo
Con to y este trabajo
no re he podió contestá
Er yugo español e muy maro
no reconoce servicio
Si me sigue maltratando
ya no me ro voy aguantá
Re macheta ni se riga
re jacha no hay que jabrá
pero er buen comportamiento
ese si jerondestá,
por eso dice este negro, llorá corazón llorá,
(Canto acompañado con palmas, marcando el son)
Oooh (palmas) pa la Cuba me voy, pa la Cauca me voy,
pa la Habana me voy…

ü  La Santa y Sucia

(Cantado)
Arimemo aquí pa pregunta si po aquí está oro carnava (bis)
Que corre juya que corre juya (bis) que aquí no está
Querotenemos, querotenemos, querotenemos que encontrajá
si ro jayamos, si ro jayamos en esta posá(bis)
pues que se esconda y no sarga más (bis)
Que corre juya que corre juya (bis) que aquí no está
Querotenemos, querotenemos, querotenemos que arcanzajá
(Diálogo)
-¿Oiga seño carnava como no jandas juyendo?
ro venimos persiguiendo
Porque nos mandaron a llamá
yo me trajere consigo mi variente torcorá
pa probare a uste mi amigo
¡que re mi no se busla!

(Responde Carnaval)
-Yo jamás te he conocido, ni tu nombre te lo sé,
¡Negro insurgente atrevido yo llamarte! ¿para qué?

(Responde el negro)
-¡Yo no sabo mi seño; pero es ra pura rearidad!
¡Estábamos en mompo, cuando nos mandó a llamá!
¡y agora dice que no
así pue que uste verá!
¡Y le abiecto que yo re ponga mi valiente torcorá
entonce si va sabe de té con ra yuca asa!
y aquí te ra vo a poné pa ve cómo te va
¡Ay ya ro encontramos..! ¿A dónde está?,
¡dare una sumba, a carnaval!
¡ay torita junta..!

ü  Danza La Caza de la tigra

(Cantando)
Francisco mato la tigra, francisco
no mató na
Francisco lo que mató, fue una culebra mapaná,
fue una culebra mapaná (bis)

ü  Las Pilanderas

Por esta calle me voy
por la otra doy la vuelta,
la mujer que a mí me quiera
que tenga la puerta abierta(bis)

ü  Danza Los Coyongo

¿Qué querey come coyongo?
Platanito asao coyongo.
¿Qué querey come coyongo?
Platanito asao coyongo

ü  Danza Los Golero

(Dramatizado)
Salía el tigre y mataba al burro

(Habla el rey golero)
¡Soy el rey de los goleros, traigo un moco colorao!
Para comer la muertesina las extermino con cuidao,
¡Yo soy la guara frondosa que vengo
de altas lomas!                                                                       
no hay comida que yo coma                                                                
que no la encuentre sabrosa

miércoles, 19 de julio de 2017

Andrés Emilio Beleño Pava: juglaría y tradición en Chiriguaná (II)



