miércoles, 8 de mayo de 2019

Chiriguaná, 483 años de historia





Dibujo de Luis Alcides Aguilar Pérez

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Maryo de 2019
@luisaguilarpe

Datos históricos confirman que, en el siglo XVI, la costa Caribe se encontraba habitada por diversos grupos indígenas dentro de los cuales se destacan algunos que, por interacción con los españoles, han sobresalido, tales como los Tairona, Sinú, Chimila, Motilones, Guajiros y Caribes. El Valle de Upar y el río Cesar, atendiendo los informes de los cronistas, se conoce que se encontraba habitado por un importante número de tribus: Caonan, Coronudos, Burede, Bubure, Dubey, Giriguano, Pacabuy, Sainirua, Sondagua, Tupe, Acanayutos, Alcoholados, Caribes, Pampanillas, Tomoco.
En todo este proceso es posible notar que el grupo indígena encontrado por los “conquistadores” al norte y occidente (valle de río Cesar) del entonces Chiriguaná, fue el Giriguano, entre otros. Así se desprende de la siguiente información histórica:
Desde 1529, el Gobernador García de Lerma al dominar las tribus Betomas y Taironas, las más cercanas a la recién fundada ciudad de Santa Marta, no aleja tanto a las tribus, por el contrario, en el transcurrir del tiempo, la resistencia indígena se hacía cada vez más fuerte. Surge la necesidad de entrar a combatirlos; por ello, Pedro de Lerma, Sobrino del Gobernador, entró a sangre y fuego por la provincia Chimila; y por el oriente, el alemán Ambrosio Alfinger (1532) avanzó como un turbión desde Coro (Venezuela) por el Valle del río Cesar de donde había ahuyentado a los Tupes, Giriguanos y Pocabuyes (malibúes de la ciénaga), […] sin dejar otro recuerdo de su paso que la destrucción7.
Continuando analizando los acontecimientos históricos de la gobernación de Santa Marta, también nos encontraremos con la visión de los españoles respecto de las provincias indígenas del siglo XVI en la gobernación de Santa Marta, en donde se precisa un mapa que permite visualizar dentro de esas provincias indígenas a la provincia de los Giriguano. Mapa que realizan los españoles para comprender mejor la complejidad de las poblaciones encontradas e ir llevando una relación de conocimiento sobre el terreno; el territorio lo dividen en provincias, con el paso del tiempo, esta caracterización ocasiona constantes dudas presentadas al precisar la ocupación y el poblamiento Chimila a la llegada de los españoles.
Partiendo de los anteriores datos históricos se puede argumentar que Chiriguaná es una población que no fue fundada por los españoles, es lo que particularmente quiero sintetizar en este escrito. Y además, dejando en claro que lo argumentado aquí no es la última palabra sobre la historia de Chiriguaná.
Para 1979 el maestro Juan Mejía Gómez, escribió el libro titulado “Chiriguaná: ayer, hoy y mañana”, allí plasmó sobre su fundación lo siguiente: (Pag.21) “No hay consenso entre los historiadores sobre la fundación de Chiriguaná, pues mientras unos la sitúan en 1530, otros la fijan en 1536, en discordancia con don Alejandro Van Strahlen, quien con datos extraídos del archivo de Indias nos dice: “En el año de 1610, don Pedro Juan Hernández, tomó posesión  de las sabanas de Chiriguaná  con hacienda de ganado vacuno  llevado por la vía de Tamalameque, pasando por Curumaní, donde a la sazón existía una numerosa hacienda perteneciente a una cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, nuestra excelsa patrona. Con don Pedro Juan Hernández, a quien consideramos como el auténtico fundador […]”
La anterior información histórica ha recorrido el mundo desde años en informes que hablan de está connotada ciudad o pueblo de nombre Chiriguaná y hoy, en el siglo XXI, en la época de Internet, esta información ha trascendido, apareciendo don Pedro Juan Hernández como el fundador.
Continuando con las investigaciones sobre Chiriguaná, el doctor Simón Martínez Ubárnez y Jorge G. Iguarán Aguilar, publican el libro “Orígenes. El Cesar y sus municipios” en el cual le dedican 14 páginas a Chiriguaná y dicen: “Hernández llega a la región a comienzos del siglo XVII, lo cual hace imposible que haya fundado un pueblo que tuvo resonancia y trayectoria durante todo el siglo anterior, como está registrado en las principales obras de los cronistas, escritas durante el siglo XVI o posteriormente” (p.159).
De igual manera también existen datos históricos ampliamente difundidos sobre la fundación de Chiriguaná por parte de don Luis de Rojas, señor este que al parecer llega procedente de España a finales del siglo XVI, como así lo evidencia Joaquín Acosta, en su investigación sobre “Descubrimiento y colonización de la Nueva Granada” (capítulo 19), y en el cual dice: “Año de 1571, en que vino de España como Gobernador don Luis de Rojas, sucediendo al capitán Luis Manjarrez quien ejerció las funciones de Gobernador –de la provincia de Santa Marta-”, esto cuando ya se ha estudiado lo referente a que Chiriguaná es una población prehispánica, como así se ha acreditado de acuerdo a los datos históricos examinados, gracias a cronistas como Fray Pedro de Aguado.
