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jueves, 2 de abril de 2026

Nuestra herencia de la cultura anfibia. Costrucciones ancestrales, la canoa, en Chiriguaná.

Video producido por-El profesor Luis Alcides Aguilar Pérez- Marzo 21 de 2026 en Chiriguaná, Cesar- Colombia. Ecosistema, ubicado en la llamada Depresión Momposina, es ribereño y rico en una compleja red de ciénagas. El hecho de que los habitantes de estos asentamientos aprendieran a convivir con el río, da origen a que se les denomine como una cultura anfibia. -Orlando Fals Borda-

miércoles, 5 de mayo de 2021

Chiriguaná y sus 490 años de su origen prehispánico (1536- 2026)


Ciénaga de Chepito
Ciénaga de Chepito-Chiriguaná/Foto, Luis A. Aguilar P.
                                                
Chiriguaná a comienzos del siglo XIX. Dibujo, Luis A. Aguilar P.

Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Mayo de 2021

@luisaguilarpe

Datos históricos confirman que, en el siglo XVI, la costa Caribe se encontraba habitada por diversos grupos indígenas dentro de los cuales se destacan algunos que, por interacción con los españoles, han sobresalido, tales como los Tairona, Sinú, Chimila, Motilones, Guajiros y Caribes. El Valle de Upar y el río Cesar, atendiendo los informes de los cronistas, se conoce que se encontraba habitado por un importante número de tribus: Caonan, Coronudos, Burede, Bubure, Dubey, Giriguano, Pacabuy, Sainirua, Sondagua, Tupe, Acanayutos, Alcoholados, Caribes, Pampanillas, Tomoco.

En todo este proceso es posible notar que el grupo indígena encontrado por los “conquistadores” al norte y occidente (valle de río Cesar) del entonces Chiriguaná, fue el Giriguano, entre otros. Así se desprende de la siguiente información histórica:

“Desde 1529, el Gobernador García de Lerma al dominar las tribus Betomas y Taironas, las más cercanas a la recién fundada ciudad de Santa Marta, no aleja tanto a las tribus, por el contrario, en el transcurrir del tiempo, la resistencia indígena se hacía cada vez más fuerte. Surge la necesidad de entrar a combatirlos; por ello, Pedro de Lerma, Sobrino del Gobernador, entró a sangre y fuego por la provincia Chimila; y por el oriente, el alemán Ambrosio Alfinger (1532) avanzó como un turbión desde Coro (Venezuela) por el Valle del río Cesar de donde había ahuyentado a los Tupes, Giriguanos y Pocabuyes (malibúes de la ciénaga), […] sin dejar otro recuerdo de su paso que la destrucción”7.

Continuando analizando los acontecimientos históricos de la gobernación de Santa Marta, también nos encontraremos con la visión de los españoles respecto de las provincias indígenas del siglo XVI en la gobernación de Santa Marta, en donde se precisa un mapa que permite visualizar dentro de esas provincias indígenas a la provincia de los Giriguano. Mapa que realizan los españoles para comprender mejor la complejidad de las poblaciones encontradas e ir llevando una relación de conocimiento sobre el terreno; el territorio lo dividen en provincias, con el paso del tiempo, esta caracterización ocasiona constantes dudas presentadas al precisar la ocupación y el poblamiento Chimila a la llegada de los españoles.

Fuente: Ilustrado con información de –mapa- de Álvaro Chavez Mendoza, Jorge Moralez Gómez, Horacio Calle Restrepo, Historia; citando a Reichel-Dolmatoff. 1951.

Partiendo de los anteriores datos históricos se puede argumentar que Chiriguaná es una población que no fue fundada por los españoles, es lo que particularmente quiero sintetizar en este escrito. Y además, dejando en claro que lo argumentado aquí no es la última palabra sobre la historia de Chiriguaná.

