miércoles, 19 de julio de 2017

Andrés Emilio Beleño Pava: juglaría y tradición en Chiriguaná (II)



Andrés Emilio Beleño/Foto: Períodico El Pilón

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Julio de 2017
@luisaguilarpe
Nació en Chiriguaná el 29 de septiembre de 1948. Hijo de Olga del Socorro Pava Acosta y Francisco Nicanor Beleño Rojas, ambos naturales de Chiriguaná, Andrés es el mayor entre 19 hermanos. Verseador, compositor y cantante destacado.
En abril de 1979, llegó a la capital mundial del vallenato, para participar en el primer concurso de piquería del Festival de la Leyenda Vallenata, donde logró destacarse con la corona. Desde entonces se radicó en Valledupar.
A los 31 años de edad disputó el título de Rey de la Piqueria con Guillermo “El Mono” Arzuaga y Rubén Toncel “El Turpial de Pondorito”.
Andrés está consagrado como uno de los repentistas más importantes de la región, su rima jocosa, lo ha favorecido de tal manera que en su haber tiene ganado aproximadamente 50 festivales en todo el país.
Además hoy día está consagrado como uno de los compositores que guarda la esencia y poesía del vallenato tradicional, al expresar en ellas la cotidianidad de hechos propios de la región, del amor, las penas y alegrías del ser humano. Sus canciones llevan impresa un sello muy particular en la gracia y encanto de sus versos, jocosidad que sobresale en sus composiciones con el ritmo de puya. Sus puyas son muy apetecidas por los participantes del Festival Vallenato.
Su producción musical es abundante. Su repertorio guarda connotadas expresiones musicales, algunas inéditas; puyas, merengues y paseos. Dentro sus obras musicales se destacan: “La Campana”, incluida en un trabajo discográfico de “Poncho” Zuleta, El Nobel del Amor; “La Vejez”, en la voz de Alex Manga y el acordeón de Omar Geles (Los Diablitos), “La vi corriendo”, grabado por Jorge Oñate y “Así es la vida” que pegó en su momento con Fabián Corrales. Sus éxitos más recientes son “El gorrero” interpretada por Mono Zabaleta y  “Meneando la batea” interpretada por Jorge Oñate.
Dentro de su producción musical se puede destacar los CD “Cultura Parranda y Folclor”, “Mi Cocho Pechocho” y luego se la jugó con la producción “El Rey de Siempre”, con el acordeón de José del Carmen “Carmencito” Mendoza (Q. E. P. D).
En la actualidad sus hijos son reconocidos músicos del folclor vallenato. El primero como acordeonero; el segundo, es guacharaquero. Sufrió la pérdida de su  hijo Francisco José Beleño, cajero de los K Morales, en su momento, quien murió en un accidente de tránsito en Valledupar.
En entrevista que le hiciera el periodista chiriguanero don Oscar Rosado Arzuaga, Andrés Emilio Beleño, comenta a manera de consejo para las nuevas generaciones de repentistas, lo siguiente:
“La piquería es innata, se puede aprender a organizar los versos. Es muy difícil aprender el repentismo, pero todo en la vida es posible aprenderlo. El mejor consejo es dedicarse a improvisar, que dejen de lado los versos de cajón o aprendidos, que eso no los llevará a ningún lugar.”
En la actualidad Andrés Emilio Beleño continúa con su pasión musical, componiendo canciones y ejercitando la voz en diferentes parrandas vallenatas.

lunes, 3 de julio de 2017

Los albores de la educación en Chiriguaná



Padre Rafel Eugenio Vega

Rafael Argote Vega

Juan Mejía Gómez

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Julio de 2017
@luisaguilarpe

La educación en Chiriguaná se fundamentó con la orientación del Cura Rafael Eugenio Vega, aproximadamente a finales del siglo XIX y comienzos de  la primera mitad del siglo XX, a él se debe el fortalecimiento de la educación e iniciar a los niños de ese tiempo en la formación elemental de las matemáticas, lecto escritura y los saberes esenciales del comportamiento cotidiano.

En entrevista con el Licenciado Ariel Domínguez Vega y don Armando Díaz, familiares del Cura Vega, sobre la información de este personaje comentaron lo siguiente:

<Según comentarios de uno de sus alumnos el señor Segundo Torres Barbosa (Q.E.P.D), el padre Vega fue el gestor de la educación aquí en Chiriguaná, fue el primer profesor referente a la historia de la educación en Chiriguaná. Fundó el primer colegio el cual funcionaba en la misma parroquia. Cuando los alumnos terminaban la educación elemental o preparatoria, él le insistía o aconsejaba a los padres de esos niños en la necesidad de  seguir estudiando en bien de la formación de los jóvenes; que salieran a través del río y continuaran los estudios en el Colegio Pinillos en Mompós. Dentro de sus alumnos podemos mencionar al maestro Juan Mejía, el maestro Rafael Argote, Roberto García, Humberto Rojas, Segundo Torres Barbosa.

