sábado, 6 de julio de 2019

Justiniano Guillermo Pallares de Armas: juglaría y tradición en Chiriguaná


Justiniano Guillermo Pallares de Armas/Foto: archivo. Lic. Yesid Pallares


-A mí no me duele morir,
lo que les digo yo no es mentira
porque yo he sido un hombre feliz,
bastante que he gozado en la vida.

 -Guillermo Pallares-

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Julio de 2019
@luisaguilarpe

(Chiriguaná, 1932, Chiriguaná, 2001) Nació  el 14 de mayo, padres  Justo Pallares y Teresa de Armas; los cuales murieron cuando contaba con tan solo doce años.

A sus doce años de edad, se empleó como lechero en una  finca en  Chiriguaná, con lo cual podía ayudar a sus tres hermanos menores huérfanos que permanecían a su cargo, ya que su padre murió al mes de muerta su madre.

De acuerdo a la historia en concepto de juglar es “Persona que en la Edad Media iba de pueblo en pueblo divirtiendo a la gente con sus canciones, bailes o juegos a cambio de dinero o dádivas. “ En la posmodernidad fue muy grato encontrarnos con un juglar que gracias a su profesión de chofer deleitaba a las personas que requerían su servicio para trasladarlos  al lugar que  necesitaba ser transportado. Su carro no contaba con el llamado pasa cinta, y no lo necesitaba, porque él, don “guille” hacia uso de su silbar melodioso y muy particular, además de todo, ¿quién se perdería de la última inspiración de su autoría?

Su diario  recorrido por las carreteras del Cesar; San Roque, Curumaní, Santa Isabel, La Loma, San Sebastián. Etc… Era un viaje envuelto en la magia del juglar que recorriendo los pueblos con su canto,  su alegría y su tratar escueto y amigable hacían de él un personaje humilde.

En Chiriguaná era frecuente verlo en parrandas de reconocidos personajes del folclor vallenato, algunos de ellos pernotaban en su casa; entre ellos podemos mencionar a Luis Enrique Martínez; el pollo vallenato, Enrique Díaz, Alejo Durán, Nafer Durán, Marcial Pava. Y era habitual verlo en piquería con el juglar de San Roque Cesar Leonardo Carreño.

En entrevista a uno de sus hijos el licenciado Yesid Pallares, esto nos dice: “Al hablar del viejo guille; se vienen a la mente sus canciones, con las cuales parrandeaba, alegraba a sus  pasajeros y dándole una pisca de humor y alegría a sus viajes; ellas recapitulan lo que sentía y pensaba. Cantaba a las mujeres, musas de muchas de sus canciones, a los amigos, a un fraude electoral, la Chiquinquirá, a la madre de alejo, al maestro Mejía, al mandato caro del presidente Alfonso López Michelsen, a los políticos, malos servicios; a todo lo que le inspiraba le componía una canción, llegando a tener aproximadamente unas treinta, de las cuales le grabaron: El rico millonario; por Emilio Oviedo y Rafael Orozco, Amor de Madre; por Enrique Díaz, El parrandero y mujeriego, Mandato caro, La mujer de los dos esposos; por Alfredo Gutiérrez, La muerte y Mi caballito; por Julio de la Osa, entre otras. Era un hombre de un carácter placible por lo cual agradaba su presencia y compañía. Pese a todo lo defendió hasta el final, el amor por sus hijos, por su pueblo y amigos.

Desde niño compuso canciones, a las diversas circunstancias que la vida le propinaba, es así que le compuso una canción a su hermano mayor, quien al haberse enamorado los abandonó por mucho tiempo, consiguiendo que su hermano después de escuchar esta canción volviese arrepentido.”

En medio de la charla con su hijo se nota un dejo de tristeza y continuando expresa: “Al biografiar su existencia terrena, parece válido comenzar por su muerte -pues solo se conoce a alguien totalmente en su morir-; su obra, es decir, su verdad y pensamiento; detenernos un poco en sus alegrías y pesares por donde todo inicia, por su vida.”