Para 1979 el maestro Juan Mejía Gómez, escribió el libro titulado “Chiriguaná: ayer, hoy y mañana”, allí plasmó sobre su fundación lo siguiente: (Pag.21) “No hay consenso entre los historiadores sobre la fundación de Chiriguaná, pues mientras unos la sitúan en 1530, otros la fijan en 1536, en discordancia con don Alejandro Van Strahlen, quien con datos extraídos del archivo de Indias nos dice: “En el año de 1610, don Pedro Juan Hernández, tomó posesión  de las sabanas de Chiriguaná  con hacienda de ganado vacuno  llevado por la vía de Tamalameque, pasando por Curumaní, donde a la sazón existía una numerosa hacienda perteneciente a una cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, nuestra excelsa patrona. Con don Pedro Juan Hernández, a quien consideramos como el auténtico fundador […]”

La anterior información histórica ha recorrido el mundo desde años en informes que hablan de está connotada ciudad o pueblo de nombre Chiriguaná y hoy, en el siglo XXI, en la época de Internet, esta información ha trascendido, apareciendo don Pedro Juan Hernández como el fundador.

Continuando con las investigaciones sobre Chiriguaná, el doctor Simón Martínez Ubárnez y Jorge G. Iguarán Aguilar, publican el libro “Orígenes. El Cesar y sus municipios” en el cual le dedican 14 páginas a Chiriguaná y dicen: “Hernández llega a la región a comienzos del siglo XVII, lo cual hace imposible que haya fundado un pueblo que tuvo resonancia y trayectoria durante todo el siglo anterior, como está registrado en las principales obras de los cronistas, escritas durante el siglo XVI o posteriormente” (p.159).

De igual manera también existen datos históricos ampliamente difundidos sobre la fundación de Chiriguaná por parte de don Luis de Rojas, señor este que al parecer llega procedente de España a finales del siglo XVI, como así lo evidencia Joaquín Acosta, en su investigación sobre “Descubrimiento y colonización de la Nueva Granada” (capítulo 19), y en el cual dice: “Año de 1571, en que vino de España como Gobernador don Luis de Rojas, sucediendo al capitán Luis Manjarrez quien ejerció las funciones de Gobernador –de la provincia de Santa Marta-”, esto cuando ya se ha estudiado lo referente a que Chiriguaná es una población prehispánica, como así se ha acreditado de acuerdo a los datos históricos examinados, gracias a cronistas como Fray Pedro de Aguado.

Ante lo anterior es importante decir que Chiriguaná proviene de un primitivo poblamiento indígena prehispánico llamado Chiriguaná; esto según referencias históricas, así se evidencia mediante información del cronista Fray Pedro de Aguado, cuando reporta que Jiménez de Quesada "Partió de Santa Marta, luego de haber pasado la región Chimila, llegando a una ciudad indígena llamada Chiriguaná, el 6 de mayo de 1536, situada al norte de la laguna de Zapatosa. Luego se dirigió a través del Magdalena, penetrando en la provincia de los Pocabuey, de la cual, la principal población estaba comandada por el cacique Tamalameque, y quien dominaría las lagunas de Tamalameque y las atravesadas por el río Cesar”.

Algunos estudiosos y críticos consideran que el español en tiempos de la colonia “al llegar a tierras desconocidas por la “civilización”, podría decirse que ellos las fundaron”; aún con nativos residentes; argumento que desestima uno de los parámetros para fundar en ese entonces, y era que “se fundaría un territorio siempre y cuando tuviese ganado suficiente que permitiera la subsistencia de los habitantes”. Y, de acuerdo a datos de los cronistas de la época, sólo en 1543 Alonso Luis de Lugo inició la expansión de la ganadería en la Costa Caribe al desembarcar en la Guajira gran cantidad de ganado vacuno procedente de las Islas Canarias y bajando por el Valle de Upar hasta llegar a Santa Marta.

Poco tiempo después, Fray Pedro Simón reseña que gran parte de ese ganado traído de las Islas Canarias se pierde en los ancones y sabanas al adentrarse por El Paso del Adelantado; para reproducirse de manera extraordinaria.

Si tomamos como referencia un punto de partida para decir cuán viejo o años de existencia tiene Chiriguaná, particularmente diría que deberíamos tomar la fecha del 6 de mayo de 1536, es cuando oficialmente en los datos de informes de la colonia, según lo investigado es que Chiriguaná comienza a figurar como pueblo indígena, visitado en ese entonces por el licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada, en su expedición de búsqueda del dorado.