Ante lo anterior es importante decir que Chiriguaná proviene de un primitivo poblamiento indígena prehispánico llamado Chiriguaná; esto según referencias históricas, así se evidencia mediante información del cronista Fray Pedro de Aguado, cuando reporta que Jiménez de Quesada "Partió de Santa Marta, luego de haber pasado la región Chimila, llegando a una ciudad indígena llamada Chiriguaná, el 6 de mayo de 1536, situada al norte de la laguna de Zapatosa. Luego se dirigió a través del Magdalena, penetrando en la provincia de los Pocabuey, de la cual, la principal población estaba comandada por el cacique Tamalameque, y quien dominaría las lagunas de Tamalameque y las atravesadas por el río Cesar”.
Algunos estudiosos y críticos consideran que el español en tiempos de la colonia “al llegar a tierras desconocidas por la “civilización”, podría decirse que ellos las fundaron”; aún con nativos residentes; argumento que desestima uno de los parámetros para fundar en ese entonces, y era que “se fundaría un territorio siempre y cuando tuviese ganado suficiente que permitiera la subsistencia de los habitantes”. Y, de acuerdo a datos de los cronistas de la época, sólo en 1543 Alonso Luis de Lugo inició la expansión de la ganadería en la Costa Caribe al desembarcar en la Guajira gran cantidad de ganado vacuno procedente de las Islas Canarias y bajando por el Valle de Upar hasta llegar a Santa Marta.
Poco tiempo después, Fray Pedro Simón reseña que gran parte de ese ganado traído de las Islas Canarias se pierde en los ancones y sabanas al adentrarse por El Paso del Adelantado; para reproducirse de manera extraordinaria.
Si tomamos como referencia un punto de partida para decir cuán viejo o años de existencia tiene Chiriguaná, particularmente diría que deberíamos tomar la fecha del 6 de mayo de 1536, es cuando oficialmente en los datos de informes de la colonia, según lo investigado es que Chiriguaná comienza a figurar como pueblo indígena, visitado en ese entonces por el licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada, en su expedición de búsqueda del dorado.
Es posible que, a consecuencia del aprovechamiento de los animales perdidos en las sabanas de El Paso del Adelantado, y dentro de la posibilidad de otras expediciones con ganado abordo, por estos lugares; se haya dado un repoblamiento, en este caso de españoles, en 1545 en la zona de Chiriguaná. Lo que sí se evidencia es que un posible repoblamiento de Chiriguaná se dio por libres de todos los colores con la llegada de libres de diferentes sitios, que en algunos casos huían de su lugar de asentamiento por hostilidades frecuentes con los pocos indios de la región y las situaciones adversas de vida del momento.  De ello se indica que en el actual Chiriguaná, entre sus habitantes nativos, no exista algo diferente al mestizaje, aquí la población española o personajes como tal, quizás llegaron masivamente, pero en función de establecer haciendas o propiedades (siglos XVIII Y XIX), y por lo general residían en Mompox o Cartagena.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los Borbones toman el poder en España, esto genera implementación de nuevas políticas coloniales, se planeó la reorganización del territorio, el maestre de campo de la Provincia de Santa Marta, José Fernando Mier y Guerra –sobrino del Primer Marqués de Santa Coa  Juan Bautista de Mier y La Torre-  por comisión del Virrey Sebastián de Eslava, emprende la misión, yendo de sur a norte y por el brazo de Mompox.
De esta manera, en la Provincia de Santa Marta, se da el proceso adelantado por Mier y Guerra y es así que se origina un repoblamiento que recoge Fals Borda: “en 1749 y organización en Chiriguaná con más de 80 familias” (p. 109A).
A finales del siglo XVIII, 1798, los anales de la historia nos permiten tener información referente al hato San Antonio del Dividivi y, según el documento histórico expuesto por el doctor Hugues R. Sanchez Mejía, San Antonio del Dividivi fue “un hato fundado en 1700 instalado por Antonio de Ospino, comerciante radicado en la ciudad de Cartagena y luego, muchos años después, se formó el sitio con el nombre de Chiriguaná, a la sombra del hato San Antonio del Dividivi, con otros que a pocas distancias se conocen ahora, todo como producto del mestizaje”. Este hato para mediados de 1795 pasó a manos de don Domingo López Bordel, un vecino de Mompox. Al lado de este hato surge la actual Chiriguaná.