El profesor Yesid relata apartes de los últimos momentos de su padre, momentos trágicos producto del caos y desasosiego en una sociedad. Tomando la continuidad de sus palabras nos dice: “La sorpresa que me llevó, al enterarme del secuestro del viejo guille; era algo enteramente descabellado, absurdo y sin sentido, la muchedumbre en los corrillos de las plazas y del mercado, susurraba sorprendidas el insólito hecho, todos apelaban al principio de ser una confusión, no cabía en la cabeza de nadie, la repentina desaparición del viejo de cantos alegres y sonrisa perpetua.

Las investigaciones realizadas por la autoridad y por algunos amigos cercanos, confirmaban lo que se temía; pero ¿Por qué? O ¿Por quién? O tal vez ¿Para qué? Eran las preguntas que divagaban sueltas y pérdidas en las cabezas de todos; que aun pese a esto no acaecían que esta adversidad solo fuera el comienzo de una larga y penosa desgracia.

Estábamos en la casa aquel 29 de marzo, cuando de manera inesperada y sin ninguna preparación, llegó súbitamente lo temido; “mataron al viejo guille”… es tan difícil describir ese momento, en que las lágrimas y sollozos de desconsuelo y resignación, fuesen el único lenguaje de aquel dolor.”

El maestro Guillermo Pallares “El viejorro” como cariñosamente le llamaban sus hijos, cuando en vez de decirle viejo, apelaban al anterior seudónimo; muere el 28 de marzo del 2001. Dejando un legado cultural muy amplio y de interés para las siguientes generaciones; y quien haciendo uso de su natural ritmo de su silbar alegro el corazón de muchos chiriguaneros con sus cantos y trato.

martes, 25 de junio de 2019

Juan Manuel Pérez “El catedrático” y la inspiración en las figuras paterna en sus canciones

Juan Manuel Perez "El catedrático"/foto: Facebook

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Junio de 2019
@luisaguilarpe

El Festival o Encuentro de la Cultural y el Deporte de Chiriguaná, surgió en el momento preciso para favorecer a los jóvenes ávidos de espacios para mostrar su talento, y dentro de ellos estaba Juan Manuel Pérez; lo que ocurre a finales de la década del ochenta 1987. Con una canción que despierta la espiritualidad y la esencia del chiriguanero, Juan Manuel, logra ganarse el primer puesto en el concurso de canción inédita; premio que sorprendió a muchos compositores participantes que ya eran reconocidos. Hoy los chiriguaneros amantes de la cultura autóctona añoran ese encuentro cultural que dio sus primeros frutos y sirvió de vitrina para muchos de los hoy reconocidos compositores e intérpretes de música de Chiriguaná.

El gran sueño de Juan Manuel Pérez en su niñez era ser futbolista, para ello siempre buscó la oportunidad de lograrlo, tanto así que los estudios del grado 10 los realizó en la ciudad de Santa Marta en busca de ingresar a algún plantel de futbol; hasta que una afección en una de sus piernas le truncó esa iniciativa personal.

En sus tiempos de estudiante en la secundaria en el Colegio Nacional de Bachillerato de Chiriguaná “Conalchi”, hoy Juan Mejía Gómez; Juan Manuel fue dedicado a sus estudios se distinguió por ser un estudiante objetivo, autónomo y crítico, particularmente como compañero de estudios, casi siempre lo escuchaba interpretar la canción de su autoría “el sentir de mí tonada”, canción que era exigida por el hoy abogado José Ignacio Gutiérrez en tiempos de estudiantes en el otrora “conalchi”.  En esos momentos sus dotes de compositor comenzaban a tomar forma; la misma que despierta poco después de terminar el bachillerato y al momento surge el Encuentro de la Cultura y el Deporte; como se dijo anteriormente fue el impulso para mostrar los dotes poéticos y el sentir de la vena poética heredada de sus progenitores ambos fallecidos: don Miguel Pérez, decimero y poeta y doña Juana Sánchez, cantadora de tambora.

Juan Manuel, ha grabado dos compactos “Mi mejor jugada” al lado de Marcos Jiménez y “De la mano de Dios” con Juan José Granados. El seudónimo de “el catedrático” surge del haber laborado con la Universidad de Pamplona en la modalidad a distancia, como catedrático y con la Universidad Popular del Cesar. Seudónimo acuñado por Javier Fernández, locutor de Olímpica Estéreo, Valledupar. Cabe anotar que Juan Manuel Pérez es comunicador social y periodista de  la Universidad Autónoma del Caribe de Barranquilla,  y especialista en gobierno y gestión pública.