Es posible que, a consecuencia del aprovechamiento de los animales perdidos en las sabanas de El Paso del Adelantado, y dentro de la posibilidad de otras expediciones con ganado abordo, por estos lugares; se haya dado un repoblamiento, en este caso de españoles, en 1545 en la zona de Chiriguaná. Lo que sí se evidencia es que un posible repoblamiento de Chiriguaná se dio por libres de todos los colores con la llegada de libres de diferentes sitios, que en algunos casos huían de su lugar de asentamiento por hostilidades frecuentes con los pocos indios de la región y las situaciones adversas de vida del momento.  De ello se indica que en el actual Chiriguaná, entre sus habitantes nativos, no exista algo diferente al mestizaje, aquí la población española o personajes como tal, quizás llegaron masivamente, pero en función de establecer haciendas o propiedades (siglos XVIII Y XIX), y por lo general residían en Mompox o Cartagena.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los Borbones toman el poder en España, esto genera implementación de nuevas políticas coloniales, se planeó la reorganización del territorio, el maestre de campo de la Provincia de Santa Marta, José Fernando Mier y Guerra –sobrino del Primer Marqués de Santa Coa  Juan Bautista de Mier y La Torre-  por comisión del Virrey Sebastián de Eslava, emprende la misión, yendo de sur a norte y por el brazo de Mompox.

De esta manera, en la Provincia de Santa Marta, se da el proceso adelantado por Mier y Guerra y es así que se origina un repoblamiento que recoge Fals Borda: “en 1749 y organización en Chiriguaná con más de 80 familias” (p. 109A).

A finales del siglo XVIII, 1798, los anales de la historia nos permiten tener información referente al hato San Antonio del Dividivi y, según el documento histórico expuesto por el doctor Hugues R. Sanchez Mejía, San Antonio del Dividivi fue “un hato fundado en 1700 instalado por Antonio de Ospino, comerciante radicado en la ciudad de Cartagena y luego, muchos años después, se formó el sitio con el nombre de Chiriguaná, a la sombra del hato San Antonio del Dividivi, con otros que a pocas distancias se conocen ahora, todo como producto del mestizaje”. Este hato para mediados de 1795 pasó a manos de don Domingo López Bordel, un vecino de Mompox. Al lado de este hato surge la actual Chiriguaná.




lunes, 5 de abril de 2021

*La música en la historia de Chiriguaná en los años 70

Foto tomada de Facebook.

En charla con el docente Rubén Arce, quien en su juventud estuvo cerca a la iniciativa musical de la Chiriguaná de los años 70, comenta:

<Conformamos el primer grupo musical de la siguiente manera:
• Carmelo Galiano, guitarra.
•Guillermo De Armas, cantante, primera y segunda voz, algunas veces ayudaba con la guitarra.
• Rafael Arce Zuleta, cajero principal.
• Aldo Díaz García, cajero suplente.
• Rubén Arce Zuleta, guacharaca, baterista, primera y segunda voz.
Tocábamos serenatas en los parques. Con el transcurrir del tiempo íbamos avanzando y de igual manera nuevos personajes se iban agregando al grupo y otros saliendo; en ese proceso conocí a los hermanos Quiroz; Rodrigo Quiroz Mojica, Miguel Quiroz Mojica y Oswaldo Quiroz Mojica, hijos del señor Filemón Quiroz (popular mocho mon) oriundo de Becerril, Cesar. El señor Filemón, era acordeonero. Rodrigo y Miguel, tenían acordeón, Rodrigo amenizaba con su propio conjunto musical en el municipio de Becerril.
Continuando con el proceso de ir procurando una consolidación musical –Prosigue con el dialogo el profesor Rubén- Conformamos un segundo grupo musical, excluyendo compañeros del primer grupo e incluyendo nuevos personajes. Estos integrantes son:
Los hermanos Sosa; Benjamín y Enrique, hijos del señor Benjamín Sosa.
Javier Royero, hijo del difunto Joaquín Royero; entonces el grupo queda conformado así:
• Rafael Arce Zuleta, cajero principal.
• Benjamín Sosa, cajero suplente.
• Javier Royero, cajero suplente.
• Enrique sosa, cajero.
• Rubén Arce Zuleta, baterista, guacharaca, primera y segunda voz.
• Luis Ochoa Mojica, guacharaca, cantante, baterista.
• Guillermo De Armas, cantante, corista primera y segunda voz.
• Carmelo Galiano, guitarrista, bajista, cantante, corista,
• Miguel Quiroz, acordeonero principal.
• Orlando Galiano, corista, cantante, cencerro.
Con esta nueva agrupación amenizamos muchas parrandas, serenatas se hicieron muchos compromisos de bailes en municipios y corregimientos cercanos>.
Esta es la manera como por lo general muchos jóvenes soñadores del pueblo se iniciaban en el arte musical, es por ello que interesa mucho el relato del profesor Arce, por la necesidad de conocer la esencia y circunstancias que permiten el desarrollo cultural de la música en el municipio de Chiriguaná.
Continuando el diálogo con el profesor Arce sigue diciendo:
<Después el conjunto toma el nombre de “Los alegres vallenatos” con un solo acordeonero Miguel Quiroz, las prácticas las hacíamos en casa de la señora Adelaida Ochoa, madre de Rodrigo, Miguel y Oswaldo Quiroz. El señor José Ángel Gutiérrez, trajo un acordeón nuevo, pero él no lo sabía tocar; este señor integró el conjunto y mientras aprendía a tocar, se le asignó el cargo de contratista, de esta manera el acordeonero del grupo queda con dos acordeones. Con esta agrupación realizamos un recorrido muy importante; recorrimos pueblos del Magdalena, como San Ángel, entre otros.
En 1977 integra el conjunto otro acordeonero José Miguel Mejía, y Anselmo Zuleta Machado en la tumbadora, esta agrupación se hace muy popular en los pueblos de las orillas del río Cesar (Brillantina, Celedón, Bella Luz, Tronconal). En medio de uno de esos toques muchos integrantes del conjunto, en horas de la mañana se fueron a los corrales en donde se realizaba el ordeño de los vacunos y comenzaron a deleitar en totuma la espuma y la leche. En horas del descanso del ajetreo de los toques, la mayoría de los integrantes de la agrupación fueron sorprendidos por una diarrea, consecuencia de la leche que habían tomado y es así que debido a esta anécdota fue que los alegres vallenatos se auto bautizan con el nombre de “Los Caga Leche”, conjunto que amenizó muchas parrandas y bailes populares en el casco urbano de Chiriguaná, sus corregimientos y algunos municipios vecinos.
Dentro de los años 1970 y 1979, Rafael y su hermano Rubén recibían propuestas de otros conjuntos para que los acompañaran por la ausencia de alguno de sus integrantes, es así que tocaron con los conjuntos de Calixto Ochoa, Los hermanos Leones del Banco, Turco Gil, parrandas con Nafer Durán y otros.
Es bueno resaltar que José Miguel Mejía como acordeonero y aun siendo estudiante en el Colegio Nacional de Bachillerato de Chiriguaná, forma su agrupación musical llamada “Los Metálicos del Caribe” compuesta en su momento por algunos de sus compañeros de estudio como son Ananías Aguilar y Guillermo De Armas, Alberto Dagil Daza, cantantes; Óscar Pontón y Fernando Hernández; Coristas.
Lo anterior es una narración en donde se vislumbra la creatividad y los sueños de un puñado de jóvenes que queriendo sobresalir en el ambiente musical alegran sus vidas y la de los demás con sanas costumbres y valores culturales aferrados al folclor e idiosincrasia de los pueblos, hoy, uno de estos personajes es reconocido mundialmente en el ámbito musical, representando a su pueblo, a su país con la expresión cultural que fue moldeando en sus tiempos de juventud, madurando y fortaleciendo la esencia musical, Galy Galiano es consecuencia de esos primeros pinitos en un mundo de sueños y realidades.
*Título original – La música-
Fuente: Luis Alcides Aguilar Pérez. Chiriguaná. Historia y Cultura. Págs. 168.169.170,171. Imagen Visual. 2016

domingo, 6 de diciembre de 2020

Simón Bolívar en Chiriguaná (1812-1813)


Ciénaga de Chepito -afuera- Chiriguaná/Foto: Luis Alcides Aguilar Pérez


Por: Luis Alcides Aguilar Pérez
Diciembre de 2020

@luisaguilarpe


A finales de los años setenta, un familiar residente en Caracas, Venezuela, le regala a la familia un almanaque cuya portada principal era el mapa del recorrido de la campaña libertadora de Simón Bolívar, y la sorpresa que tuve fue encontrar en él, el nombre de Chiriguaná; aún incrédulo le pregunté a mi papá si ese Chiriguaná del cual se hacía mención en el mapa era el Chiriguaná en donde vivíamos. Mi papá me respondió que sí; y que Chiriguaná fue muy importante en el ese proceso de independencia de Nueva Granada.