Uno de sus principios como educador era su exigencia en caligrafía. Siempre portaba una sotana negra y un sombrero del mismo color.
                                                                                          
El padre Vega era natural de San Juan del Cesar.  A mediados de la década de 1920 o principios de la década de 1930 fue trasladado a la ciudad de Ciénaga, Magdalena. Muere en Río Frío, Magdalena. Allí mismo se encuentra enterrado>.

Chiriguaná era una población cuyas gentes estaban consagradas a la agricultura y ganadería, pero con el sueño de que sus hijos alcanzaran la luz a través de la ilustración. Algunos de los jóvenes orientados por el Padre Vega, parten a la gran ciudad a continuar sus estudios, formándose así un sendero prometedor, preparándose como profesionales normalistas para desempeñarse en la labor docente y otros en carreras de estudio como médicos.

Según Mejía Gómez (1979), “en 1914 mediante diligencias de don Roberto A. García; en calidad de diputado, se logró la creación de la escuela rural de Rincón Hondo y la nocturna de la cabecera, elevación de la escuela urbana superior con maestros graduados, traspaso del municipio de Chiriguaná a la circunscripción escolar de El Banco” (p. 154).

En ese transcurrir del tiempo surge La Escuela Urbana de Niñas en el año de 1925; idea que nace después de que los primeros estudiantes que se iniciaron en la instrucción académica eran hombres; se tenía la creencia histórica de la cultura europea y otras, que la mujer solo era para quedarse sirviendo en casa y tener hijos. La Escuela Urbana de Niñas quedó ubicada en la calle Bolívar hacía el occidente de Chiriguaná, en el sitio (que hoy se reconoce como casa de la cultura de Chiriguaná) iniciando la Pedagoga Gregoria de la Hoz de Argote, más adelante se realizan otros nombramientos de docentes como; Nicolasa Rangel, Martina Royero, Candelaria Rangel, Gertrudis Arce, Ángela Quiñones. Esta escuela inicia con la asistencia en doble jornada.

En 1926 el maestro Juan Mejía Gómez, funda en Chiriguaná el Instituto Caldas, colegio privado en donde se ve el producto de las enseñanzas u orientaciones impartidas por el Padre Vega a favor del desarrollo de Chiriguaná y sus gentes, el maestro Mejía como buen intelectual abre camino para continuar orientado a la juventud siguiente.

El colegio de Nuestra Señora de Chiquinquirá fue fundado en 1949 por el Presbítero Alfonso Aragón Durán.

Mediante decreto Nº 033 de enero 19 de 1950 derivada de la Gobernación del departamento del Magdalena, se inicia la modalidad de bachillerato académico y se da continuidad a la preparatoria con El Liceo Polo Lara, nombre en honor del secretario de educación de la época en el Magdalena, Rómulo Polo Lara. Comienza con 2 grados, quinto de preparatoria y primero de bachillerato, se comienza con varones y gracias a que al no existir el suficiente número de alumnos para la apertura del grado primero de bachillerato el maestro Mejía, sede algunos alumnos de los grados tercero y cuarto del Instituto Caldas para hacer realidad ese inicio. Poco después se permitió la matricula del personal femenino. También surge así una oportunidad para las poblaciones del centro del hoy departamento del Cesar en donde no se contaba con un colegio que colmara las necesidades en la formación académica de los hijos de familias de escasos recursos que por tal situación no podían trasladarse a otros lugares para continuar estudios.

La escasez de docentes en Chiriguaná era preocupante, esa inquietud es atendida por un hijo de Chiriguaná que gracias a sus influencias intercede para lograr una preparación de algunas personas o estudiantes que se inclinaran por la vocación docente y de esta manera, en lo sucesivo, suplir la necesidad presentada gracias a nuevos docentes formados en nuestra propia localidad. La influencia de don Pedro Antonio García permite que en 1958 la Gobernación del Magdalena, mediante decreto 489 de septiembre 30 de 1957 cambiara la modalidad de bachillerato académico a pedagógico, llamándose “Escuela Normal para Varones de Chiriguaná”, lográndose con ello lo que se esperaba en el futuro, un gran número de maestros rurales, de los cuales aún se encuentran actualmente ejerciendo la docencia en lo amplio del departamento del Cesar y Colombia.