Una particularidad que tiene “el catedrático” en sus canciones es el apego inmenso al amor por sus padres; por lo general   sus canciones dejan notar la calidez y la profundidad del cariño o amor de sus padres, como huella y esencia hacia el respeto a la mujer; una manera filosófica de compromiso y valor para engrandecer a través del canto la belleza perfecta creada por Dios. Esa inspiración se puede notar en las siguientes canciones:

-En la canción “despacito linda”, grabada por Farid Ortiz y Dagoberto “el negrito” Osorio: “Eres junto a mí mamá, mi amor/lo más lindo que puedo tener”/

-En la obra “estás muy buena”, interpretada por Iván Villazón y Saúl Lallemand, “el catedarático” muestra su entusiasmo al notar que su novia es del agrado de su viejita del alma, cuando expresa: “ya mi mamá empezó a decir/ alegremente que tiene una nueva hija”.

-En su obra cumbre “90-60-90”, grabada por Iván Villazón y Franco Argüelles, escribió estos sentidos versos: “eres noble como mi mamá/otra razón pa´ fijarme en ti/con tal de verte cerca de mí/que truene y llueva”/.

-Los embajadores vallenatos, le interpretaron una canción de desamor titulada “me quieren y no me quieren”, que reza: “hoy siento pena con esos seres que en ti confiaron/ mi pobre vieja, hasta de hija ya te trataba”/.

-Beto Zabaleta, le hace el honor de interpretarle una de las obras que más lo conmueve, titulada “a mi viejo”, donde dice “viejito lindo, te adoro y te extraño/ mamá de ti, aún vive enamorada/ viendo tu foto la he visto llorando/y hablar de ti, me estremece hasta el alma”/.

-En la canción “necesito verte”, con la cual se dio a conocer Silvestre Dangond, el compositor Juan Manuel Pérez, escribió: “te amaré hasta la eternidad/como mi viejo amó a la vieja mía”/.

-Recientemente, Silvio Brito y Orángel “el pangue” maestre, le grabaron “carta de navidad”, donde dice: “cómo quisiera que Dios me devolviera a mis viejitos lindos/y así borrar esa tristeza eterna que siento en navidad”/.

-Poncho Zuleta y Emiliano, le grabaron “solterito y a la orden”, en esta obra expresa: “de mis desvelos serás la dueña/ como mi viejo se enamoró de mi vieja /ese es mi sueño/hallar una como ella”/.

En charla con el “catedrático” siempre argumenta que en sus canciones por siempre estarán las figuras paternas como agradecimiento eterno  e inspirarse en un verso que lleve intrínseco la esencia del amor.

En el año de 1999 fue considerado como el mejor compositor del año, siendo éxito en ese momento la canción “90-60-90” interpretada por Iván Villazón. En el año de 2002 vuelve a repetir, siendo mejor compositor del año.

Los reconocimientos a su talento como compositor y su prosperidad como solista, hoy permiten que el público continúe disfrutando de sus obras y versos que embriagan el alma.
Dentro de sus éxitos musicales podemos mencionar: Estas muy buena, Quién te calentó el oído, La que me mueve el piso, La avispita, A mi viejo; estas y otras interpretadas por destacados cantantes como Diomedes Díaz, Beto Zabaleta, Jorge Oñate, Silvestre Dangond, Piter Manjarrez, Alfredo Gutiérrez y Farid Ortiz, y otros destacados intérpretes del género musical vallenato.


miércoles, 8 de mayo de 2019

Chiriguaná, 483 años de historia





Dibujo de Luis Alcides Aguilar Pérez

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Maryo de 2019
@luisaguilarpe