Andrés Emilio Beleño/Foto: Períodico El Pilón

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Julio de 2017
@luisaguilarpe
Nació en Chiriguaná el 29 de septiembre de 1948. Hijo de Olga del Socorro Pava Acosta y Francisco Nicanor Beleño Rojas, ambos naturales de Chiriguaná, Andrés es el mayor entre 19 hermanos. Verseador, compositor y cantante destacado.
En abril de 1979, llegó a la capital mundial del vallenato, para participar en el primer concurso de piquería del Festival de la Leyenda Vallenata, donde logró destacarse con la corona. Desde entonces se radicó en Valledupar.
A los 31 años de edad disputó el título de Rey de la Piqueria con Guillermo “El Mono” Arzuaga y Rubén Toncel “El Turpial de Pondorito”.
Andrés está consagrado como uno de los repentistas más importantes de la región, su rima jocosa, lo ha favorecido de tal manera que en su haber tiene ganado aproximadamente 50 festivales en todo el país.
Además hoy día está consagrado como uno de los compositores que guarda la esencia y poesía del vallenato tradicional, al expresar en ellas la cotidianidad de hechos propios de la región, del amor, las penas y alegrías del ser humano. Sus canciones llevan impresa un sello muy particular en la gracia y encanto de sus versos, jocosidad que sobresale en sus composiciones con el ritmo de puya. Sus puyas son muy apetecidas por los participantes del Festival Vallenato.
Su producción musical es abundante. Su repertorio guarda connotadas expresiones musicales, algunas inéditas; puyas, merengues y paseos. Dentro sus obras musicales se destacan: “La Campana”, incluida en un trabajo discográfico de “Poncho” Zuleta, El Nobel del Amor; “La Vejez”, en la voz de Alex Manga y el acordeón de Omar Geles (Los Diablitos), “La vi corriendo”, grabado por Jorge Oñate y “Así es la vida” que pegó en su momento con Fabián Corrales. Sus éxitos más recientes son “El gorrero” interpretada por Mono Zabaleta y  “Meneando la batea” interpretada por Jorge Oñate.
Dentro de su producción musical se puede destacar los CD “Cultura Parranda y Folclor”, “Mi Cocho Pechocho” y luego se la jugó con la producción “El Rey de Siempre”, con el acordeón de José del Carmen “Carmencito” Mendoza (Q. E. P. D).
En la actualidad sus hijos son reconocidos músicos del folclor vallenato. El primero como acordeonero; el segundo, es guacharaquero. Sufrió la pérdida de su  hijo Francisco José Beleño, cajero de los K Morales, en su momento, quien murió en un accidente de tránsito en Valledupar.
En entrevista que le hiciera el periodista chiriguanero don Oscar Rosado Arzuaga, Andrés Emilio Beleño, comenta a manera de consejo para las nuevas generaciones de repentistas, lo siguiente:
“La piquería es innata, se puede aprender a organizar los versos. Es muy difícil aprender el repentismo, pero todo en la vida es posible aprenderlo. El mejor consejo es dedicarse a improvisar, que dejen de lado los versos de cajón o aprendidos, que eso no los llevará a ningún lugar.”
En la actualidad Andrés Emilio Beleño continúa con su pasión musical, componiendo canciones y ejercitando la voz en diferentes parrandas vallenatas.

lunes, 3 de julio de 2017

Los albores de la educación en Chiriguaná



Padre Rafel Eugenio Vega

Rafael Argote Vega

Juan Mejía Gómez

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Julio de 2017
@luisaguilarpe

La educación en Chiriguaná se fundamentó con la orientación del Cura Rafael Eugenio Vega, aproximadamente a finales del siglo XIX y comienzos de  la primera mitad del siglo XX, a él se debe el fortalecimiento de la educación e iniciar a los niños de ese tiempo en la formación elemental de las matemáticas, lecto escritura y los saberes esenciales del comportamiento cotidiano.

En entrevista con el Licenciado Ariel Domínguez Vega y don Armando Díaz, familiares del Cura Vega, sobre la información de este personaje comentaron lo siguiente:

<Según comentarios de uno de sus alumnos el señor Segundo Torres Barbosa (Q.E.P.D), el padre Vega fue el gestor de la educación aquí en Chiriguaná, fue el primer profesor referente a la historia de la educación en Chiriguaná. Fundó el primer colegio el cual funcionaba en la misma parroquia. Cuando los alumnos terminaban la educación elemental o preparatoria, él le insistía o aconsejaba a los padres de esos niños en la necesidad de  seguir estudiando en bien de la formación de los jóvenes; que salieran a través del río y continuaran los estudios en el Colegio Pinillos en Mompós. Dentro de sus alumnos podemos mencionar al maestro Juan Mejía, el maestro Rafael Argote, Roberto García, Humberto Rojas, Segundo Torres Barbosa.

Uno de sus principios como educador era su exigencia en caligrafía. Siempre portaba una sotana negra y un sombrero del mismo color.
                                                                                          
El padre Vega era natural de San Juan del Cesar.  A mediados de la década de 1920 o principios de la década de 1930 fue trasladado a la ciudad de Ciénaga, Magdalena. Muere en Río Frío, Magdalena. Allí mismo se encuentra enterrado>.