En 1963 la legislación educativa del país establece otras condiciones como los tres niveles de enseñanza Básica Primaria, Básica Secundaria y Media Vocacional. Con esta nueva norma educativa Nacional desaparecen las normales rurales originándose los Centros Pilotos de Formación docente. El anterior proceso hace que en Chiriguaná se vuelva nuevamente al bachillerato Académico en 1972. De esta manera de acuerdo a la resolución Nº 0114 de enero 25 de 1972, se da paso al Colegio Nacional Mixto de Bachillerato de Chiriguaná, “Conalchi” ocasionándose la primera promoción con 28 bachilleres; promoción que se gradúa en 1974 bajo la orientación de los distinguidos maestros Emeterio Ávila, Fernando Granados, Leovigildo Mejía, Alfonso Ebrat, Fernando Peinado, Cura Párroco Martín Palacios y Gustavo Mejía; entre otros.

En medio de este proceso es muy importante reconocer la labor emprendida por personas amantes de la formación educativa que al fundar institutos, escuelas y escuelitas contribuyeron en la orientación de jóvenes para bienestar propio y de la sociedad.

Dentro de esos personajes, algunos autodidactas, recordamos a manera de síntesis  los siguientes:

Octavio García, Julio Leyva, Apolinaria Angulo Rodero “Pola” Ángulo, Saray Muñoz, Victoria Villalobos, Librada Díaz, Martina Pérez Zuleta. Y aquellos que aún viven como Hipolita Ditta, Dilfa Pérez, Solfanis Guardías.

Rafael Leyva, fundador del Colegio Marco Fidel Suárez; los hermanos Teobitilde y Teofrasto Tafur Machado, fundadores del Instituto América; Luis Mariano Castañez, fundador del Instituto San Luis Gonzaga; Carlos Andrés Pérez Ruiz, fundador del Colegio Comercial de Bachillerato San Juan Bautista de la Salle.

Además de todo, en esta loable labor es importante recordar que en ella también han contribuido una gran cantidad de maestros, hoy pedagogos, licenciados, sociólogos, especialistas, magíster y doctores; personas que tiene su reconocimiento en esa huella indeleble que han dejado en sus orientados o discípulos de los cuales igualmente se aprende.

Continuando con el proceso del bachillerato académico, a finales de los años 1990 se le cambia nuevamente el nombre de manera formal al llamado “Conalchi” por el de Instituto Técnico Juan Mejía Gómez, en honor a tan destacado maestro de la educación en Chiriguaná. En la actualidad se le ha vuelto a cambiar el nombre por el de Institución
Educativa Juan Mejía Gómez; cuenta con tres sedes a su cargo.

La otrora Escuela Urbana Mixta de Niñas a mediados del año 1979 cambia su nombre a Escuela Urbana Mixta Nº 2, en 1997 inicia la Básica Secundaria. Mediante acuerdo Nº 08 de diciembre 2 de 1998 del Concejo Municipal se legalizó con el Nombre de Colegio Rafael Argote Vega, en honor a un destacado Maestro de nuestra querida Chiriguaná. Hoy ostenta el nombre de Institución Educativa Rafael Argote Vega y cuenta con tres sedes a su cargo.

Hoy la academia se ha extendido aún más por todo lo ancho de la zona rural.