domingo, 10 de marzo de 2019

El barrio más sabroso del mundo



Barrios de Puerto Principe, Ahití/ Julio Etchart / Alamy Foto de stock

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Marzo  de 2019
@luisaguilarpe

Encerradas en sus casuchas improvisadas con cartones y otros residuos se encontraban las familias abrazadas a ellas mismas con el temor de que llegara hasta ellos el aguijonazo de las balas que zumbaban desde las calles, todo producto de un golpe de Estado más en el país más pobre de América.
El ejército de esa Nación trataba de apaciguar, con balas, calibrazos y garrotes; a las personas que salían a las calles a demostrar su descontento con el gobierno que a fuerzas se apoderaba del mandato constitucional y democrático. El caos era propicio para enfrentamientos entre unos y otros, quienes compartían los ideales de los golpistas celebraban con alegría, mientras que aquellos que no estaban de acuerdo buscaban la forma de hacer escuchar sus pedidos.
Las naciones más poderosas daban a conocer ante la prensa internacional sus puntos de vista con relación a la situación que vivía el país en ese momento. Algunos argumentos no dejaban notar si estaban o no de acuerdo con el golpe de estado, lo que confundía aún más a la audiencia nacional y mundial, al parecer los intereses particulares del momento primaban ante el sufrimiento de un pueblo, en donde la corrupción campea por todos los frentes, en el cual existía una clase privilegiada y una que por muchas décadas llevaba el peso del abandono.
Al final, todo parecía volver a la normalidad, los golpistas quedaban en el poder y el pueblo tenía que enterrar a sus muertos. Los gobiernos más poderosos cavilaban desde sus naciones la continuidad de una historia de enfrentamientos, hambre, miseria y desasosiego para un país pobre. Quizás no era el momento para entrar a buscar soluciones, dejando en manos de una clase política corrupta y con intereses propios que se sucediera el bien o el mal; como por lo general siempre había sucedido en esa nación.
El hambre, el desorden y la miseria seguía con su forma, forma que ya las gentes sin empleos, sin ayuda y con algo de fuerza para continuar adelante con sus familias, tenían que convertirse en inventores para comer algo que satisficiera el hambre o engañar el estómago, pensando que el cuerpo asimilaría, en ciertos casos, unas proteínas y energías desprendidas del hecho de estar con algo en sus estómagos.
Severet Donaprout, un anciano prematuro, no tenía algo más de 39 años, su cara mostraba el sufrimiento que ha padecido en muchos años, unas señales blancas a manera de pelo rodeaban sus mejillas, era una barba incapaz de crecer más, unos ojos profundos como un mar perdido denotaban la oscuridad infame de la pobreza, carecían de brillo; el brillo de la esperanza.
Don Severet, en una ocasión se dejó tentar por el rico olor que expelía un vegetal que abundaba en su nación, el hambre lo tentó tanto que hurgó en el barro en el que se encontraba hundido hasta la cintura y comenzó a hacer un mejunje con el vegetal y de pronto tomó el barro para revolverlo en la jugosa mezcla, dejando expuesto al sol unas porciones de barro a manera de arepas, decoradas en los extremos con unas rayitas.
Severet Donaprout, tomó entre sus manos un manojo de galletas, sí, galletas de barro y comenzó a devorarlas con ansias, ansias de vida, ansias de hambre; quizás encontró la solución, para engañar al hambre y morir más lentamente. Lo que no sabía era que día a día su invento; que fue divulgado al resto de personas hambrientas, niños, jóvenes y ancianos los iría tornando lentos, con ánimos de muerte y su palidez, producto de la fuerte anemia que los invadía, no dejaría vestigios de una prole que en otros tiempos luchó para conseguir ser libres, de la mano fuerte del opresor francés.
Hoy se enfrentan a los desaciertos de la misma vida, la naturaleza los golpea y su desarrollo sigue igual, igual al de nuestros ancestros, con poco más que las ganas de vivir y prevalecer en un mundo que también, es de ellos.  
Nota: cuento tomado del libro “Sueños de libertad. Poemas, cuentos y diez reflexiones”. Págs. 65, 66. Luis Alcides Aguilar. 2013