Chiriguaná era una población cuyas gentes estaban consagradas a la agricultura y ganadería, pero con el sueño de que sus hijos alcanzaran la luz a través de la ilustración. Algunos de los jóvenes orientados por el Padre Vega, parten a la gran ciudad a continuar sus estudios, formándose así un sendero prometedor, preparándose como profesionales normalistas para desempeñarse en la labor docente y otros en carreras de estudio como médicos.

Según Mejía Gómez (1979), “en 1914 mediante diligencias de don Roberto A. García; en calidad de diputado, se logró la creación de la escuela rural de Rincón Hondo y la nocturna de la cabecera, elevación de la escuela urbana superior con maestros graduados, traspaso del municipio de Chiriguaná a la circunscripción escolar de El Banco” (p. 154).

En ese transcurrir del tiempo surge La Escuela Urbana de Niñas en el año de 1925; idea que nace después de que los primeros estudiantes que se iniciaron en la instrucción académica eran hombres; se tenía la creencia histórica de la cultura europea y otras, que la mujer solo era para quedarse sirviendo en casa y tener hijos. La Escuela Urbana de Niñas quedó ubicada en la calle Bolívar hacía el occidente de Chiriguaná, en el sitio (que hoy se reconoce como casa de la cultura de Chiriguaná) iniciando la Pedagoga Gregoria de la Hoz de Argote, más adelante se realizan otros nombramientos de docentes como; Nicolasa Rangel, Martina Royero, Candelaria Rangel, Gertrudis Arce, Ángela Quiñones. Esta escuela inicia con la asistencia en doble jornada.

En 1926 el maestro Juan Mejía Gómez, funda en Chiriguaná el Instituto Caldas, colegio privado en donde se ve el producto de las enseñanzas u orientaciones impartidas por el Padre Vega a favor del desarrollo de Chiriguaná y sus gentes, el maestro Mejía como buen intelectual abre camino para continuar orientado a la juventud siguiente.

El colegio de Nuestra Señora de Chiquinquirá fue fundado en 1949 por el Presbítero Alfonso Aragón Durán.

Mediante decreto Nº 033 de enero 19 de 1950 derivada de la Gobernación del departamento del Magdalena, se inicia la modalidad de bachillerato académico y se da continuidad a la preparatoria con El Liceo Polo Lara, nombre en honor del secretario de educación de la época en el Magdalena, Rómulo Polo Lara. Comienza con 2 grados, quinto de preparatoria y primero de bachillerato, se comienza con varones y gracias a que al no existir el suficiente número de alumnos para la apertura del grado primero de bachillerato el maestro Mejía, sede algunos alumnos de los grados tercero y cuarto del Instituto Caldas para hacer realidad ese inicio. Poco después se permitió la matricula del personal femenino. También surge así una oportunidad para las poblaciones del centro del hoy departamento del Cesar en donde no se contaba con un colegio que colmara las necesidades en la formación académica de los hijos de familias de escasos recursos que por tal situación no podían trasladarse a otros lugares para continuar estudios.

La escasez de docentes en Chiriguaná era preocupante, esa inquietud es atendida por un hijo de Chiriguaná que gracias a sus influencias intercede para lograr una preparación de algunas personas o estudiantes que se inclinaran por la vocación docente y de esta manera, en lo sucesivo, suplir la necesidad presentada gracias a nuevos docentes formados en nuestra propia localidad. La influencia de don Pedro Antonio García permite que en 1958 la Gobernación del Magdalena, mediante decreto 489 de septiembre 30 de 1957 cambiara la modalidad de bachillerato académico a pedagógico, llamándose “Escuela Normal para Varones de Chiriguaná”, lográndose con ello lo que se esperaba en el futuro, un gran número de maestros rurales, de los cuales aún se encuentran actualmente ejerciendo la docencia en lo amplio del departamento del Cesar y Colombia.