Datos históricos confirman que, en el siglo XVI, la costa Caribe se encontraba habitada por diversos grupos indígenas dentro de los cuales se destacan algunos que, por interacción con los españoles, han sobresalido, tales como los Tairona, Sinú, Chimila, Motilones, Guajiros y Caribes. El Valle de Upar y el río Cesar, atendiendo los informes de los cronistas, se conoce que se encontraba habitado por un importante número de tribus: Caonan, Coronudos, Burede, Bubure, Dubey, Giriguano, Pacabuy, Sainirua, Sondagua, Tupe, Acanayutos, Alcoholados, Caribes, Pampanillas, Tomoco.
En todo este proceso es posible notar que el grupo indígena encontrado por los “conquistadores” al norte y occidente (valle de río Cesar) del entonces Chiriguaná, fue el Giriguano, entre otros. Así se desprende de la siguiente información histórica:
Desde 1529, el Gobernador García de Lerma al dominar las tribus Betomas y Taironas, las más cercanas a la recién fundada ciudad de Santa Marta, no aleja tanto a las tribus, por el contrario, en el transcurrir del tiempo, la resistencia indígena se hacía cada vez más fuerte. Surge la necesidad de entrar a combatirlos; por ello, Pedro de Lerma, Sobrino del Gobernador, entró a sangre y fuego por la provincia Chimila; y por el oriente, el alemán Ambrosio Alfinger (1532) avanzó como un turbión desde Coro (Venezuela) por el Valle del río Cesar de donde había ahuyentado a los Tupes, Giriguanos y Pocabuyes (malibúes de la ciénaga), […] sin dejar otro recuerdo de su paso que la destrucción7.
Continuando analizando los acontecimientos históricos de la gobernación de Santa Marta, también nos encontraremos con la visión de los españoles respecto de las provincias indígenas del siglo XVI en la gobernación de Santa Marta, en donde se precisa un mapa que permite visualizar dentro de esas provincias indígenas a la provincia de los Giriguano. Mapa que realizan los españoles para comprender mejor la complejidad de las poblaciones encontradas e ir llevando una relación de conocimiento sobre el terreno; el territorio lo dividen en provincias, con el paso del tiempo, esta caracterización ocasiona constantes dudas presentadas al precisar la ocupación y el poblamiento Chimila a la llegada de los españoles.
Partiendo de los anteriores datos históricos se puede argumentar que Chiriguaná es una población que no fue fundada por los españoles, es lo que particularmente quiero sintetizar en este escrito. Y además, dejando en claro que lo argumentado aquí no es la última palabra sobre la historia de Chiriguaná.
Para 1979 el maestro Juan Mejía Gómez, escribió el libro titulado “Chiriguaná: ayer, hoy y mañana”, allí plasmó sobre su fundación lo siguiente: (Pag.21) “No hay consenso entre los historiadores sobre la fundación de Chiriguaná, pues mientras unos la sitúan en 1530, otros la fijan en 1536, en discordancia con don Alejandro Van Strahlen, quien con datos extraídos del archivo de Indias nos dice: “En el año de 1610, don Pedro Juan Hernández, tomó posesión  de las sabanas de Chiriguaná  con hacienda de ganado vacuno  llevado por la vía de Tamalameque, pasando por Curumaní, donde a la sazón existía una numerosa hacienda perteneciente a una cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, nuestra excelsa patrona. Con don Pedro Juan Hernández, a quien consideramos como el auténtico fundador […]”
La anterior información histórica ha recorrido el mundo desde años en informes que hablan de está connotada ciudad o pueblo de nombre Chiriguaná y hoy, en el siglo XXI, en la época de Internet, esta información ha trascendido, apareciendo don Pedro Juan Hernández como el fundador.
Continuando con las investigaciones sobre Chiriguaná, el doctor Simón Martínez Ubárnez y Jorge G. Iguarán Aguilar, publican el libro “Orígenes. El Cesar y sus municipios” en el cual le dedican 14 páginas a Chiriguaná y dicen: “Hernández llega a la región a comienzos del siglo XVII, lo cual hace imposible que haya fundado un pueblo que tuvo resonancia y trayectoria durante todo el siglo anterior, como está registrado en las principales obras de los cronistas, escritas durante el siglo XVI o posteriormente” (p.159).
De igual manera también existen datos históricos ampliamente difundidos sobre la fundación de Chiriguaná por parte de don Luis de Rojas, señor este que al parecer llega procedente de España a finales del siglo XVI, como así lo evidencia Joaquín Acosta, en su investigación sobre “Descubrimiento y colonización de la Nueva Granada” (capítulo 19), y en el cual dice: “Año de 1571, en que vino de España como Gobernador don Luis de Rojas, sucediendo al capitán Luis Manjarrez quien ejerció las funciones de Gobernador –de la provincia de Santa Marta-”, esto cuando ya se ha estudiado lo referente a que Chiriguaná es una población prehispánica, como así se ha acreditado de acuerdo a los datos históricos examinados, gracias a cronistas como Fray Pedro de Aguado.