jueves, 1 de junio de 2017

Marcial Pava Domínguez: juglaría y tradición en Chiriguaná


Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Junio de 2017
@luisaguilarpe
Tocar o ejecutar el acordeón, componer canciones y cantar, tres aspectos que en mi poco conocimiento sobre música considero que son muy significativos para un gran maestro de la música, ésta es la ocasión de hacerle un pequeño reconocimiento a este artífice de la cultura musical de Chiriguaná.
El argumento lo sustento en ese batallar sano y sonoro de este personaje natural de un pequeño pueblo de Tamalameque, de nombre “No te pases”,  quien a la edad de 16 años se traslada a Chiriguaná para así dar importantes cambios a su vida.
Este pequeño agricultor, además de dedicar tiempo a sus cultivos de subsistencia, se prestó para digitar magistralmente el alma de la música vallenata, como lo que es acordeón.
Su interés por la música inicia a la edad de los siete años, en medio de sus intentos por llegar al alcance de una composición musical a manera de chanza, inicia con una canción que le da el título de “Las vacas viejas” en ritmo de merengue, composición que realiza sin tener el amplio conocimiento de los diferentes ritmos propios del folclor vallenato.
El hecho de no saber leer ni escribir no fue obstáculo para don Marcial y es así que, aún siendo un muchacho, se interesa en tocar o ejecutar el acordeón. El apetito por tocar el instrumento se origina en él cuando se da cuenta que un vecino es propietario de un acordeón de dos hileras; ese acordeón despertó la inquietud en su ser.
En un descuido del dueño del acordeón, Pava logró su cometido de alcanzar el armonioso instrumento, a escondidas logró sacarle notas, mismas que fueron escuchadas por el propietario del instrumento y, de esta manera, escuchó por primera vez un concepto en su favor sobre su capacidad en tocar el acordeón, concepto que motivó todavía más a Pava y en adelante, mediante la antiquísima idea del intercambio de productos o trueque, Marcial Pava logró hacerse con un acordeón. El viejo propietario recibió a cambio un bulto de maíz, que era la única forma que tenía Marcial para pagarle.
En una entrevista que le hiciera el gestor cultural y corista chiriguanero Luis Eduardo Nieto al maestro Marcial Pava, el entrevistado comenta lo siguiente:
““Mi mamá no quería que yo aprendiera o me dedicara a la música por las consecuencias que esto traía a todos los que se dedican a este bello arte. Siempre me reprochaba: “sólo vas a aprender es a toma ron” y me decía que el primer acordeón que comprara me lo quemaría,  por lo que  aprendí a ejecutarlo a escondidas para que mamá no se enterara.
Cuando ya comencé a intentar tocar el acordeón de lleno, el anterior dueño, un día que me escucha ejecutarle se me acerca y me dice -Todavía te falta medida. Y yo le pregunté -como se aprendía esto y él me  contesta: -con los demás músicos o integrantes del conjunto vallenato (caja, Guacharaca). Así comencé mi búsqueda, y en una vereda circunvecina conseguí toda clase de músicos y de manera atrevida les acepté una gira musical, pero el único miedo en mi era cómo convencer a mi madre, para que me diera el permiso; pero abusando, en las horas de la noche me fui a escondidas. 
Yo aprendí a tocar el acordeón por mis propios medios, “es decir de manera empírica”. Además sin saber leer ni escribir,  lo que más dificultad me causo fue aprender a tocar los bajos.””
Al lado del maestro Pava, fue donde se inició el destacado bajista José Vásquez (Quévaz), siendo su primera grabación en la otrora casa disquera Eva.
Muchos jóvenes de Chiriguaná y de pueblos vecinos amantes del acordeón han acudido al maestro Pava para recibir de él las primeras ilustraciones sobre cómo ejecutar el acordeón, quedando de esta manera una huella de sus notas y enseñanzas a favor de su estilo musical.
Hoy en el historial musical del maestro Pava, se puede registrar la siguiente información:
1-. grabó su primer LP en Discos Tropical, además de varios discos sencillos en diferentes casas disqueras dentro de las cuales destacamos: sello Metrópolis, Ondina, Discos Eva.
2-. En Discos Daro, grabó “Imperio Vallenato” sobresaliendo como éxito la canción “Esperanzas perdidas” de su autoría.
3-. En la actualidad tecnológica ha logrado 4 CDs: (1) “De Colombia para el mundo” Batiendo records. (2) Marcando la diferencia “Gracias a mi Pueblo”. (3). La colota. (4). Qué más quieres que te diga.
Actualmente está por salir al mercado su más reciente producción musical, “Dejando huellas”. También le han grabado otros grupos algunas de sus obras: Fabián Corrales le grabó el tema “El Mochito”; igualmente el “Chijo” Ruidiaz hizo una versión de este tema; La agrupación musical Los Maestros le grabó La Bailadora.

lunes, 22 de mayo de 2017

El quiebre de la esperanza

Fuente caricatura: Las 2 orillas.
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Mayo de 2017
@luisaguilarpe

Hace más de 30 años, escuchaba a una señora ama de casa, que se jactaba en llamar a los profesores “come fiao”. Para ella eso era una ofensa. Notaba que se le hinchaba la garganta llenándose la boca con tan despectiva expresión; lo cual me confundía, porque yo tenía un hermano que se desempeñaba como docente. 

Después de un tiempo comprendí la expresión de esta señora y su manera de tratar de denigrar, en determinados momentos, de las personas que en la escuela estaban impartiéndole u orientando a sus hijos, para ayudar a hacer de ellos personas de bien.

Después registrando la historia conocí que muchos docentes, en otros tiempos; el sueldo les llegaba tarde, ¡y aún sigue llegando tarde! En algunos departamentos de Colombia,  otras veces se le pagaba con bultos de ron, se convertía en comerciante, al vender un producto que le reportara el dinero para pagar sus deudas, deudas del mercado que hacía para comer junto a su familia, lo que le sumó el remoquete de “come fiao”. 

Al salir de la Universidad como licenciado no lograba ganarse un millón de pesos, ya que por lo general esa carrera le permitía escalafón en la séptima categoría; cuyo sueldo respectivo no llegaba al millón (tomando como informe cronológico 1998); mientras que aquellas personas o generaciones que pasaron por sus manos en las Escuelas y Colegios, de las universidades salían con títulos diferentes al de licenciado y sus sueldos por lo general partía desde más de un millón de pesos.