En 1963 la legislación educativa del país establece otras condiciones como los tres niveles de enseñanza Básica Primaria, Básica Secundaria y Media Vocacional. Con esta nueva norma educativa Nacional desaparecen las normales rurales originándose los Centros Pilotos de Formación docente. El anterior proceso hace que en Chiriguaná se vuelva nuevamente al bachillerato Académico en 1972. De esta manera de acuerdo a la resolución Nº 0114 de enero 25 de 1972, se da paso al Colegio Nacional Mixto de Bachillerato de Chiriguaná, “Conalchi” ocasionándose la primera promoción con 28 bachilleres; promoción que se gradúa en 1974 bajo la orientación de los distinguidos maestros Emeterio Ávila, Fernando Granados, Leovigildo Mejía, Alfonso Ebrat, Fernando Peinado, Cura Párroco Martín Palacios y Gustavo Mejía; entre otros.

En medio de este proceso es muy importante reconocer la labor emprendida por personas amantes de la formación educativa que al fundar institutos, escuelas y escuelitas contribuyeron en la orientación de jóvenes para bienestar propio y de la sociedad.

Dentro de esos personajes, algunos autodidactas, recordamos a manera de síntesis  los siguientes:

Octavio García, Julio Leyva, Apolinaria Angulo Rodero “Pola” Ángulo, Saray Muñoz, Victoria Villalobos, Librada Díaz, Martina Pérez Zuleta. Y aquellos que aún viven como Hipolita Ditta, Dilfa Pérez, Solfanis Guardías.

Rafael Leyva, fundador del Colegio Marco Fidel Suárez; los hermanos Teobitilde y Teofrasto Tafur Machado, fundadores del Instituto América; Luis Mariano Castañez, fundador del Instituto San Luis Gonzaga; Carlos Andrés Pérez Ruiz, fundador del Colegio Comercial de Bachillerato San Juan Bautista de la Salle.

Además de todo, en esta loable labor es importante recordar que en ella también han contribuido una gran cantidad de maestros, hoy pedagogos, licenciados, sociólogos, especialistas, magíster y doctores; personas que tiene su reconocimiento en esa huella indeleble que han dejado en sus orientados o discípulos de los cuales igualmente se aprende.

Continuando con el proceso del bachillerato académico, a finales de los años 1990 se le cambia nuevamente el nombre de manera formal al llamado “Conalchi” por el de Instituto Técnico Juan Mejía Gómez, en honor a tan destacado maestro de la educación en Chiriguaná. En la actualidad se le ha vuelto a cambiar el nombre por el de Institución
Educativa Juan Mejía Gómez; cuenta con tres sedes a su cargo.

La otrora Escuela Urbana Mixta de Niñas a mediados del año 1979 cambia su nombre a Escuela Urbana Mixta Nº 2, en 1997 inicia la Básica Secundaria. Mediante acuerdo Nº 08 de diciembre 2 de 1998 del Concejo Municipal se legalizó con el Nombre de Colegio Rafael Argote Vega, en honor a un destacado Maestro de nuestra querida Chiriguaná. Hoy ostenta el nombre de Institución Educativa Rafael Argote Vega y cuenta con tres sedes a su cargo.

Hoy la academia se ha extendido aún más por todo lo ancho de la zona rural.