lunes, 21 de enero de 2019

Sebastián Guerra Herrera


Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero  de 2019
@luisaguilarpe

(Rincón Hondo, ¿?, La Sierra 1937) Nació en Rincón Hondo, (¿?). De acuerdo a Simón Martínez, “era hijo de la unión conyugal de Juana Vicenta Guerra, natural de Rincón Hondo, y de quien tomó su apellido, y Pedro Herrera, […], natural de La Sierra (corregimiento de Chiriguaná) y radicado en San Roque (corregimiento de Curumaní), acordeonero de bajo perfil y poco conocido o mencionado en la historia del folclor vallenato, de quien se desconocen las circunstancias del dónde y con quién aprendió a tocar el acordeón” (Ensayo. Ilustres Desconocidos, p. 30).

Además gran expositor o autor de significativas canciones, mismas  que en su tiempo, se interpretaban por sus autores en diferentes lugares de parrandas con poca malicia y sin leyes que protegieran la propiedad intelectual, motivo que aprovecharon muchos avivatos para hacer de ellos las inspiraciones que juglares como Guerra daban a conocer en cada sitio o lugar que en su extenso recorrido de parrandas visitaban. Dentro de sus canciones están: El pleito, La Cédula Electoral, Hombre Solo y El Avariento.

Hoy es considerado como uno de los grandes Juglares del vallenato, a la par de otros grandes como Luis Pitre, José León Carillo, Rosendo Romero Villarreal, Santander Martínez, Efraín Hernández, Pedro Nolasco y Francisco El Hombre. Según Simón Martínez “Muere el 10 de septiembre de 1937 en la Sierra, Chiriguaná.” (Ensayo. Ilustres Desconocidos, p. 30).

Fuente: Chiriguaná. Historia y Cultura. Pág. 274. Luis Alcides Aguialr Pérez. 2016

lunes, 14 de enero de 2019

Los problemas mundiales que nos acercan a un nuevo orden mundial


Mapa mundi con las banderas de los países
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero  de 2019
@luisaguilarpe