Para tratar de lograr un cambio ante el constante asedio y desatención de los gobiernos de turno, el docente debió hacerse sentir a través de fuertes protestas y paros, es decir a través de la lucha sindical.

Hoy en pleno siglo XXI un alto porcentaje de padres de familia aún continúa desmeritando al  docente, arguyendo “Son unos flojos, se la pasan haciendo paros; tan bien que están y es que joden”, estas, son una mínima parte de la opinión de algunos padres de familia sobre las huelgas o paro promovidos por el magisterio para hacerse sentir, cuando se les incumple, por parte del gobierno, y después de tantos diálogos y mentiras no se llega a un acuerdo acorde a la realidad del docente de hoy.

Alguien por las redes sociales decía “Cuando los maestros paran, todos los critican; pero cuando los políticos roban, todos los reeligen”. Tristemente esa es la Colombia que se ha dejado convencer de los gobernantes de turno y de los noticieros  de la televisión de la burguesía, la misma que está realizando una campaña en donde quiere hacerle llegar un mensaje a los padres de familia, para que ataquen y no apoyen el paro de los docentes, campaña que realizan muy sigilosamente cuando emiten noticias que insinúan con veneno que “más de ochocientos mil estudiantes quedan sin clases por el paro de maestros” y pretenden instituir que las instituciones educativas se conviertan en guarderías en donde los docentes tienen que atender a los niños, mientras sus padres están en el trabajo.

En otras instancias otras personas  quieren ganar popularidad arremetiendo contra el docente expresando argumentos en los cuales quieren significar que los maestros están violando el derecho a los niños por entrar en paro; para tratar un poco este argumento el abogado, José Ignacio Gutiérrez Silva, expresa el siguiente concepto jurídico Resulta pertinente a propósito del paro magisterial, realizar un análisis desde el punto de vista constitucional y legal tanto del Derecho a la Educación como del Derecho a la Huelga. Ambos derechos gozan de una significativa importancia desde las dos ópticas jurídicas señaladas, es menester precisar que la educación es un derecho fundamental, por lo que es inherente, inalienable, esencial a la persona humana, que realiza el valor y principio material de la igualdad consagrado en el preámbulo de la Constitución Nacional y en los artículos 5 y 13 de la misma. 

La educación está reconocida en forma expresa en el artículo 44, cuando hace referencia a los derechos fundamentales de los niños, señalando entre otros el derecho a la educación y a la cultura. El artículo 67 Constitucional, no obstante encontrarse por fuera del capítulo concerniente a los derechos fundamentales, ha sido reconocido como tal, habida cuenta que uno de los criterios principales que ha señalado la Corte Constitucional, ha sido el sujeto, razón y fin de la Constitución Nacional, esto es, la persona humana.

La Ley 115 de 1994 expresa en su artículo 6º que de acuerdo con el artículo 68 de la Carta Política, la comunidad educativa participa en la dirección de los establecimientos educativos, y que ella está conformada por estudiantes, educadores, padres de familia, egresados, directivos docentes y administradores escolares, quienes según su competencia, participan en el diseño, ejecución y evaluación del Proyecto Educativo Institucional y en la buena marcha del respectivo establecimiento educativo. Así entonces, las normas constitucionales y legales, facultan al Estado para incidir en la organización y en el funcionamiento de la educación tanto pública como privada en ejercicio de la suprema inspección y vigilancia que le corresponde y habida cuenta de la función social que debe desarrollar el servicio público de la educación.

Ahora, respecto al Derecho a la Huelga, este se encuentra dentro de los Derechos Sociales, Económicos y Culturales en nuestra Constitución. El derecho a la huelga se encuentra consagrado en el artículo 56 de la Constitución Política, de acuerdo con el cual “se garantiza el derecho de huelga, salvo en los servicios públicos esenciales definidos por el legislador”. 

Este derecho está estrechamente relacionado con los principios constitucionales de solidaridad, dignidad y participación, y con la realización de un orden social justo, por lo cual cumple finalidades fundamentales para el Estado social de derecho como: equilibrar las relaciones entre los patrones y los trabajadores, resolver los conflictos económicos colectivos de manera pacífica y materializar el respeto de la dignidad humana y de los derechos de los trabajadores.