jueves, 1 de junio de 2017

Marcial Pava Domínguez: juglaría y tradición en Chiriguaná


Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Junio de 2017
@luisaguilarpe
Tocar o ejecutar el acordeón, componer canciones y cantar, tres aspectos que en mi poco conocimiento sobre música considero que son muy significativos para un gran maestro de la música, ésta es la ocasión de hacerle un pequeño reconocimiento a este artífice de la cultura musical de Chiriguaná.
El argumento lo sustento en ese batallar sano y sonoro de este personaje natural de un pequeño pueblo de Tamalameque, de nombre “No te pases”,  quien a la edad de 16 años se traslada a Chiriguaná para así dar importantes cambios a su vida.
Este pequeño agricultor, además de dedicar tiempo a sus cultivos de subsistencia, se prestó para digitar magistralmente el alma de la música vallenata, como lo que es acordeón.
Su interés por la música inicia a la edad de los siete años, en medio de sus intentos por llegar al alcance de una composición musical a manera de chanza, inicia con una canción que le da el título de “Las vacas viejas” en ritmo de merengue, composición que realiza sin tener el amplio conocimiento de los diferentes ritmos propios del folclor vallenato.
El hecho de no saber leer ni escribir no fue obstáculo para don Marcial y es así que, aún siendo un muchacho, se interesa en tocar o ejecutar el acordeón. El apetito por tocar el instrumento se origina en él cuando se da cuenta que un vecino es propietario de un acordeón de dos hileras; ese acordeón despertó la inquietud en su ser.
En un descuido del dueño del acordeón, Pava logró su cometido de alcanzar el armonioso instrumento, a escondidas logró sacarle notas, mismas que fueron escuchadas por el propietario del instrumento y, de esta manera, escuchó por primera vez un concepto en su favor sobre su capacidad en tocar el acordeón, concepto que motivó todavía más a Pava y en adelante, mediante la antiquísima idea del intercambio de productos o trueque, Marcial Pava logró hacerse con un acordeón. El viejo propietario recibió a cambio un bulto de maíz, que era la única forma que tenía Marcial para pagarle.
En una entrevista que le hiciera el gestor cultural y corista chiriguanero Luis Eduardo Nieto al maestro Marcial Pava, el entrevistado comenta lo siguiente:
““Mi mamá no quería que yo aprendiera o me dedicara a la música por las consecuencias que esto traía a todos los que se dedican a este bello arte. Siempre me reprochaba: “sólo vas a aprender es a toma ron” y me decía que el primer acordeón que comprara me lo quemaría,  por lo que  aprendí a ejecutarlo a escondidas para que mamá no se enterara.
Cuando ya comencé a intentar tocar el acordeón de lleno, el anterior dueño, un día que me escucha ejecutarle se me acerca y me dice -Todavía te falta medida. Y yo le pregunté -como se aprendía esto y él me  contesta: -con los demás músicos o integrantes del conjunto vallenato (caja, Guacharaca). Así comencé mi búsqueda, y en una vereda circunvecina conseguí toda clase de músicos y de manera atrevida les acepté una gira musical, pero el único miedo en mi era cómo convencer a mi madre, para que me diera el permiso; pero abusando, en las horas de la noche me fui a escondidas. 
Yo aprendí a tocar el acordeón por mis propios medios, “es decir de manera empírica”. Además sin saber leer ni escribir,  lo que más dificultad me causo fue aprender a tocar los bajos.””
Al lado del maestro Pava, fue donde se inició el destacado bajista José Vásquez (Quévaz), siendo su primera grabación en la otrora casa disquera Eva.
Muchos jóvenes de Chiriguaná y de pueblos vecinos amantes del acordeón han acudido al maestro Pava para recibir de él las primeras ilustraciones sobre cómo ejecutar el acordeón, quedando de esta manera una huella de sus notas y enseñanzas a favor de su estilo musical.
Hoy en el historial musical del maestro Pava, se puede registrar la siguiente información:
1-. grabó su primer LP en Discos Tropical, además de varios discos sencillos en diferentes casas disqueras dentro de las cuales destacamos: sello Metrópolis, Ondina, Discos Eva.
2-. En Discos Daro, grabó “Imperio Vallenato” sobresaliendo como éxito la canción “Esperanzas perdidas” de su autoría.
3-. En la actualidad tecnológica ha logrado 4 CDs: (1) “De Colombia para el mundo” Batiendo records. (2) Marcando la diferencia “Gracias a mi Pueblo”. (3). La colota. (4). Qué más quieres que te diga.
Actualmente está por salir al mercado su más reciente producción musical, “Dejando huellas”. También le han grabado otros grupos algunas de sus obras: Fabián Corrales le grabó el tema “El Mochito”; igualmente el “Chijo” Ruidiaz hizo una versión de este tema; La agrupación musical Los Maestros le grabó La Bailadora.

lunes, 22 de mayo de 2017

El quiebre de la esperanza

Fuente caricatura: Las 2 orillas.
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Mayo de 2017
@luisaguilarpe

Hace más de 30 años, escuchaba a una señora ama de casa, que se jactaba en llamar a los profesores “come fiao”. Para ella eso era una ofensa. Notaba que se le hinchaba la garganta llenándose la boca con tan despectiva expresión; lo cual me confundía, porque yo tenía un hermano que se desempeñaba como docente. 