“No me asustan las brujas, ni los espíritus ni el diablo. La única criatura que me da miedo es el hombre”
-Goya
Muchos pensamos que el siglo XXI permitiría un masivo avance en favor de la equidad social y el desarrollo de los países y poblaciones más pobres en el mundo, pobres en el sentido de carecer de agua potable o sistema de salud. Se esperaba una economía próspera y una visión de esperanza basada en los resultados reales de las expectativas mundiales.
Algo que aun preocupa a la Humanidad son los diferentes choques entre potencias económicas, bélicas y políticas del mundo, lo que silenciosamente se creía superado. Es un renacer de la guerra fría, guerra fría que empieza de una forma más abrupta y capciosa generada por la corrupción; el vestigio más relevante e indicador de la descomposición generalizada del poder político en los países latinoamericanos. Sin mencionar las maniobras hipócritas del poderoso del norte que mediante cruentos (des)acuerdos bélicos ocultos y los diferentes tratados comerciales que cada vez más empobrece a los países pobres, para satisfacer caprichos que le permitan adquirir bienestar en sus beneficios; lo que va ocasionando innumerables descontentos. El Estado, como calmante, envía a las fuerzas armadas para someter a un pueblo que en las calles a través de las protestas reclama sus derechos.
Las ideologías políticas más trajinadas –“derecha” e “izquierda”- lucen sus argumentos para derribar posiciones que no convienen de acuerdo a sus expectativas del momento, acrecentándose los disgustos del ciudadano que deposita su confianza en el candidato de turno, por el que votó para que se mejore la situación en su país. Luego queda el análisis de un pueblo que mediante publicidad y el dominio de  los medios de comunicación a favor del poder político mundial, entiende que es producto de la manipulación mediática.
En Brasil, la extrema derecha en cabeza de Jair Bolsonaro, copia casi que al pie de la letra el manual político de Donald Trump; lo que al parecer se convierte en un estilo de gobierno que genera terror.
México parece ser el país en donde la izquierda moderada repuntó ante el avance de la derecha en los países Latinoamericanos, con Andrés Manuel López Obrador, quien desmitifica la idea de que la izquierda no conquistaría más el poder emanado del pueblo.
Por otro lado miles de ciudadanos de África, Asia, salen despavoridos de sus tierras en busca de refugio –lo que ocurrió en  Europa con la migraciones forzosas después de la segunda guerra mundial-  las cifras estadísticas dejan ver que para el “2015 se elevó a aproximadamente a 224 millones, respecto a 153 millones de personas que vivían en un país diferente al de su nacimiento en 1990”.Según la OIM Organización Internacional para las Migraciones, este  indicador de la migración mundial hasta el 2018 va en un constante aumento.
En Colombia, la violencia y el desempleo es el causante de la migración interna, desplazamientos que se generan en los núcleos familiares más pobres y golpeados del país. Sumándosele a ella, actualmente, la llegada de los hermanos venezolanos que huyen de las circunstancias políticas del momento en su país.
El panorama se hace más preocupante cuando miles de ciudadanos de Centro América, junto a sus numerosas familias salen de sus países en busca de una mejor calidad de vida y prosperidad para sus hijos. Desde ya se gestan hipótesis propias de los magos de las confusiones que hablan de una confabulación de agentes extraños u ocultos que, para desestabilizar el sistema mundial político, quieren sofocar a los gobiernos que de una u otra forma lideran los cambios políticos y económicos en el mundo. Lo cual puede tener sentido en la maraña de hilos de la vida misma y las acciones represivas económicas y sociales que las naciones poderosas han ejercido durante años sobre nuestros países latinoamericanos, y hoy, como un búmeran, regresa a su punto de inicio en procura de cobrar su fallida gestión junto a su política de represión.
Hoy, a través de los medios de información, observamos en Francia las masivas manifestaciones de los “chalecos amarillos”, un colectivo que protesta contra la política fiscal y social de Emmanuel Macron. La importancia de este grupo de personas radica en que están apartados de movimientos políticos tradicionales y sindicatos que son los que, por lo general, convocan estas protestas; estos son jóvenes franceses que en ciertos casos son profesionales que no han tenido la oportunidad de ejercer sus carreras por la falta de políticas de apoyo. Al parecer estas marchas y descontento se tomarán a toda Europa en los próximos años. Además, protestan por circunstancias parecidas a las de muchos países latinoamericanos; como son masivos impuestos, desempleo, favorecimiento a las grandes empresas a costa del sacrificio del pueblo, etc.
La incertidumbre se apodera de la calma mundial. Todos estos acontecimientos, como en otros tiempos, nos hacen argumentar sobre el devenir de un “segundo” nuevo orden mundial en el transcurrir del presente siglo. El primer orden mundial del siglo se dio en el 2001, con la caída de las torres gemelas a causa del atentado terrorista, consecuencia de su propia estrategia terrorista para desestabilizar e invadir los territorios de su interés. E inmediatamente se acomodaron las estrategias del Pentágono y las políticas de Estado en procura del ataque frontal al terrorismo y todos los países del mundo, sobre todo los de occidente y sus aliados tendrían que alinearse a los intereses de los Estados Unidos.
Observando estos grandes movimientos sociales en el mundo es apenas normal comprender que algo positivo o negativo ocurrirá en el ambiente político mundial; o, tal  vez son los mismos acontecimientos que han venido ocurriendo a lo largo de la historia de la humanidad, pero con características y formas diferentes. Esperemos que sea para bien de ese pueblo que sufre y lucha con las mañas oscuras de los que propenden para bien del poder que oprime hasta ahogarnos, o la llegada de la nueva revolución de los pueblos.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Relatos de la vieja Chiriguaná

https://www.4shared.com/s/fAck7buVFda

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Diciembre de 2018
@luisaguilarpe

Cuenta el maestro Luis Mariano Castañez, que para mediados de 1930 ocurrió en los alrededores de Chiriguaná, casco urbano, un incendio en el espeso bosque de la región ocasionándose una escasez de cosechas de productos de pan coger y pan comer, ya que todo lo sembrado fue arrasado por la fuerte quema.