La Corte Constitucional ha señalado las características del derecho a la huelga en reiteradas sentencias, manifestando que la huelga constituye un instrumento de vital importancia en el marco de las relaciones laborales entre trabajadores y empleadores, toda vez que sirve de medio legítimo de presión para alcanzar mejores condiciones de trabajo y, de esa manera, un equilibrio y justicia sociales, así como el respeto de la dignidad humana y la materialización de los derechos del trabajador. Es abundante la jurisprudencia de dicha Corporación en relación con el contenido y alcance del referido derecho, así como su especial protección dentro del ordenamiento constitucional, incluyendo los instrumentos internacionales ratificados por Colombia. Con lo cual queda claro que aquí el único que está violando los derechos fundamentales es el Estado por su negligencia y burla a los previos acuerdos ya realizados con el magisterio colombiano, además de otros aspectos o políticas que pretende implementar en desventaja, poco equilibrio  y no consecuente con la realidad de nuestros niños. Por lo tanto es pertinente hacerlo entrar en razón a través de la lucha sindical.


Este paro del magisterio colombiano, no solo se realiza para que se haga realidad los ajustes económicos ya convenidos con el gobierno de Santos, además se está poniendo sobre el tapete la necesidad de decirle la realidad al país, al padre de familia sobre la jornada única, que se le hable sobre como el niño recibirá sus clases, si será en aulas bien dotadas acordes con las condiciones ambientales de la diversa geografía de Colombia y con el apoyo nutricional para el aguante orgánico o bienestar de los educandos, y proceso de adaptación del niño. Se necesita que el gobierno se comprometa, como lo está diciendo, a construir 40 mil nuevas aulas y no bodegas, aulas bien dotadas y prestas al servicio de las necesidades conformes al ambiente intelectual y tecnológico del niño, gracias a un buen diseño y  que ese dinero que se piensa  invertir no se lo lleve el viento o los contratistas mañosos; también abogan por prontas soluciones en su sistema de salud y que se cree un fondo para la educación pública.

Pero estos argumentos no lo conocen los padres de familia, y si lo conocen no lo digieren mentalmente muy bien; porque consideran la lucha de los maestros una razón más para pedir aumento de sueldos o como cuenta la profesora argentina Graciela Adriana Lara, sobre lo que piensan algunas personas en su país “En nuestro país, la gente opina que los docentes deben ser pobres y trabajar gratis porque su tarea no sirve para nada. “ Es quizás un pensamiento muy parecido al esbozado por muchos padres de familia en Colombia cuando con argumentos que maltratan y hieren  al docente, se refieren a esta profesión.


Si el docente sigue su lucha solo, sin el alto apoyo de los padres de familia, entonces, ya nos estaremos acercando al quiebre de la esperanza que se tiene en el actual sindicato que en Colombia le habla claro y duro al gobierno, y hace respetar los derechos de la comunidad educativa de nuestro país. Y con este acabose también llegará el quiebre de la esperanza de nuestros niños al desaparecer la educación pública, y el preludio total de la educación  privada en Colombia.

domingo, 2 de abril de 2017

¿Cambio de estrategia o seguir en las mismas?

Fuente dibujo: http://m.cuantarazon.com/753528/opresion

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Abril de 2017
@luisaguilarpe

Las consecuencias, de los continuos desmanes por parte de las oligarquías, origina la sed de poder de los que siempre han estado oprimido. Pero el paso del tiempo pretende demostrar que este mundo no es real y justo sin el aporte del capitalismo; entonces debemos entender las razones de una verdadera justicia social, la cual es posible en cabeza de demócratas leales al sueño de un pueblo que exige justicia social.

Mientras tanto la rancia oligarquía seguirá intentando imponer sus normas con la complicidad de muchos oprimidos, que aún no han comprendido que las estrategias de guerra en las calles; pelear en favor o en contra de los que tienen y pretenden el poder,  dejará nefastos resultados; más abundantes del lado del pueblo que del lado de los que siempre han pretendido el poder para continuar con el bastón de mando.

Quizás un grave error en la historia política de Colombia, a más de que ocurrió en la Colombia naciente del siglo XIX y a finales del siglo XX, fue haber cambiado casi que íntegramente la Constitución Política de 1886; en el concepto de un ciudadano común y corriente, posiblemente fue un error descuadernarla toda y no realizarle solo los cambios necesarios y actualizarla respecto a las necesidades reales de un país pujante con sueños; pero malogrado por el maquiavélico pensamiento de “políticos” egoístas y generadores de conflictos. Ella en la actualidad  ha permitido ser permeada y reformada al interés del gobernante de turno.

El cúmulo de colombianos de bien observan con dolor y razonamiento lógico el afán de los oligarcas por su carrera en busca de un nuevo posicionamiento en el poder y continuar alimentado su ego y poder. A ultranza, persisten vendiéndole al pueblo el ideal de lo que ocurriría si llega a quedar bajo un gobierno comunista; mismo que sería producto de las consecuencias por sus desmedidas y desastrosas administraciones del poder.