Después de un tiempo comprendí la expresión de esta señora y su manera de tratar de denigrar, en determinados momentos, de las personas que en la escuela estaban impartiéndole u orientando a sus hijos, para ayudar a hacer de ellos personas de bien.

Después registrando la historia conocí que muchos docentes, en otros tiempos; el sueldo les llegaba tarde, ¡y aún sigue llegando tarde! En algunos departamentos de Colombia,  otras veces se le pagaba con bultos de ron, se convertía en comerciante, al vender un producto que le reportara el dinero para pagar sus deudas, deudas del mercado que hacía para comer junto a su familia, lo que le sumó el remoquete de “come fiao”. 

Al salir de la Universidad como licenciado no lograba ganarse un millón de pesos, ya que por lo general esa carrera le permitía escalafón en la séptima categoría; cuyo sueldo respectivo no llegaba al millón (tomando como informe cronológico 1998); mientras que aquellas personas o generaciones que pasaron por sus manos en las Escuelas y Colegios, de las universidades salían con títulos diferentes al de licenciado y sus sueldos por lo general partía desde más de un millón de pesos.

Para tratar de lograr un cambio ante el constante asedio y desatención de los gobiernos de turno, el docente debió hacerse sentir a través de fuertes protestas y paros, es decir a través de la lucha sindical.

Hoy en pleno siglo XXI un alto porcentaje de padres de familia aún continúa desmeritando al  docente, arguyendo “Son unos flojos, se la pasan haciendo paros; tan bien que están y es que joden”, estas, son una mínima parte de la opinión de algunos padres de familia sobre las huelgas o paro promovidos por el magisterio para hacerse sentir, cuando se les incumple, por parte del gobierno, y después de tantos diálogos y mentiras no se llega a un acuerdo acorde a la realidad del docente de hoy.

Alguien por las redes sociales decía “Cuando los maestros paran, todos los critican; pero cuando los políticos roban, todos los reeligen”. Tristemente esa es la Colombia que se ha dejado convencer de los gobernantes de turno y de los noticieros  de la televisión de la burguesía, la misma que está realizando una campaña en donde quiere hacerle llegar un mensaje a los padres de familia, para que ataquen y no apoyen el paro de los docentes, campaña que realizan muy sigilosamente cuando emiten noticias que insinúan con veneno que “más de ochocientos mil estudiantes quedan sin clases por el paro de maestros” y pretenden instituir que las instituciones educativas se conviertan en guarderías en donde los docentes tienen que atender a los niños, mientras sus padres están en el trabajo.

En otras instancias otras personas  quieren ganar popularidad arremetiendo contra el docente expresando argumentos en los cuales quieren significar que los maestros están violando el derecho a los niños por entrar en paro; para tratar un poco este argumento el abogado, José Ignacio Gutiérrez Silva, expresa el siguiente concepto jurídico Resulta pertinente a propósito del paro magisterial, realizar un análisis desde el punto de vista constitucional y legal tanto del Derecho a la Educación como del Derecho a la Huelga. Ambos derechos gozan de una significativa importancia desde las dos ópticas jurídicas señaladas, es menester precisar que la educación es un derecho fundamental, por lo que es inherente, inalienable, esencial a la persona humana, que realiza el valor y principio material de la igualdad consagrado en el preámbulo de la Constitución Nacional y en los artículos 5 y 13 de la misma. 

La educación está reconocida en forma expresa en el artículo 44, cuando hace referencia a los derechos fundamentales de los niños, señalando entre otros el derecho a la educación y a la cultura. El artículo 67 Constitucional, no obstante encontrarse por fuera del capítulo concerniente a los derechos fundamentales, ha sido reconocido como tal, habida cuenta que uno de los criterios principales que ha señalado la Corte Constitucional, ha sido el sujeto, razón y fin de la Constitución Nacional, esto es, la persona humana.

La Ley 115 de 1994 expresa en su artículo 6º que de acuerdo con el artículo 68 de la Carta Política, la comunidad educativa participa en la dirección de los establecimientos educativos, y que ella está conformada por estudiantes, educadores, padres de familia, egresados, directivos docentes y administradores escolares, quienes según su competencia, participan en el diseño, ejecución y evaluación del Proyecto Educativo Institucional y en la buena marcha del respectivo establecimiento educativo. Así entonces, las normas constitucionales y legales, facultan al Estado para incidir en la organización y en el funcionamiento de la educación tanto pública como privada en ejercicio de la suprema inspección y vigilancia que le corresponde y habida cuenta de la función social que debe desarrollar el servicio público de la educación.