Por lo general, siendo joven no se tiene clara conciencia de la importancia de la historia y se vive a las anchas del disfrute de la época de niñez. Sin embargo, ver el nombre de Chiriguaná en un almanaque que viene de otro país, me causó mucha impresión.

En adelante, me interesé por conocer un poco más sobre tan significativo proceso independentista del bajo Magdalena en el cual Chiriguaná es reconocida, gracias a las condiciones hidrográficas del momento hizo parte del proceso independentista de Bolívar.

En la primaria se nos habló del proceso independentista de Simón Bolívar, pero no recuerdo un marcado énfasis en ese tiempo histórico en el cual Chiriguaná fue centro de batalla y de reunión de Bolívar a finales de 1812 y comienzos de 1813; esto según escritos históricos que lo confirman.

En los anales de nuestra historia nacional, encontramos que el 31 de diciembre de 1812 Bolívar llega a Chiriguaná, es recibido por José Pío del Río alcalde de la ciudad y se reúnen en casa de Braulio de Leiva con algunos vecinos de Becerril, Saloa y con el comandante Esteban Pupo, vecino de El Paso, con el fin de preparar acciones contra el coronel realista Vicente Villa. La reunión duró hasta altas horas de la noche donde recibieron instrucciones  de Bolívar y del coronel Eugenio García. El día 3 de enero de 1813, Bolívar dirigió un discurso ante la multitud congregada en la calle ancha real de Chiriguaná, que gritaba vivas a la libertad.

De igual manera, también se cuenta que, en Chiriguaná, Simón Bolívar se reúne con María Concepción Loperena, una patriota que apoyó las acciones independentistas de Bolívar y además logró que Valledupar consiguiera su independencia del régimen español, en un proceso que ella adelantaba desde 1810. Loperena era hija de un militar español, don Pelayo Loperena y de María Josefa Ustáriz. María pasó de ser realista a patriota en vista del mal trato del régimen español contra su pueblo; por tal razón donó una gran cantidad de caballos de sus haciendas al libertador para su ejército, además de víveres, entre otros importantes aportes a la causa independentista.

En la historia local, desprendido de la tradición oral, se recoge la información que, según el maestro Luis Mariano Castañez, docente del otrora Instituto Caldas de propiedad del extinto maestro Juan Mejía Gómez, cuenta que en charlas con el maestro Mejía, le dijo que el lugar en donde durmió Bolívar a su arribo a Chiriguaná fue en casa de don Pío, una casa grande con techo de palma que se encontraba ubicada en donde hoy se encuentra la institución Educativa Rafael Argote Vega, sede principal, ala norte, y de igual forma es por ahí por donde se inicia la actual población de Chiriguaná extendiéndose más adelante hacia el oriente, es decir desde el occidente al oriente, de la población; por allí mismo se encuentra el sitio en donde se reunían los nobles y, según el Dr. Simón Martínez Ubarnez, es el lugar en donde se encuentra la vieja casa de la cultura ubicada en la calle Bolívar. En ese mismo espacio, estuvo ubicado el Instituto Caldas y, en ese entonces, se podía leer un escrito que realizó el maestro Mejía que decía: “Por aquí pasó Simón Bolívar en 1813”, el mismo que alentaba la juventud a conocer la realidad histórica del pueblo.

 En territorio de Chiriguaná, se libró una batalla que inicia en Tenerife, fuerte español sobre el río Magdalena en ese tiempo. Esto se dio cuando “El general Bolívar, luego de salir derrotado de Venezuela, fue aceptado por Manuel Rodríguez Torices, debido a los informes de sus cortos, pero valiosos servicios a la independencia de Venezuela, dados por el poeta José María Salazar y Morales. El dictador Cartagenero dio su confianza al francés Pedro Labatut, al mando de las tropas de Cartagena, es entonces que fue encargado de la defensa del pueblo de Barrancas (hoy Calamar), sobre el río Magdalena.