Ante lo anterior es importante decir que Chiriguaná proviene de un primitivo poblamiento indígena prehispánico llamado Chiriguaná; esto según referencias históricas, así se evidencia mediante información del cronista Fray Pedro de Aguado, cuando reporta que Jiménez de Quesada "Partió de Santa Marta, luego de haber pasado la región Chimila, llegando a una ciudad indígena llamada Chiriguaná, el 6 de mayo de 1536, situada al norte de la laguna de Zapatosa. Luego se dirigió a través del Magdalena, penetrando en la provincia de los Pocabuey, de la cual, la principal población estaba comandada por el cacique Tamalameque, y quien dominaría las lagunas de Tamalameque y las atravesadas por el río Cesar”.
Algunos estudiosos y críticos consideran que el español en tiempos de la colonia “al llegar a tierras desconocidas por la “civilización”, podría decirse que ellos las fundaron”; aún con nativos residentes; argumento que desestima uno de los parámetros para fundar en ese entonces, y era que “se fundaría un territorio siempre y cuando tuviese ganado suficiente que permitiera la subsistencia de los habitantes”. Y, de acuerdo a datos de los cronistas de la época, sólo en 1543 Alonso Luis de Lugo inició la expansión de la ganadería en la Costa Caribe al desembarcar en la Guajira gran cantidad de ganado vacuno procedente de las Islas Canarias y bajando por el Valle de Upar hasta llegar a Santa Marta.
Poco tiempo después, Fray Pedro Simón reseña que gran parte de ese ganado traído de las Islas Canarias se pierde en los ancones y sabanas al adentrarse por El Paso del Adelantado; para reproducirse de manera extraordinaria.
Si tomamos como referencia un punto de partida para decir cuán viejo o años de existencia tiene Chiriguaná, particularmente diría que deberíamos tomar la fecha del 6 de mayo de 1536, es cuando oficialmente en los datos de informes de la colonia, según lo investigado es que Chiriguaná comienza a figurar como pueblo indígena, visitado en ese entonces por el licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada, en su expedición de búsqueda del dorado.
Es posible que, a consecuencia del aprovechamiento de los animales perdidos en las sabanas de El Paso del Adelantado, y dentro de la posibilidad de otras expediciones con ganado abordo, por estos lugares; se haya dado un repoblamiento, en este caso de españoles, en 1545 en la zona de Chiriguaná. Lo que sí se evidencia es que un posible repoblamiento de Chiriguaná se dio por libres de todos los colores con la llegada de libres de diferentes sitios, que en algunos casos huían de su lugar de asentamiento por hostilidades frecuentes con los pocos indios de la región y las situaciones adversas de vida del momento.  De ello se indica que en el actual Chiriguaná, entre sus habitantes nativos, no exista algo diferente al mestizaje, aquí la población española o personajes como tal, quizás llegaron masivamente, pero en función de establecer haciendas o propiedades (siglos XVIII Y XIX), y por lo general residían en Mompox o Cartagena.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los Borbones toman el poder en España, esto genera implementación de nuevas políticas coloniales, se planeó la reorganización del territorio, el maestre de campo de la Provincia de Santa Marta, José Fernando Mier y Guerra –sobrino del Primer Marqués de Santa Coa  Juan Bautista de Mier y La Torre-  por comisión del Virrey Sebastián de Eslava, emprende la misión, yendo de sur a norte y por el brazo de Mompox.
De esta manera, en la Provincia de Santa Marta, se da el proceso adelantado por Mier y Guerra y es así que se origina un repoblamiento que recoge Fals Borda: “en 1749 y organización en Chiriguaná con más de 80 familias” (p. 109A).
A finales del siglo XVIII, 1798, los anales de la historia nos permiten tener información referente al hato San Antonio del Dividivi y, según el documento histórico expuesto por el doctor Hugues R. Sanchez Mejía, San Antonio del Dividivi fue “un hato fundado en 1700 instalado por Antonio de Ospino, comerciante radicado en la ciudad de Cartagena y luego, muchos años después, se formó el sitio con el nombre de Chiriguaná, a la sombra del hato San Antonio del Dividivi, con otros que a pocas distancias se conocen ahora, todo como producto del mestizaje”. Este hato para mediados de 1795 pasó a manos de don Domingo López Bordel, un vecino de Mompox. Al lado de este hato surge la actual Chiriguaná.