Ahora, respecto al Derecho a la Huelga, este se encuentra dentro de los Derechos Sociales, Económicos y Culturales en nuestra Constitución. El derecho a la huelga se encuentra consagrado en el artículo 56 de la Constitución Política, de acuerdo con el cual “se garantiza el derecho de huelga, salvo en los servicios públicos esenciales definidos por el legislador”. 

Este derecho está estrechamente relacionado con los principios constitucionales de solidaridad, dignidad y participación, y con la realización de un orden social justo, por lo cual cumple finalidades fundamentales para el Estado social de derecho como: equilibrar las relaciones entre los patrones y los trabajadores, resolver los conflictos económicos colectivos de manera pacífica y materializar el respeto de la dignidad humana y de los derechos de los trabajadores.

La Corte Constitucional ha señalado las características del derecho a la huelga en reiteradas sentencias, manifestando que la huelga constituye un instrumento de vital importancia en el marco de las relaciones laborales entre trabajadores y empleadores, toda vez que sirve de medio legítimo de presión para alcanzar mejores condiciones de trabajo y, de esa manera, un equilibrio y justicia sociales, así como el respeto de la dignidad humana y la materialización de los derechos del trabajador. Es abundante la jurisprudencia de dicha Corporación en relación con el contenido y alcance del referido derecho, así como su especial protección dentro del ordenamiento constitucional, incluyendo los instrumentos internacionales ratificados por Colombia. Con lo cual queda claro que aquí el único que está violando los derechos fundamentales es el Estado por su negligencia y burla a los previos acuerdos ya realizados con el magisterio colombiano, además de otros aspectos o políticas que pretende implementar en desventaja, poco equilibrio  y no consecuente con la realidad de nuestros niños. Por lo tanto es pertinente hacerlo entrar en razón a través de la lucha sindical.


Este paro del magisterio colombiano, no solo se realiza para que se haga realidad los ajustes económicos ya convenidos con el gobierno de Santos, además se está poniendo sobre el tapete la necesidad de decirle la realidad al país, al padre de familia sobre la jornada única, que se le hable sobre como el niño recibirá sus clases, si será en aulas bien dotadas acordes con las condiciones ambientales de la diversa geografía de Colombia y con el apoyo nutricional para el aguante orgánico o bienestar de los educandos, y proceso de adaptación del niño. Se necesita que el gobierno se comprometa, como lo está diciendo, a construir 40 mil nuevas aulas y no bodegas, aulas bien dotadas y prestas al servicio de las necesidades conformes al ambiente intelectual y tecnológico del niño, gracias a un buen diseño y  que ese dinero que se piensa  invertir no se lo lleve el viento o los contratistas mañosos; también abogan por prontas soluciones en su sistema de salud y que se cree un fondo para la educación pública.

Pero estos argumentos no lo conocen los padres de familia, y si lo conocen no lo digieren mentalmente muy bien; porque consideran la lucha de los maestros una razón más para pedir aumento de sueldos o como cuenta la profesora argentina Graciela Adriana Lara, sobre lo que piensan algunas personas en su país “En nuestro país, la gente opina que los docentes deben ser pobres y trabajar gratis porque su tarea no sirve para nada. “ Es quizás un pensamiento muy parecido al esbozado por muchos padres de familia en Colombia cuando con argumentos que maltratan y hieren  al docente, se refieren a esta profesión.


Si el docente sigue su lucha solo, sin el alto apoyo de los padres de familia, entonces, ya nos estaremos acercando al quiebre de la esperanza que se tiene en el actual sindicato que en Colombia le habla claro y duro al gobierno, y hace respetar los derechos de la comunidad educativa de nuestro país. Y con este acabose también llegará el quiebre de la esperanza de nuestros niños al desaparecer la educación pública, y el preludio total de la educación  privada en Colombia.