En virtud de lo anterior solo era posible encontrar grandes cantidades de bastimento como yuca, ñame, platano y otros en un lugar en inmediaciones del hoy corregimiento de La Aurora Cesar, más precisamente "Descornaó", allí en una finquita de un señor de apellido Machado. Pero al momento de ir las personas en busca de los productos escasos para abastecerse comprando la existencia de los mismos, existía un pequeño impase; consistía en lo siguiente: si las personas que iban a la finca del señor Machado a comprar los productos eran hombres, para poderles vender tenía que enfrentarse en franca lid a uno de los hijos del señor Machado, este contaba con cinco hijos varones, dentro de los cuales existía un discapacitado -cojo y manco- pero que también estaba dispuesto a pelear con el que lo escogiera. Solo así se le podía vender los escasos productos.


En medio de ese espectáculo llegó un señor de Rincón Hondo, en busca de comprar productos y al exponerle la situación, éste, no se acogió al acuerdo, tomó su burro para regresar por el camino por donde vino y en medio de una larga reflexión compuso el siguiente son: (escuchar audio).https://www.4shared.com/s/fAck7buVFda
“Yo no voy a Descornaó ni aunque me fundan de nuevo,
porque yo le tengo miedo a los hijos de Macha´o,
unos dicen que Eriberto otros que José María,
se la pasan noche y día 
echando varios proyecto.
Tiro a salir y no acierto,
porque me tienen accorralaó,
porque ahí hay un jorobao que medió malos indicios;
y si me ha de serví de perjuicio, 
yo no voy a Descornaó”

viernes, 7 de diciembre de 2018

El arraigo afrodescendiente de Chiriguaná (Cesar) y sus corregimientos: el caso de La Sierra

Fuente dibujo: http://afroraices.net/y-afropanameno/

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Diciembre de 2018
@luisaguilarpe
Esta población también se distingue como asentamiento en el plano del Hato San Antonio del Dividivi, para finales del siglo XVIII existía.

Según la tradición oral, Fidian Martínez, nativo de La Sierra y presidente del Consejo de Comunidades Negras de La Sierra, El Cruce y La Estación, dice:

<En un principio esta población se conocía con el nombre de El Carmen.

Pero, debido a la concurrencia al lugar de personas que se dedicaban a la labor de aserrar madera, sobre todo, hacía la parte montañosa de las piedras; del Manantial de las Piedras, colindando con la hoy carretera que va de Rincón Hondo a Santa Isabel, al momento de los aserradores disponerse a realizar su labor, decían “vamos a la sierra”, en alusión a su actividad en el lugar o en inmediaciones de la hoy población de La Sierra; con el tiempo el pueblo adquirió el nombre de La Sierra>

Si para 1798 ya aparece La Sierra con el actual nombre, es posible que el nombre de El Carmen, hubiese existido a comienzos de 1700 o en el transcurso del mismo.

Fidian Martínez, comenta que en la tradición oral existe la información del asentamiento inicial de mujeres de tez blanca o mestizos y al llegar los hombres, algunos huyendo de las circunstancias de esclavitud del momento y en busca de su libertad, encuentran cabida en esta comunidad. Dentro de los descendientes de tez blanca podemos mencionar a los Ruiz y alguno de los Caamaño, los que con el tiempo permiten el cruce y se hace más nutrida la población.

Un aspecto de mucho estudio en Colombia es la sublevación y cimarronismo, es así que de acuerdo a Jorge Palacios Preciado en el estudio sobre “La esclavitud y la sociedad esclavista” refiere: “Durante el siglo XVII, y especialmente a lo largo del siglo XVIII, fueron numerosas las rebeliones y huidas de esclavos y surgieron muchos palenques y comunidades de negros fugitivos” (p. 168)

Es evidente que La Sierra en su desarrollo inicial como pueblo haya tenido una incidencia de la mano de pobladores de etnia negra, ya que es una población con un fuerte arraigo y connotaciones afrodescendientes, es muy común en ellos las “huellas de africanía”. Muchos de estos pueblos se fundamentaron con la presencia de negros esclavos, que con el anhelo de ser libres, huyen del  yugo de su amo, a quienes servían en hatos como Las Cabezas, y al prestarse la espesa vegetación, de ese entonces,  para preparar un escondite  ideal, ocasionándose así un asentamiento; sitio donde quizás, sus pobladores no incurrieron en un fuerte enfrentamiento con sus amos y autoridades al momento de ser perseguidos.