domingo, 10 de marzo de 2019

El barrio más sabroso del mundo



Barrios de Puerto Principe, Ahití/ Julio Etchart / Alamy Foto de stock

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Marzo  de 2019
@luisaguilarpe

Encerradas en sus casuchas improvisadas con cartones y otros residuos se encontraban las familias abrazadas a ellas mismas con el temor de que llegara hasta ellos el aguijonazo de las balas que zumbaban desde las calles, todo producto de un golpe de Estado más en el país más pobre de América.
El ejército de esa Nación trataba de apaciguar, con balas, calibrazos y garrotes; a las personas que salían a las calles a demostrar su descontento con el gobierno que a fuerzas se apoderaba del mandato constitucional y democrático. El caos era propicio para enfrentamientos entre unos y otros, quienes compartían los ideales de los golpistas celebraban con alegría, mientras que aquellos que no estaban de acuerdo buscaban la forma de hacer escuchar sus pedidos.
Las naciones más poderosas daban a conocer ante la prensa internacional sus puntos de vista con relación a la situación que vivía el país en ese momento. Algunos argumentos no dejaban notar si estaban o no de acuerdo con el golpe de estado, lo que confundía aún más a la audiencia nacional y mundial, al parecer los intereses particulares del momento primaban ante el sufrimiento de un pueblo, en donde la corrupción campea por todos los frentes, en el cual existía una clase privilegiada y una que por muchas décadas llevaba el peso del abandono.
Al final, todo parecía volver a la normalidad, los golpistas quedaban en el poder y el pueblo tenía que enterrar a sus muertos. Los gobiernos más poderosos cavilaban desde sus naciones la continuidad de una historia de enfrentamientos, hambre, miseria y desasosiego para un país pobre. Quizás no era el momento para entrar a buscar soluciones, dejando en manos de una clase política corrupta y con intereses propios que se sucediera el bien o el mal; como por lo general siempre había sucedido en esa nación.
El hambre, el desorden y la miseria seguía con su forma, forma que ya las gentes sin empleos, sin ayuda y con algo de fuerza para continuar adelante con sus familias, tenían que convertirse en inventores para comer algo que satisficiera el hambre o engañar el estómago, pensando que el cuerpo asimilaría, en ciertos casos, unas proteínas y energías desprendidas del hecho de estar con algo en sus estómagos.
Severet Donaprout, un anciano prematuro, no tenía algo más de 39 años, su cara mostraba el sufrimiento que ha padecido en muchos años, unas señales blancas a manera de pelo rodeaban sus mejillas, era una barba incapaz de crecer más, unos ojos profundos como un mar perdido denotaban la oscuridad infame de la pobreza, carecían de brillo; el brillo de la esperanza.
Don Severet, en una ocasión se dejó tentar por el rico olor que expelía un vegetal que abundaba en su nación, el hambre lo tentó tanto que hurgó en el barro en el que se encontraba hundido hasta la cintura y comenzó a hacer un mejunje con el vegetal y de pronto tomó el barro para revolverlo en la jugosa mezcla, dejando expuesto al sol unas porciones de barro a manera de arepas, decoradas en los extremos con unas rayitas.
Severet Donaprout, tomó entre sus manos un manojo de galletas, sí, galletas de barro y comenzó a devorarlas con ansias, ansias de vida, ansias de hambre; quizás encontró la solución, para engañar al hambre y morir más lentamente. Lo que no sabía era que día a día su invento; que fue divulgado al resto de personas hambrientas, niños, jóvenes y ancianos los iría tornando lentos, con ánimos de muerte y su palidez, producto de la fuerte anemia que los invadía, no dejaría vestigios de una prole que en otros tiempos luchó para conseguir ser libres, de la mano fuerte del opresor francés.
Hoy se enfrentan a los desaciertos de la misma vida, la naturaleza los golpea y su desarrollo sigue igual, igual al de nuestros ancestros, con poco más que las ganas de vivir y prevalecer en un mundo que también, es de ellos.  
Nota: cuento tomado del libro “Sueños de libertad. Poemas, cuentos y diez reflexiones”. Págs. 65, 66. Luis Alcides Aguilar. 2013