Para tratar de evitar el próximo descalabro institucional de una Colombia que aún se puede salvar de caer en las garras de la nueva élite de poder, bajo el mando de personajes con ideales que atentan contra la libertad política, social y cultural, es necesario un nuevo argumento, en el que prime la razón natural de la verdadera política. Es entonces cuando surge el urgente afán de cambiar la retórica por una que llegue a la gente, sin los vicios propios del político de antaño que repite como loro el discurso continúo de la vieja clase política colombiana.

Con el tiempo aparecen los “redentores” algunos con ideales de justicia y otros con el objetivo de perpetuarse en el poder, le da prioridad al pueblo, estudio gratuito, salud integral, mejoras de vivienda; es decir, una vida justa y acorde con las riquezas de una Nación, riqueza que en otros tiempos se repartía la oligarquía. El pueblo se enceguece y ve dioses de carne y hueso, diariamente dan vítores al cambio. Algunos de estos “líderes” después pretenden atornillarse en el poder; y es cuando comienza a cobrar lo que parecía justicia social, dejándonos un sabor agridulce al comprobar que su accionar no era gratis. Hasta el momento uno de esos líderes en América Latina que referenció un cambio justo fue Lula da Silva en Brasil y  Nelson Mandela en Sur África; se entregó a su pueblo, sufrió por su pueblo y ahora ese legado quedó en manos de los ciudadanos sur africanos  ¡allá ellos si lo quebrantan y lo conviertes en una porquería..! En estos países la dialéctica o retórica de cambio funcionó; mientras tanto en Colombia se ve lejos un espíritu de cambio que nos permita sacudirnos de los mismos de siempre y en eso ha tenido que ver las políticas sociales implementadas por la oligarquía mediante la cual le hace creer a la gran mayoría, es decir, el pueblo, pueblo, que lo que por derechos le permitió, son dádivas de un gobierno para continuar viviendo mejor y si no continúan con las directrices de su redentor, entonces perderán lo que lograron alcanzar.

Si la sociedad sufrida de Colombia, no sienta cabeza y continúa creyendo en los ideales de la clase política tradicional, entonces es mejor que continúe dejando espacio para la retórica de la confusión, o aprovechar la coyuntura de una dialéctica atrofiada en la que prime la verdad y la comprensión, que los agentes del cambio somos esa sociedad que sueña con una Colombia de todos, sin los preceptos de sometimiento y atraso social. 

jueves, 12 de enero de 2017

La sociedad de la mentira

Fuente dibujo: http://www.risasinmas.com/la-sociedad-se-ha-tragado-nuestras-mentiras/

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero de 2017
En esta reflexión acudo al título de un libro de la periodista y abogada María Teresa Herrán “¿La sociedad de la mentira?, para iniciar  mi opinión.

Definitivamente la sociedad colombiana se encuentra enferma, es una sociedad que olvida rápidamente, que castiga vehementemente los desafueros de la misma sociedad; pero es a la vez permisiva e indiferente, cuestión que al no interesarle, sí le afecta gravemente su accionar. Muchas veces se concentra en lo que cada una de las personas que pertenecen a ella tiene, siendo así, si en un caso dado el que ofende es de clase social alta, entonces tiene todo el dinero para defenderse y burlar, si es necesario a los estamentos legales y a la misma ley. Si es de clase baja, tendrá todo el peso de la ley sobre él.

Tomando un poco  la línea que me inspira la realización de este artículo me posiciono en referencia al “baile de la discordia” protagonizado entre agentes u observadores de la ONU y los actuales miembros de las Farc, lo que ha ocasionado un maremágnum de informaciones de prensa y pronunciamientos políticos que más que ayudar en el proceso de paz enlodan  el camino al objetivo real, como es verificar que se cumplan las acciones ya acordadas entre las Farc y el gobierno nacional.

Los estados de ánimo tanto de los miembros de la ONU, como los de los miembros de las Farc en un momento de término de todo un año de relevante sucesos de desgracias y alegrías, podría ser factible departir en armonía y civilizadamente, ellos lo vieron propio acompañarse mutuamente en ese rito cultural como lo es el baile. Es parecido a cuando alguien tiene sed y solamente una de las partes tiene el preciado líquido y en gesto de ser humano brindarle un poco del preciado líquido a alguien que en el momento necesita de el. Supongo que esta acción en caso de presentarse, y si los observadores de la ONU tuviesen el agua, pues presumo que no se la podrían brindar a los miembros de las Farc, porque de seguro se presentaría también un grave problema, situación que pondría en peligro el proceso de paz, eso según los acontecimientos que se están presentando. Desde una perspectiva sana es relajante y desde otra óptica con fines de obstáculos la actitud del baile lo ven como perverso.

Creo que se está tratando de ser demasiado perfecto en un largo camino que necesita mucho de sentido común y sentir humano, humano de corazón y razonamiento. Ver esta actitud considerando que la ONU no es garantía en el proceso es un pataleo más de un ahogado que aún quiere encontrar con lupa, algunas fisuras que le permita torpedear el anhelo de todo un país.