También puede ser el resultado de la descendencia de negros libres que al ubicarse en territorios extensos y con oportunidad de abundante comida, ganado y otros, pues vieron el lugar perfecto para construir las estructuras de sus hogares.

Teniendo en cuenta lo anterior y según el documento "El surgimiento del pueblo  de libres de Chiriguaná y el uso de la tierra por parte de sus habitantes" encontrado por el historiador Hugues R. Sanchez Mejía (2010), refiriéndose a los vecinos del Hato San Antonio del Dividivi -alias Chiriguaná- dice: "En tanto, otros vecinos se establecieron en áreas de frontera del hato y del sitio, como es el caso de un tal Eusebio del Castillo, quien tuvo hatillo en la sabana de La Sierra con posesión de casa de corral, cocina y chiqueros. En donde permaneció junto con su familia y mujer hasta su fallecimiento"(p.140), está referencia tiene mucha connotación referente a los "libres de todos los colores" categoría que se utilizó en un censo de 1777 y 1778 en la colonia para designar a las personas que por ser mezclas de diversos "linajes" (esclavizados, zambos, blancos e indígenas) escapaban del pago del tributo y de la vecindad. Partiendo de lo anterior expuesto podemos argumentar que uno de los primeros habitantes de La Sierra fue Eusebio del Castillo a finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX.

Otro aspecto en relación de cómo fue su poblamiento, existe el siguiente argumento:
De acuerdo a la información que recibe de su abuelo, Concepción Herrera, el maestro Luis Mariano Castañez relata la manera como posiblemente se fundamentó la población de La Sierra:

<La Sierra se fundó inicialmente en las tierras que son de Tomasa Ospino Peinado, parte oriental de la actual Sierra, y a la misma las personas de esa época se referían al lugar como “allá riba”, no era parte de montaña o escarpada; pero si de espesa vegetación y con grandes árboles de mango de muchos años de existencia, prueba de ello fueron los mangos legendarios cortados por Miguel Barahona. -Quizás por su apariencia de montaña, por encontrarse el territorio muy enmontado por malezas o monte, se le haya dado el nombre de La Sierra-.

Micaela Espinosa Altamar, quien vivía en Animito, lugar que queda cerca del Hatillo de la Cruz (inmediaciones de Rincón Hondo), eso era más o menos más arriba donde está el manantial de las Piedras, esta señora tenía de toda clase de animales domésticos, dentro de ellos carneros y chivos del “hediondo”, gallinas, piscos, entre otros. Cualquier día los ovejos y chivos comiendo, perdieron la ruta, y luego de atravesar muchos caños vinieron a parar donde se inició La Sierra; por la vegetación era un lugar sombrío, con especies vegetales como pimentón, palma amarga, chilaco, canelito, tomasuco, gusanero, cedro, mango y limón. Al atardecer, los animales al existir abundante comida se quedaron ahí, en consecuencia de ello la señora Micaela Espinosa, junto con su compañero, del cual no tengo el nombre, se propusieron buscar sus animales y siguiendo un poco de sus rastros llegaron al inicio de la noche al lugar donde se habían estacionado los animales, al notar que los animales no querían seguirles, decidieron señalar el lugar, con la preocupación de que sus animales fuesen presa del tigre; al día siguiente regresan al lugar a darse cuenta de sus animales y ahí estaban todos, pensando de llevárselos por la tarde. En la tarde al tratar de agrupar a sus animales, estos se resistieron en seguir, y empezaron a dar vueltas constantes en el mismo sitio sin la esperanza de regresar a su lugar acostumbrado, en vista de no tener éxito con su insistencia, ellos, doña Micaela y su compañero, decidieron hacer una choza con el fin de pasar esa segunda noche con los animales y así  el marido fue al Animito regresó con todo lo necesario para pasar la noche.

En el transcurrir de los días al ver que los animales se habían amañado al lugar, entonces decidieron establecerse o hacer una casa en ese terreno y es así que se inicia La Sierra>.

Concepción Herrera Cogollo, no fue uno de los fundadores de La Sierra; pero si fue uno de los primeros en llegar al territorio. Más adelante llegan otras familias como, Catalino Fragoso, María Villazón, Miguel Fernández, José de la Cruz Sánchez, José Manuel Mayorga, Francisco Moreno. Llegan personas de El Paso, de La Guajira, de Bolívar.