lunes, 21 de enero de 2019

Sebastián Guerra Herrera


Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero  de 2019
@luisaguilarpe

(Rincón Hondo, ¿?, La Sierra 1937) Nació en Rincón Hondo, (¿?). De acuerdo a Simón Martínez, “era hijo de la unión conyugal de Juana Vicenta Guerra, natural de Rincón Hondo, y de quien tomó su apellido, y Pedro Herrera, […], natural de La Sierra (corregimiento de Chiriguaná) y radicado en San Roque (corregimiento de Curumaní), acordeonero de bajo perfil y poco conocido o mencionado en la historia del folclor vallenato, de quien se desconocen las circunstancias del dónde y con quién aprendió a tocar el acordeón” (Ensayo. Ilustres Desconocidos, p. 30).

Además gran expositor o autor de significativas canciones, mismas  que en su tiempo, se interpretaban por sus autores en diferentes lugares de parrandas con poca malicia y sin leyes que protegieran la propiedad intelectual, motivo que aprovecharon muchos avivatos para hacer de ellos las inspiraciones que juglares como Guerra daban a conocer en cada sitio o lugar que en su extenso recorrido de parrandas visitaban. Dentro de sus canciones están: El pleito, La Cédula Electoral, Hombre Solo y El Avariento.

Hoy es considerado como uno de los grandes Juglares del vallenato, a la par de otros grandes como Luis Pitre, José León Carillo, Rosendo Romero Villarreal, Santander Martínez, Efraín Hernández, Pedro Nolasco y Francisco El Hombre. Según Simón Martínez “Muere el 10 de septiembre de 1937 en la Sierra, Chiriguaná.” (Ensayo. Ilustres Desconocidos, p. 30).

Fuente: Chiriguaná. Historia y Cultura. Pág. 274. Luis Alcides Aguialr Pérez. 2016

lunes, 14 de enero de 2019

Los problemas mundiales que nos acercan a un nuevo orden mundial


Mapa mundi con las banderas de los países
Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Enero  de 2019
@luisaguilarpe