Lo negativo de la situación, y lo que en realidad se cuestiona, mezclado con el festejo, es o fue la presencia de menores de edad en medio del jolgorio, evidenciándose la presencia, aún de menores en las filas de las Farc, situación que demuestra que este proceso no es tan perfecto y que alguna de las partes seguramente tendrá que responder. En medio de todo, lo complejo de los procesos de paz en el mundo radica en eso, en tratar de limar asperezas y si ocurren cruentas fallas la historia permitirá ver las razones positivas o negativas y los costos sociales de las mismas; pero no es inconveniente para lograr lo que todo pueblo sufrido quiere, y eso es, un poco de paz.


Después de todo continuaremos viviendo en la sociedad de la mentira; donde mueren niños por desnutrición, algunas veces, por incidencia de las creencias culturales y otras por la miopía consciente del Estado; donde cierran hospitales cada día; donde el salario mínimo no tiene poder adquisitivo y el gobierno decide hacerlo por decreto burlándose otra vez de la clase trabajadora. Una sociedad que sale a las calles a pedir que se respeten sus derechos; pero olvida sus realidades. Un sociedad que se deja convencer de los dueños del poder para mantenerlos subyugados y en declive en las ventajas para el desarrollo social; una sociedad soñolienta que al despertar continúa en el camino equivocado.

martes, 3 de enero de 2017

El año de la nueva paz


Fuente foto: El Espectador.

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero de 2017
Esta paz se siente como esa de la cual habla el cura en la eucaristía al momento de darnos la paz. Entonces salimos de la iglesia, aún llevando consigo la serenidad propia de la casa de Dios.
La nueva paz de la que quiero hablar se refiere a otra, la que proviene de largos procesos de disturbios y desgracias y en la que, por lo general, el más perjudicado es el pueblo. Hoy existen y continuarán los descontentos, seguramente por mucho tiempo; pero tenemos un problema menos con los que tanto ha sufrido nuestra querida Colombia.
Entonces es cuando se desenmascaran ciertos devotos de  la fe católica, que domingo a domingo asisten a misa a recibir la bendición de Dios, experimentando una gran tranquilidad interior y la convicción de que quizás Dios a él lo tiene muy en cuenta pese a estar haciendo la guerra, y después de un fuerte abrazo de paz, seguramente le pulula en la mente la manera de cómo continuar con su terquedad de una manera muy diplomática sin dejar notar el daño que puede ocasionar con sus aseveraciones en contra de lo que llamamos  paz.
Desde la otra orilla el pueblo continuará en su calvario cotidiano, tratando de sobreponerse a los acontecimientos y estrategias políticas que los Estados se ingenian para, según sus dirigentes, evitar descalabros económicos y políticos que afecten la sustentabilidad del país. Siendo así el grueso de la población seguirá a merced del Congreso de la República representado en los ciudadanos que eligió, los mismos que se apegan a sus intereses particulares y se olvidan de aquellos a los cuales están representado. Expresando después la necesidad de los ajustes legales para una mejor Colombia, a través de nuevos impuestos en provecho del desarrollo integral del país con sus gentes; argumentando a manera de razonamiento unilateral, que “es lo mejor que se podía hacer”.
Mientras tanto el 2016 fue el nuevo inicio de grandes ideas para nuestra Colombia. Ideas que nos abren espacios que permitan volver a lo que según algunos consideran utopía, como es la paz. Los obstáculos continuarán y los esfuerzos persistirán, con el ánimo de dejar a tras los malos momentos y quizás la fuerza divina permita que salga el diablo que se ha apoderado de las almas de los que con su aparente accionar benévolo creen estar ayudando a una verdadera paz, sin reconocer los sacrificios que la misma paz exige.
Aquí el pueblo no tiene la culpa, no es propio que el mismo pueblo se ataque mediante las redes sociales y en grandes reportajes; aquellos que dijeron “no” y aquellos que dijeron “sí”. Aquí la razón de tergiversar la realidad fue idea de una maquinaria mezquina que al monopolizar la misma desgracia del pueblo la convirtió en proyectil, regresando a las masas más ansiosas de bienestares con argumentos envenenados, que hizo replantear su forma de ver “una paz de mentiras” y no una que en medio de un largo proceso llegaría a tornarse ideal y a favor de los más necesitados de Colombia.
La paz es de todos y más de aquellos que no dejarían el país porque de verdad lo aman, quizás también por carecer de las riquezas materiales, las mismas que los oligarcas de Colombia le han quitado a esa gran mayoría, ésa que es la que sufre el flagelo de la guerra.