Con el transcurrir de los años la población se va extendiendo hacia el occidente de la anterior población y es donde hoy se ubica a la población de La Sierra, el sitio inicial, hoy se encuentra convertido en una zona de cultivos.


La comunidad de La Sierra se ha caracterizado por ser unida e inquieta por su tierra. En el transcurrir del siglo XX, continuó defendiendo sus tierras “sabanas ancestrales”, así llamadas por ellos, ya que a algunos terratenientes les apeteció y quisieron apropiarse de ellas, aunque perdieron algunas hectáreas mediante engaños; hoy son más conscientes sobre sus baldíos nacionales primando su defensa y lucha.

Tomado de "Chiriguaná. Historia y cultura" Luis Alcides Aguilar. 2016.

viernes, 11 de mayo de 2018

La propaganda política inversa

Foto fuente: https://es.dreamstime.com/social-pol%C3%ADtico-de-internet-las-noticias-la-broma-falsa-tv-propaganda-image106836279
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Mayo de 2018
@luisaguilarpe


En los procesos políticos de los últimos años en Colombia se vislumbra un fenómeno que de manera un poco subjetiva lo podríamos llamar política inversa; parodiando lo que en el plano académico conocemos como ingeniería inversa. La ingeniería inversa se implementa para mejorar o descubrir los principios tecnológicos de un producto para permitir más eficiencia.

La política inversa (en el sentido o puesto o contrario al verdadero significado de la acción política como tal), en Colombia se utiliza para desvirtuar al opositor o candidato a una corporación pública por elección ciudadana, en este caso al que nos referimos. Es así que estamos notando una acción política  sucia, que desvirtúa la esencia de un pensamiento en busca de un país con más justicia social  y desarrollo sostenible, podría ser esto o el afán por persuadir al ciudadano común y corriente que no se informa de las realidades políticas, económicas y sociales del país, tratando de llevarlo o meterlo a la línea de la campaña política que tiene como objetivo el uso de la política inversa para quitarle adeptos a otro candidato que posiblemente tiene una mejor aceptación.

Todo este sistema de desprestigio a contado con la utilización de las redes sociales que gracias a su  influencia permite a ciertas personas sin análisis previos u objetivos verifiquen o constaten la información que se está compartiendo. Tanto ha incidido este modelo sucio de desprestigio que algunos candidatos confiados en las personas que replican la información, caen en la trampa de los que están buscando con fundir más al electorado colombiano. Este accionar mediático también ha desenmascarado a  ciertas personas que por el afán de favorecer a sus candidatos de preferencia, repiten como loros, críticas carentes de realidades y en algunos casos por fuera de contexto legal, haciendo daño a personas que después quedan en la mira del odio, solo porque alguien tergiverso la realidad. Algunos toman al docente como mazo para golpear.

Y lo peor, es que dentro de ellos, de los que fustigan creando cizaña, se encuentran en nuestra sociedad personas honorables en las cuales por acciones del pasado creíamos muy serias y respetuosas.

En el andamiaje de desprestigio se puede notar posiciones desprendidas de personas o agentes coordinadores de campañas que como emisarios del mal sustraen de los viejos formatos utilizados por el padre de la propaganda nazi Joseph Goebbelsc, quien en uno de sus principios de propaganda proponía “””””El Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.””””

Lo peligroso es que una campaña de conflictos y dime que te diré no le favorece en nada al país que necesita una información real y acorde con las necesidades de debatir las propuestas de progreso que se planten para una Colombia mejor en la que triunfe el candidato del mejor programa que en verdad sea una realidad sustentable y dispuesto a poner en práctica la solución a los problemas de salud, desempleo, educación y otras acciones políticas que encaminen al país al desarrollo sostenible y no a un futuro de papel.


La proliferación de esa política mañosa y poco sería pretende desfigurar la verdad de la Colombia que ha estado bajo el manejo de las esferas sociales y políticas de antaño que han permitido descuadernar nuestra Constitución Política para adaptar el país a su antojo, la misma que quiere solucionar los huecos fiscales con innumerables impuestos a la clase trabajadora de Colombia, esa misma que con permitir leyes laxas se vuelve cómplice de los que a diario  llevan a Colombia al descalabro total e impedirles igualmente su llegada a los centros penitenciarios del país.