Hoy, Chiriguaná es reseñada en la historia de Colombia como uno de los lugares por los cuales llegó Bolívar en su afán por independizarnos de España. De esta manera inició el proceso de independencia en Colombia bajo la batuta de Simón Bolívar: a partir del 23 de diciembre de 1812, luego de tomarse Tenerife, donde El Liberador tomó juramento de fidelidad a la Junta Suprema de Cartagena. Más tarde tomó a Plato, y Zambrano avanzando a Mompós allí mismo aumentó sus fuerzas a 500 hombres.

Asaltó El Guamal y el 28 El Banco; y es cuando los realistas defensores de esa población que eran alrededor de 400 hombres junto a su comandante huyen a Chiriguaná. Al bordear la Ciénaga de Zapatosa, fueron alcanzados por las fuerzas de Bolívar. Se dice que ocurrió el 1 de enero de 1813. Allí caen en manos patriotas aproximadamente 100 hombres, artillería y municiones, con una sola baja del lado patriota, la del momposino Encarnación Argumedo. Volvió Bolívar al río Magdalena y tomó la plaza de Tamalameque  en cuyo asalto derrotaron al capitán español Capmani, más adelante  tomaron a Puerto Real (hoy Gamarra) que ocuparon el 8 de enero de 1813, remontaron la cordillera y llega a Ocaña donde es aclamado por el pueblo.

La llegada de Bolívar a Chiriguaná se produce cuando sus tropas vencen al enemigo que traía desde El Banco.  Al contrastar los datos históricos, notamos que en la llegada de Bolívar a Chiriguaná el 31 de diciembre de 1812 coincide con una reunión de personas leales a la causa independentista, evento que duró hasta altas horas de la noche; y el día 3 de enero de 1813 Bolívar hizo un discurso ante la multitud congregada en la calle ancha real de Chiriguaná. Otro referente histórico reseña que el 1 de enero de 1813 Bolívar junto a sus guerreros alcanzó a los realistas defensores de El Banco y fueron sometidos por el ejército patriota. En este espacio temporal – 31 de diciembre de 1812 y 1 de enero de 1813-, existe un informe histórico que detalla la estadía de Bolívar en Chiriguaná para fortalecer su ejército y recibir más ayuda, luego el 3 de enero produce su discurso en la calle ancha o real de Chiriguaná; como ya se dijo anteriormente, en donde los ánimos se alientan aun más.

De igual manera, la historia local recoge el lugar en el cual se libró la batalla entre el ejército patriota y el realista como “San Juan pelao” en inmediaciones de la Ciénaga de Chepito en Chiriguaná, a la altura de la carretera que conduce al puerto fluvial de Chiriguaná.

Otro dato histórico dice que los realistas huyeron a Chiriguaná, pero al bordear la ciénaga de Zapatosa fueron alcanzados por las fuerzas de Bolívar; en ese tiempo la ciénaga de Zapatosa, en cuanto a sus riquezas hídricas, tenía una marcada influencia sobre la zona hidrográfica de Chiriguaná en la parte occidental, que hoy en día se ha perdido debido al deterioro de ese importante caudal hídrico. Sin embargo, Chiriguaná y la ciénaga de Zapatosa están dentro de la zona conocida como la Depresión Momposina que comprende los tramos bajos entre otros, del río Cesar y su confluencia con el Magdalena. Por tal razón, Fals Borda habla de la cultura anfibia y el esfuerzo de los habitantes de estos asentamientos en aprender a convivir con el río.

“San Juan pelao” o los alrededores de lo que se ha señalado en la historia local con ese nombre, hoy día está ocupado por la finca Santa Fe de propiedad de don Horacio Machado, cuyo interés se centra en la ganadería. Lo cual es importante conocer para estar conectados con la realidad histórica de nuestros pueblos y conocer la importancia de nuestras fuentes hídricas, como el río Magdalena, Cesar, y su influencia sobre la guerra en busca de la independencia de Colombia. Por tales motivos, Chiriguaná aparece en el proceso independentista de Bolívar en el bajo Magdalena. Su ubicación y conexión a través del río con otros pueblos es lo que permitió que fuese un paso obligado.