“No me asustan las brujas, ni los espíritus ni el diablo. La única criatura que me da miedo es el hombre”
-Goya
Muchos pensamos que el siglo XXI permitiría un masivo avance en favor de la equidad social y el desarrollo de los países y poblaciones más pobres en el mundo, pobres en el sentido de carecer de agua potable o sistema de salud. Se esperaba una economía próspera y una visión de esperanza basada en los resultados reales de las expectativas mundiales.
Algo que aun preocupa a la Humanidad son los diferentes choques entre potencias económicas, bélicas y políticas del mundo, lo que silenciosamente se creía superado. Es un renacer de la guerra fría, guerra fría que empieza de una forma más abrupta y capciosa generada por la corrupción; el vestigio más relevante e indicador de la descomposición generalizada del poder político en los países latinoamericanos. Sin mencionar las maniobras hipócritas del poderoso del norte que mediante cruentos (des)acuerdos bélicos ocultos y los diferentes tratados comerciales que cada vez más empobrece a los países pobres, para satisfacer caprichos que le permitan adquirir bienestar en sus beneficios; lo que va ocasionando innumerables descontentos. El Estado, como calmante, envía a las fuerzas armadas para someter a un pueblo que en las calles a través de las protestas reclama sus derechos.
Las ideologías políticas más trajinadas –“derecha” e “izquierda”- lucen sus argumentos para derribar posiciones que no convienen de acuerdo a sus expectativas del momento, acrecentándose los disgustos del ciudadano que deposita su confianza en el candidato de turno, por el que votó para que se mejore la situación en su país. Luego queda el análisis de un pueblo que mediante publicidad y el dominio de  los medios de comunicación a favor del poder político mundial, entiende que es producto de la manipulación mediática.
En Brasil, la extrema derecha en cabeza de Jair Bolsonaro, copia casi que al pie de la letra el manual político de Donald Trump; lo que al parecer se convierte en un estilo de gobierno que genera terror.
México parece ser el país en donde la izquierda moderada repuntó ante el avance de la derecha en los países Latinoamericanos, con Andrés Manuel López Obrador, quien desmitifica la idea de que la izquierda no conquistaría más el poder emanado del pueblo.
Por otro lado miles de ciudadanos de África, Asia, salen despavoridos de sus tierras en busca de refugio –lo que ocurrió en  Europa con la migraciones forzosas después de la segunda guerra mundial-  las cifras estadísticas dejan ver que para el “2015 se elevó a aproximadamente a 224 millones, respecto a 153 millones de personas que vivían en un país diferente al de su nacimiento en 1990”.Según la OIM Organización Internacional para las Migraciones, este  indicador de la migración mundial hasta el 2018 va en un constante aumento.
En Colombia, la violencia y el desempleo es el causante de la migración interna, desplazamientos que se generan en los núcleos familiares más pobres y golpeados del país. Sumándosele a ella, actualmente, la llegada de los hermanos venezolanos que huyen de las circunstancias políticas del momento en su país.
El panorama se hace más preocupante cuando miles de ciudadanos de Centro América, junto a sus numerosas familias salen de sus países en busca de una mejor calidad de vida y prosperidad para sus hijos. Desde ya se gestan hipótesis propias de los magos de las confusiones que hablan de una confabulación de agentes extraños u ocultos que, para desestabilizar el sistema mundial político, quieren sofocar a los gobiernos que de una u otra forma lideran los cambios políticos y económicos en el mundo. Lo cual puede tener sentido en la maraña de hilos de la vida misma y las acciones represivas económicas y sociales que las naciones poderosas han ejercido durante años sobre nuestros países latinoamericanos, y hoy, como un búmeran, regresa a su punto de inicio en procura de cobrar su fallida gestión junto a su política de represión.
Hoy, a través de los medios de información, observamos en Francia las masivas manifestaciones de los “chalecos amarillos”, un colectivo que protesta contra la política fiscal y social de Emmanuel Macron. La importancia de este grupo de personas radica en que están apartados de movimientos políticos tradicionales y sindicatos que son los que, por lo general, convocan estas protestas; estos son jóvenes franceses que en ciertos casos son profesionales que no han tenido la oportunidad de ejercer sus carreras por la falta de políticas de apoyo. Al parecer estas marchas y descontento se tomarán a toda Europa en los próximos años. Además, protestan por circunstancias parecidas a las de muchos países latinoamericanos; como son masivos impuestos, desempleo, favorecimiento a las grandes empresas a costa del sacrificio del pueblo, etc.
La incertidumbre se apodera de la calma mundial. Todos estos acontecimientos, como en otros tiempos, nos hacen argumentar sobre el devenir de un “segundo” nuevo orden mundial en el transcurrir del presente siglo. El primer orden mundial del siglo se dio en el 2001, con la caída de las torres gemelas a causa del atentado terrorista, consecuencia de su propia estrategia terrorista para desestabilizar e invadir los territorios de su interés. E inmediatamente se acomodaron las estrategias del Pentágono y las políticas de Estado en procura del ataque frontal al terrorismo y todos los países del mundo, sobre todo los de occidente y sus aliados tendrían que alinearse a los intereses de los Estados Unidos.
Observando estos grandes movimientos sociales en el mundo es apenas normal comprender que algo positivo o negativo ocurrirá en el ambiente político mundial; o, tal  vez son los mismos acontecimientos que han venido ocurriendo a lo largo de la historia de la humanidad, pero con características y formas diferentes. Esperemos que sea para bien de ese pueblo que sufre y lucha con las mañas oscuras de los que propenden para bien del poder que oprime hasta ahogarnos, o la llegada de la nueva revolución de los pueblos.